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Se tenía que decir… Olguita. Por: Santiago Cárdenas. Destacado

28 Ago 2019
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Por su forma de gobernar, Andrés Manuel López Obrador no necesita a muchos de quienes integran su gabinete. Él hace las funciones de la secretaria de Gobernación, del vocero, del consejero jurídico, de la secretaria de Energía, del director de PEMEX, del secretario de Comunicaciones y Transportes y de muchos más integrantes de su equipo de trabajo.

 

No los necesita. Él hace la chamba de todos, y por ello, en sus propias palabras, tiene un gabinete de “floreros”.

 

En el caso de la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, poco a poco ha sido desplazada de cada una de las funciones que la Ley Orgánica de la SEGOB le atribuye, e incluso recientemente fue públicamente puesta en ridículo por su jefe, quien aseguró que su gobierno no establecería diálogo con grupos criminales ni toleraría las llamadas autodefensas.

 

Previamente, la secretaria y su subalterno, Ricardo Peralta, fueron reprendidos verbalmente, en público, por el presidente López Obrador. La secretaria había declarado a los medios que desde su dependencia se dialogaba con “muchos grupos” que, dijo, han manifestado que “ya no quieren seguir en esta violencia”. La SEGOB aclaró que este diálogo es “con auténticas organizaciones de autodefensa”.

 

Por su parte, el subsecretario Peralta visitó La Huacana, Michoacán, donde inauguró, junto con ex integrantes de las autodefensas, un parque agroindustrial. Antes ya había tenido otros encuentros con grupos de autodefensa: el 1 de agosto estuvo en Hidalgo, Tamaulipas, donde anunció un programa de inversión por parte del sector maquilador. Los acercamientos con estos grupos ocasionaron malestar en los gobernadores de Guerrero, Héctor Astudillo; de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, y de Michoacán, Silvano Aureoles, quienes advirtieron al gobierno lopezobradorista que no está negociando con autodefensas, sino con asociaciones criminales.

 

Olga Sánchez Cordero asumió el regaño.

 

Después de eso, el rumor de su salida de la Secretaría de Gobernación creció al grado que ella misma tuvo que salir a desmentir, como lo ha hecho en al menos tres ocasiones anteriores, para afirmar que está más firme que nunca en su cargo. Ay, ajá.

 

La secretaria Sánchez Cordero encabeza una Secretaría de Gobernación más administrativa que ejecutiva. Ella no tiene capacidad de acción, pues el presidente hace las funciones de secretario de Gobernación, y los subsecretarios le reportan directamente al mandatario. La ex ministra de la Corte no actúa en Gobernación. Sólo atestigua y acata, y cada vez es más frecuente que acciones del que debería ser su equipo la dejen mal parada.

 

Los subsecretarios Alejandro Encinas y Ricardo Peralta tienen agenda propia, no forman parte de su equipo, y por tanto tampoco le tienen lealtad. Van por la libre.

 

El presidente López Obrador le tiene respeto, pero no le da trato de secretaria de Gobernación. Le da el trato que se le da a alguien a quien se le debe algún favor. En el gabinete lo han notado y varios de sus integrantes, y en el círculo más cercano al presidente, la llaman Olguita. En ese círculo le tienen mucho más respeto y temor a la esposa del presidente que a la secretaria de Gobernación.

 

Los rumores de su salida son frecuentes. Antes de este último, el anterior fue cuando ocurrió la crisis migratoria que llevó al gobierno de México a cumplir con las directrices que en materia migratoria impuso el presidente Donald Trump. Ahí también, Olga Sánchez Cordero perdió el control del tema, que le compete a la SEGOB, y terminó cediéndolo al canciller Marcelo Ebrard, quien ahora acuerda con López Obrador lo que se refiere al tema de la migración.

 

Olguita, como le llaman, es un florero en Gobernación que el presidente quiere conservar no porque le sea útil, sino porque su salida del gabinete dejaría al descubierto una fractura más, como la que evidenciaron Germán Martínez y Carlos Urzúa.

 

En realidad, López Obrador no necesita a un titular en la SEGOB, como tampoco necesita a un vocero, ni a un consejero jurídico…

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