Los que conocen a Muñoz Ledo saben que goza de un carácter irascible, un alter ego por arriba del promedio de los narcisistas y enfermedades que lo asaltan todos los días, empero esas son minucias ante su desenfrenado deseo de continuar presidiendo la Mesa Directiva de la Cámara Baja.
Esta obsesión por mantenerse en los candelabros y las luces del poder, pone en peligro la gobernanza en ese órgano deliberativo al tiempo de que etiqueta a Morena, PT y PES como auténticos representantes del gandallismo legislativo.
Es el prototipo de la figura del abogado del diablo, cuando está en el poder tiene todos los argumentos para justificar los atropellos del gobierno, en cambio, cuando ha sido oposición, esgrime profundos y sesudos argumentos que desarma la diatriba oficialista.
Ahora como presidente de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo, señaló que la coalición “Juntos Haremos Historia”, seguirá gobernando con pluralidad y respeto a la gente, ya que “hemos devuelto la respetabilidad al Congreso y lo vamos a seguir haciendo”.
Esta unión política representa el 72 por ciento de la composición de la Cámara de Diputados, dice Porfirio, y en este órgano legislativo “la mayoría tiene que tomar las decisiones”.
“La pretensión del PAN de presidir el próximo periodo de sesiones es inconducente, tiene el 15 por ciento de los diputados, la séptima parte de la Cámara no puede gobernar el resto”, aseveró el “embajador”, como le gusta que también le digan.
Otra joya del fundador del PRD: “La peor época contemporánea del Congreso Mexicano se inauguró con esa idea de rotar la Mesa Directiva. Fue la partidocracia. Se repartieron las curules, los moches, las comisiones”.
Recordó que desde que en su persona recayó la presidencia de la Mesa Directiva, se ha dado una lucha constante. “Seguimos ganando, estamos corrigiendo y saneando una Cámara que estaba absolutamente podrida”.
Ahora ya tenemos un régimen legítimo, un gobierno de mayoría; “que resuelva la mayoría de la Cámara lo que va a pasar. En la democracia de cualquier país, una mayoría parlamentaria es la que gobierna”.
Subrayó que la conducción del PAN en la Cámara de Diputados “podrá proceder cuando sea mayoría”.
“Lo que pasa es que hay una ignorancia del derecho parlamentario, es absolutamente democrático que resuelva la asamblea, yo me atengo a lo que diga la asamblea”, sentenció el también ex priista.
Estos posicionamientos contrastan severamente, incluso con posturas de sus mismos correligionarios que argumentan que le toca al PAN presidir la Mesa Directiva.
Así las cosas, veremos mañana sábado que tanto pesa el agandalle de la mayoría o si prevalece la cordura y se mantienen los caminos del dialogo, la negociación y los mismos equilibrios de poder y gobernanza que deben prevalecer en la Cámara Baja.
Este periodo de sesiones que inicia el 1 de septiembre es vital para las aspiraciones del presidente López Obrador quien pondrá en juego todas sus cartas para logran que el Senado apruebe su tan anhelado deseo de la Revocación de Mandato y con ello abrirle de par en par la puerta de la reelección presidencial, ante ello, son minucias si le dan la presidencia de la mesa directiva en la colegisladora al PAN.
Así las cosas, mientras que en la Cámara Alta, Ricardo Monreal da clases de política en otra jugada de tres bandas que le permitió deshacerse de Martí Batres; continuar con el control de la Mesa Directiva a través de la senadora Mónica Fernández Balboa y consolidar los puentes de entendimiento con los líderes de las bancadas de oposición, en la Cámara Baja, los caprichos del decrépito Muñoz Ledo hace añicos los endebles puentes de entendimiento con sus adversarios políticos.