Mientras el gobierno no incorpore en la elaboración de políticas públicas nuevas y funcionales a los colectivos y activistas de familiares desaparecidos, todo lo que haga para sortear la crisis será pura demagogia.
La crisis por la que transita la presidenta Sheinbaum por los campos de exterminio existentes en buena parte del territorio nacional, no se va a terminar con montajes o con ocurrencias, o con la “creación de mecanismos de búsqueda” que ya existen y que han sido insuficientes para, por lo menos, tener un padrón real de los desaparecidos en el país de por lo menos de los últimos seis años.
En el sexenio de AMLO se maquillaron las cifras de desaparecidos de forma burda e irresponsable, ya que por decreto redujeron a la mitad las cifras que existían sobre en la materia en el año de 2023, hecho que provocó la renuncia de Karla Quintana como titular de la Comisión Nacional de Búsqueda.
Ella, advirtió en su momento, que se dieron de baja del padrón casos en donde solo había indicios de desaparición o en casos de homónimos o mediante la instrucción al código fuente del Registro Nacional de quitar a quienes, por ejemplo, no tenían segundo apellido, con tal de reducir el número.
En lugar de contar con un registro nacional de personas desaparecidas, confiable, se optó por rebajar el padrón por “arte de magia tabasqueña”.
Ahora, luego de que los colectivos de Jalisco denunciaran lo que ocurrió en el rancho de Teuchitlán en Jalisco, con la difusión de restos de ropa, mochilas, calzado y toda clase de prendas de vestir, además de restos óseos calcinados, imágenes que le dieron la vuelta al mundo; se pusieron las pilas en la Fiscalía de Gertz Manero, para minimizar un hecho que debería provocar una declaración de luto nacional y no solo por este caso, sino por otros muchos que están debidamente documentados en esa entidad y en otras tantas.
Nada de empatía por los familiares de los miles de desaparecidos durante el sexenio de AMLO y lo que va de este, al contrario ahora los estigmatizan por las declaraciones del Cartel de Jalisco Nueva Generación, quienes, casi a nombre del gobierno, señalaron que son falsas sus acusaciones.
De víctimas pasaron a ser los malos de la película y los criminales alinean sus mensajes a los del gobierno de la 4T.
Ante la oportunidad dorada de sumarse la presidenta Sheinbaum a la causa de los colectivos de desaparecidos, prefirió endilgarles adjetivos groseros e insensibles como “Carroñeros”, en vez de acompañarlos en su dolor.
Durante el sexenio de Obrador, no recibió a nadie de los colectivos de desaparecidos, al contrario, los acusó de servir a la causa de la oposición y de sus detractores.
Los familiares de niños, jóvenes, mujeres y adultos que han desaparecido, no solo tienen que cargar con esta cruz, sino también, con la indolencia e indiferencia del gobierno y que, en muchos casos, en esa frenética búsqueda de sus familiares, han sido asesinados.
158 colectivos y activistas dieron respuesta a cada uno de los seis puntos que propuso la Jefa del Ejecutivo Federal en torno este grave problema.
Ante la propuesta presidencial del Fortalecimiento de la Comisión Nacional de Búsqueda, señalan que nada se logrará con una comisionada como Teresa Guadalupe Reyes, quien tiene una “clara incapacidad técnica”, por lo que piden su renuncia al cargo.
En cuanto a las reformas a la Ley General en Materia de Desaparición Forzada y la creación de una Plataforma Nacional de Identificación Humana, los buscadores apuntan que refleja un nivel de desconocimiento, dado que ya existe una obligación de crear el Banco Nacional de Datos Forense, y que la Fiscalía General de la República, se ha negado a implementar, así como el Registro Nacional de Personas Fallecidas. Consideran que revivir la iniciativa del expresidente Calderón sobre una cédula única que no resuelve en lo inmediato la crisis.
En relación a la propuesta de emitir una alerta de búsqueda inmediata sin esperar 72 horas, los colectivos recordaron que la Ley ya establece que la búsqueda de una persona debe ser inmediata, pero es la falta de voluntad lo que entorpece la investigación. “Son los operadores del sistema (los Ministerios Públicos y Fiscalías) el primer obstáculo para iniciar las búsquedas”.
Otro tema en el que se enfoca la propuesta presidencial tiene que ver con el acompañamiento a familiares con personas desaparecidas, que ha resultado letra muerta, ya que desde 2014 está instalado el Sistema Nacional de Atención a Víctimas, sin que a la fecha se haya convocado a llevar a cabo sesión alguna.
La demanda de estas agrupaciones se concreta en la siguiente reflexión: “Sabemos que, como todos los gobiernos de México, este no ha mostrado interés real y serio en consultarnos y establecer un diálogo constructivo, sin embargo, ejercemos nuestro derecho no solo a expresarnos, sino a la participación en temas relacionados con la búsqueda de nuestros familiares”, añadieron y reiteraron su disposición al dialogo.