El TLCAM logró catapultar a México a las grandes ligas del mundo en materia de comercio y con ello ubicar a la economía del país entre el top ten. Ahora, se abre otro capítulo con la irrupción del T-MEC y solo el tiempo dirá si estuvo al mismo nivel que su predecesor.
Seguramente en la letra chiquita del nuevo tratado se observará que el ganador será Estados Unidos ya que a decir de los demócratas, en boca de la líder en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, es una victoria para el trabajador estadounidense, opinión compartida por Richard Trumpkas, presidente de la AFL-CIO, la central más grande de Usa. En contraparte, diversas agrupaciones empresariales de México, mostraron su rechazo por dejar al margen de las negociaciones al Consejo Consultivo y al “Cuarto de Junto” por lo que vislumbran que el gobierno del presidente López Obrador dio demasiadas concesiones.
Quien no cabe de felicidad es Donald Trump ya que, dijo, su país finalmente dio fin al peor acuerdo comercial que tenían con México y Canadá y se congratuló por el nuevo tratado dará apoyo a agricultores, fabricantes, el sector energético y reiteró, a los sindicatos.
En plena campaña electoral por la presidencia de la república, fue un logró que los demócratas caminarán en la misma dirección que Trump y los republicanos, lo que confirma la tesis de que el ganón fuel aquel país.
Ahora viene el periplo en los congresos de Canadá, Estados Unidos y México para cumplir el compromiso formal con lo que quedará signado por los tres mandatarios en enero del próximo año
En el congreso mexicano se oyen algunas voces discordantes que de ninguna manera impedirá que sea aprobado sin mayor contratiempo. De hecho ayer estuvieron en Palacio Nacional durante la firma del tratado, todos los líderes de oposición quienes, con su presencia, avalaron su contenido.
Claro, viene el debate sobre el protocolo de enmiendas, sin embargo este solo será un trámite legislativo.
También López Obrador ha tenido una jornada positiva, independientemente de ceder en aspectos torales de la economía del país, con la aprobación del T-MEC. Hay que considerar que son escasas las buenas noticias en su administración, por lo que se cacareará hasta el cansancio, sin mostrar ningún remordimiento por su rechazo sistemático al TLCAM en tiempos cuando era opositor al régimen.
Los mercados han recibido con beneplácito el nuevo acuerdo comercial tripartita, así como el peso ante el dólar, al igual que el índice de precios y cotizaciones de las Bolsas de Valores en América del Norte.
Esta negociación es muy importante para la región y coloca a América del Norte como un dique ante el expansionismo chino y otras áreas del mundo en los albores del siglo XXI.
Cierto, si en el país, se crea más riqueza, se contendrán los flujos de ilegales hacia Norteamérica, por ello es relevante en este sentido, que impactará favorablemente a Centroamérica.
En el discurso todos ganaron, en la práctica veremos que tanto será positivo para los mexicanos, sus empresas y los industriales.