Lo que comentamos en la anterior entrega se confirma con los últimos sondeos publicados, que la elección viene cerrada y a tercios, y que la final es Meade-Obrador y un tercer lugar francamente en picada, es decir, que el tercio de la coalición “México al Frente” corre el riesgo de ser muy distante, muy similar a lo que ocurrió con el PRI en el 2006, pero ahora con el PAN con menos del 26% de los votos y un partido de Acción Nacional en 19%.
Las explicaciones también confirman el diagnóstico de que el PAN como partido no le alcanzaba para competir, ni siquiera para conservar lo ganado y desperdiciado por Fox, pero principalmente por Calderón y ahora por Anaya.
Aunado a que la gente empieza a evaluar la administración de Peña en base a los resultados que tenemos como personas y sociedad y no con el ruido y crítica destructiva de la “cometocracia” y de los lectores y opinadores de los medios de comunicación, hasta Diego Fernández cuando dice que ”es preferible pactar con el PRI y el gobierno de Peña que dejar que el peje tenga posibilidades de triunfo”, dándole el carácter práctico al voto útil al cierre de la elección a favor de “Pepe” Meade, en donde Anaya a mostrado ser muy peligroso, incluso más que Obrador.
El tercer debate resultó ni pintado para que confirme Meade su expertis en los temas de política pública que se han abordado, de aquí al primer domingo de julio, para que cierre la diferencia y tenga grandes posibilidades de resultar ganador en la elección y ser el próximo presidente de México 2018-2024.
Sin lugar a duda lo fuerte de Meade ha sido el manejo prudente y responsable de las finanzas públicas y los buenos resultados que esto ha traído a nuestra economía: inflación a la baja, crecimiento económico con estabilidad interna y externa, crecimiento del empleo formal y del poder adquisitivo de la población en general y del salario mínimo real en particular que ha recuperado entre un 15 y 25% en los últimos años su poder adquisitivo.
Reducción de la deuda pública con relación al PIB de 48.7 % en 2016 a 46.2 % para el 2017 (BM), y con fortalezas internas y externas para que se convierta en una tendencia, que nos permita una mejor posición frente a nuestros acreedores, tanto externos como internos, gracias a los ajustes en los gastos y en la mejora regulatoria y administrativa que permitió eliminar duplicidades en programas y en gasto del gobierno federal.
El famoso “gasolinazo” coadyuvo a la estabilidad de las finanzas públicas, que a pesar de las acciones correctas y responsables del gobierno federal, asumiendo el costo y el oportunismo político de la oposición, la liberalización del precio de los combustibles, que tuvo un ajuste de más del 20% de su precio, aun se devora cerca de 67 mil millones de pesos de recursos públicos de todos nosotros en beneficios de los grandes consumidores de gasolina, que pone a nuestro país como el cuarto consumidor en el mundo.
El subsidio de la gasolina generó y que aun genera mecanismos perversos que se han trasladado al abuso y excesos en el uso del automóvil y del desperdicio de los combustibles, situación que tiene consecuencias negativas en la salud de los habitantes de las megas ciudades de nuestro país, ubicándolas entre las más contaminadas del mundo, hablamos de Ciudad de México, Puebla, Guadalajara, Monterrey, Tijuana, y el corredor Salamanca-León, de acuerdo a la OMS en México mueren más de 25 mil personas al año, esto justifica el incremento en el IEPS a los combustibles para frenar los efectos perniciosos que provoca el abuso del consumo de éstos en la salud de la población.
Así mismo, el traslado de recursos públicos hacia los combustibles, ha generado un apetito desmedido de nuestra población hacia los vehículos y con ellos la saturación de las ciudades y sus vialidades, que son utilizadas de manera abusiva como estacionamientos y que generan lentitud y tráfico intenso en todas nuestras ciudades, de acuerdo a datos de competitividad, en nuestro país se destinan 227 horas al año por persona y se pierden 4 años de vida en promedio en el tráfico,
Incompresible e irresponsable que MORENA y sus aliados, a los que quiere minimizar el peje, al ser tan insistente en pedir el voto solamente para los candidatos de Morena y no para la coalición de la Historia y es “insulting y unacceptable” que el PAN, MC y PRD cuestionen y hasta se opongan al IEPS y a la liberalización del precio de los petrolíferos, sin duda Meade tiene que posicionarse a favor de las acciones relativas a la modernización del mercado energético y la importancia en la modernización y racionalización de nuestro país para establecer prioridades presupuestales que beneficien a los que menos tiene para lograr una sociedad justa y de derechos.