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Conferencia tras banderas. No podemos celebrar las olimpiadas porque estamos en proceso de demolición. Por: Pepe Rocello Destacado

11 Ago 2021
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  • No podemos celebrar las olimpiadas porque estamos en proceso de demolición.
  • Recula Zaldívar y avanza el Tribunal Electoral. 

Este sería, seguramente, el encabezado para explicar los malos resultados de nuestro país en las más recientes olimpiadas, en donde las expectativas de la irresponsable del gobierno federal en el deporte eran diez medallas de oro, pero solamente se lograron 4 de bronce, que por el esfuerzo de los medallistas son de reconocer, pero que quedó muy lejos de las expectativas del oficialismo que solamente se lograría si contamos las medallas de todos los futbolistas del Tri olímpico.

Se confirma que somos la raza de bronce, y hay que decirlo, el hijo de López Obrador uno, con medalla de bronce del futbol y cero de béisbol y softbol del aun presidente Andrés Manuel.

Pero las olimpiadas nos dejaron muchas enseñanzas que no podemos menospreciar. Que los buenos resultados de los atletas en lo individual son impresionantes, en donde no fueron pocos los records mundiales y olímpicos que fueron superados, en el tartán, en las vigas, aros o plataformas y en el agua abierta o de alberca. Más alto, más fuerte, más rápido, diría Macron el próximo anfitrión de los juegos en 2024 y tendríamos que agregar más certero en donde logró medalla la arquera mexicana Alejandra y el Abuelo.

Que los países han dejado muy atrás lo de la pureza racial y hoy en competencia olímpica la expresión es pluri-racial de todas las naciones, y que está se observa en todas las disciplinas deportivas en donde en algún momento existía predominio de raza, como en natación la raza blanca, y en atletismo la raza negra o políticamente correcto afrodescendientes en la mayoría de los casos.

Lo más importante, el imperio americano retoma el liderazgo en materia deportiva, derrotando al dragón rojo chino y logrando 113 medallas, teniendo 39 de oro, contra las 88 del gigante asiático con 38 oros.

De todos los participantes, más de doscientos países, 86 países lograron por lo menos una medalla de bronce, el resto no obtuvo ninguna. México se ubicó en el lugar 84, muy malo para la economía 17 del mundo y dentro de los diez países más poblados del mundo.

Si vemos los resultados por bloques económicos, el T-MEC lograron el primer lugar con Mex-EU-Canadá logrando 145 medallas, en donde México aporta solamente cuatro bronces y Canadá 24 medallas con solamente 7 oros; Europa con Gran Bretaña a la cabeza que quedó en cuarto lugar con 24 de oro, Rusia se fue al quinto lugar con 71 medallas con 20 oros; el anfitrión Japón en tercer lugar con 58 medallas, 27 oros, Corea, la democrática, con 20 y seis oros.

Oceanía, liderada por Australia, sexto lugar del medallero con 46 medallas de las cuales 17 son de oro. En América del Sur, Brasil mantiene su hegemonía quedándose con el 12vo lugar con 21 medallas con siete oros, seguido por Ecuador, Venezuela, Colombia y Argentina. En el Caribe, Cuba se mantiene con 15 medallas y siete de ellas de oro, y con Jamaica con una alta especialización en atletismo de velocidad con 9 medallas y seis de ellas de oro.

Es importante señalar que aun en el deporte seguimos siendo integrantes del T-MEC vergonzantes y de manera instintiva o emocional, a decir de los locutores que tuvieron casi en exclusiva la trasmisión de los eventos deportivos que se identifican con los latinoamericanos cuando pertenecemos al Tratado México, Estados Unidos y Canadá.

Porque no nos sentimos dentro del T-MEC cuando en los hechos el 89 % de nuestras relaciones comerciales y culturales son con USA. La principal fuente de reactivación es por las remesas y los recursos públicos del gobierno de Biden destinados a la reactivación de su mercado.

El principal destino de nuestros paisanos para lograr una residencia alterna es Estados Unidos de América, en donde radican más de 30 millones de mexicanos.

Pero seguimos pensando en Cuba o en Centroamérica, hasta cuando aceptaremos el reto del desarrollo y a sentirnos del primer mundo.

Zaldívar y el TEPJF

Tarde pero el Presidente de Suprema Corte de la Nación rectifica y reconoce que la propuesta aprobada por las mayorías automáticas del Congreso de la Unión es y siempre fue contrario a la Constitución, en relación a la ampliación del término del mandato por dos años, aunado al reconocimiento de que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación es autónomo y auto determinado y que respeta la decisión por mayoría de remover al magistrado presidente, a José Luis Vargas, señalado por EU y la UIF por sospecha de enriquecimiento no muy claro. Decisión que responde a la presión por resolver en apego a la ley los procesos de impugnación de las elecciones en BCS, Sinaloa, Sonora, Campeche y, principalmente, Michoacán que seguramente llegarán hasta esta instancia y que tendrán que resolver atendiendo y valorando las pruebas aportados por partidos políticos agraviados en este proceso electoral pasado.

Es anticipado, pero con estos cambios se puede sentir que las elecciones de las entidades mencionados pueden dar sorpresas y tener otros datos diferentes a los que tiene el presidente del INE y el de la Republica, esperemos que todo transcurra con transparencia y celeridad que dé certidumbre a la población de esas entidades.

Lo que sucedió en el TEPJF sienta un precedente sobre la agenda nacional, la destitución del magistrado presidente por pérdida de confianza o en ingles impeachment utilizado en los gobiernos parlamentarios para remover al primer ministro inglés cuando este pierde la confianza de los parlamentarios o del pueblo.

Si bien en nuestro país existe el juicio político de procedencia para poder destituir al presidente, hoy se cuenta con la revocación de mandato y lo que está pasando en el TEPJF puede y debe de ser un buen ejercicio previo a la revocación de mandato de AMLO en marzo del año entrante y sienta las bases prácticas y un precedente para estos casos en nuestro país. 

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