En el gobierno de Andrés Manuel López Obrador ya cayeron en cuenta de que los deportistas y el deporte pueden ser una rentable inversión rumbo a las elecciones intermedias de 2021. De hecho, en esta semana el deporte y sus apoyos han sido los temas que predominaron en la agenda del mandatario.
Ahora, la estrategia a seguir es colgarse las medallas que otros han ganado con el sudor de su trabajo y entrenamiento diarios para aparecer como el gobierno que más ha apoyado a los deportistas nacionales en la historia del país.
Primero, el presidente anunció que el gobierno de la República destinará mil 57 millones de pesos para la compra de los estadios de beisbol “Héctor Espino” en Hermosillo, y “Tomás Oroz Gaytán” en Ciudad Obregón, Sonora. Con ello dará inicio formal el proyecto de establecer escuelas de beisbol en esa entidad. El monto que la Secretaría de Hacienda destinará a la compra de los dos estadios, por orden del presidente, es una cantidad cercana a los mil 178 millones de pesos destinados este año a la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE). Es decir, se destina el mismo monto de recursos para iniciar un proyecto de escuelas de beisbol en sólo una entidad, que el que se otorga al fomento de la cultura física y el deporte en todo el país. De ese tamaño es el gusto por el beisbol del presidente.
Con ello, López Obrador atrae para sí y para su partido político las simpatías electorales que el beisbol puede generar en Sonora, un estado gobernado hoy por el PRI, en el que en las más recientes elecciones Morena obtuvo dos de las tres senadurías y tres de las siete diputaciones federales. Además, Sonora es un estado con gran tradición beisbolera. De hecho, la historia del beisbol en el país apunta que uno de los primeros partidos jugados en México fue el de un grupo de marineros estadunidenses que formaban la tripulación del barco Montana, de visita en Guaymas, Sonora, en 1877.
El presidente entendió bien el sentir de los sonorenses, que cuentan con al menos siete equipos profesionales de beisbol que participan en las Ligas Mexicana del Pacífico y Norte de México. En Sonora no hay deporte que se practique más que el beisbol.
Posteriormente, López Obrador también se colgó las medallas del buen desempeño de los atletas nacionales en los Juegos Panamericanos que se llevan a cabo en Lima, y anunció apoyos para los deportistas que acudieron a esa justa deportiva provenientes de la probable venta de la casa del empresario mexicano de origen chino Zhenli Ye Gon, en donde en 2007 se encontró más de 205 millones de dólares en efectivo. Según el presidente, de la venta de la casa se obtendrán 150 millones de pesos.
Su prisa por hacer un anuncio de ese tipo lo metió en problemas, pues ahora tiene que resolver tres entuertos derivados del mismo tema: el primero, que las medallas obtenidas hasta este momento por los deportistas nacionales en Lima hacen que la suma de los apoyos anunciados por López Obrador sea mayor a los 150 millones de pesos; es decir, la probable venta de la casa no alcanzaría para pagar los apoyos anunciados.
El segundo entuerto es que la casa no puede ser vendida sin pasar por encima del estado de derecho, pues Ye Gon ha interpuesto un amparo para evitar que se venda la casa. A pesar de ello, López Obrador ha afirmado que la casa será subastada “llueva, truene o relampaguee”. La casa está valuada en 95 millones de pesos, y el gobierno federal espera recibir 150 millones en la subasta programada para este fin de semana. En todo caso, el presidente debería esperar a resolver el tema jurídico alrededor de la casa de Zhenli Ye Gon, pues la resolución sobre si es posible o no vender el inmueble debe provenir del Poder Judicial, y no del Ejecutivo. Acostumbrado a actuar como se le ocurre, el presidente no ha tomado en cuenta ese detalle, y una probable venta de la casa del empresario mexicano de origen chino podría implicar un embrollo legal para el gobierno de la República.
El tercer entuerto es que, en justicia, el gobierno de México deberá dar apoyos iguales a los deportistas nacionales que participarán, también en Lima, en los Juegos ParaPanamericanos -en los que compiten para atletas-, del 23 de agosto al 1 de septiembre. Aún no podemos saber cuántas medallas obtendrán nuestros para atletas, pero un número similar de medallas que las obtenidas en los Panamericanos obligarían al gobierno a destinar otros 150 millones de pesos para apoyarlos. Como en otras ocasiones, ahora habrá que encontrar la forma de justificar las ocurrencias.
Por si fuera poco, la Jefa de Gobierno de la CDMX, Claudia Sheinbaum también se colgó la medalla de la permanencia por tres años más de la Fórmula 1 en la capital del país. A pesar de que el gobierno de la CDMX no pondrá un solo peso para las tres ediciones (2020, 2021 y 2022), Sheinbaum hizo el anuncio como si fuera un logro de gobierno. En realidad, la Fórmula 1 se quedará en México gracias a la aportación de recursos de un grupo de empresarios.
En el tema deportivo, el presidente debe recordar que la última ocasión que se presentó ante una multitud, cuando se inauguró el estadio de beisbol “Alfredo Harp Helú”, donde juegan los Diablos Rojos del México, no le fue tan bien y se llevó un sonoro abucheo. Digo, no se le vaya a ocurrir querer ir a la premiación de la edición de este año de la Fórmula 1, pues habrá más gente y el abucheo puede ser mayor.