Imprimir esta página

Se tenía que decir… La “Cooperación” con Estados Unidos. Por: Santiago Cárdenas. Destacado

11 Dic 2019
274 veces

Durante el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, en el que se inició la lucha contra el narcotráfico y la delincuencia organizada, las fuerzas federales asestaron importantes golpes a grupos delincuenciales y cárteles de la droga. Sin embargo, durante ese tiempo hubo un grupo delictivo que no fue tocado: el cártel de Sinaloa, que encabezaba Joaquín “El Chapo” Guzmán.

 

Entre el 2006 y el 2012, es decir en el gobierno de Felipe Calderón, fueron detenidos o abatidos Alfredo y Arturo Beltrán Leyva, en una traición fraguada al interior del cártel de Sinaloa; Edgar Valdez, alias La Barbie; Vicente Zambada Niebla y Heriberto Lazcano. Todos ellos antagonistas de “El Chapo”.

 

La posterior detención de “El Chapo”, que lo llevó a una extradición a Estados Unidos donde actualmente purga una sentencia de por vida, preocupó a muchos personajes en México que algo habrían tenido qué ver en el hecho de que el cártel de Sinaloa haya sido el consentido en ese sexenio.

 

Los cabos empiezan a atarse, y no puede ignorarse la detención de Genaro García Luna en ese contexto. El exsecretario de Seguridad en el sexenio de Felipe Calderón también participó en el montaje para la televisión de una supuesta liberación de rehenes secuestrados por la banda denominada Los Zodiacos, en la que participaban la ciudadana francesa Florence Cassez y su pareja sentimental Israel Vallarta.

 

No es casual que el hijo de Guzmán Loera, Ovidio Guzmán, haya sido liberado luego de ser detenido por fuerzas federales en octubre pasado. A cambio de la liberación de su hijo, “El Chapo” Guzmán habría ofrecido proporcionar información al gobierno de Estados Unidos que condujera a conocer las redes de corrupción que el cártel de Sinaloa tejió durante varios años al interior del gobierno mexicano. Con eso, y con la incursión de un mayor número de agentes estadunidenses en México a partir de la amenaza de incluir a los cárteles mexicanos en la lista de organizaciones terroristas, Estados Unidos cerró la pinza para apretar a los grupos delictivos de nuestro país, pero también al gobierno mexicano.

 

Si “El Chapo” Guzmán proporciona información privilegiada, el gobierno mexicano también se ve beneficiado. Considera que mucha de la protección que se brindó al cártel de Sinaloa fue a iniciativa del gobierno de entonces, encabezado por Felipe Calderón, a quien Andrés Manuel López Obrador le trae ganas. Un golpe tan fuerte como la detención de García Luna no puede caer bien en Calderón, y ayuda a avivar el fuego iniciado con la versión de que entre el expresidente y el cártel de Sinaloa había una conexión de complicidad.

 

Para el gobierno de Estados Unidos la palabra cooperación no tiene el mismo significado que para nosotros. Para ellos significa tener el permiso de hacer lo que desean en nuestro territorio. Y para ellos, la cooperación es importante.

 

En los hechos, una “cooperación” como la que el gobierno de México brinda en estos momentos a Estados Unidos no se había visto desde los años setenta. En ese tiempo, Estados Unidos estaba inmerso en la parte final de la guerra de Vietnam, la etapa más difícil para su gobierno, y un combate frontal a la instalación de gobiernos socialistas en América Latina.

 

En ese contexto, los gobiernos estadunidenses enfocaron sus esfuerzos en apretar a los países de América Latina que ofrecieran más “cooperación” y permitieran la incursión de sus agentes o espías en sus territorios.

 

Algunos años después las exigencias de “cooperación” y las intromisiones de las agencias estadunidenses en los países de América Latina empezaron a salir a la luz. De hecho, Estados Unidos reclamó poner fin a los esfuerzos desarrollados por México, Colombia, Panamá y Venezuela en 1983, integrados en el Grupo Contadora, para promover la paz en Centroamérica.

 

El actual gobierno mexicano ha optado por ofrecer gran “colaboración” a Estados Unidos. Si la estrategia le funciona, en el futuro cercano podrían apreciarse distintos golpes favorables, como lo fue la firma del T-MEC en propio territorio mexicano. Pero si la estrategia falla, el gobierno de López Obrador quedará exhibido como uno de los más entreguistas de la historia.

Valora este artículo
(0 votos)