Imprimir esta página

Desde San Lázaro. El objetivo es Felipe Calderón. Por: Alejo Sánchez Cano. Destacado

20 Dic 2019
407 veces

Andrés Manuel López Obrador no le perdona a Felipe Calderón haberle “birlado” la presidencia de la república en 2006, luego de una victoria pírrica del michoacano sobre el tabasqueño de 0.56%. .

En ese entonces AMLO tenía 51 años, en plenitud de facultades físicas, bien le alcanzaba para mantenerse en el poder por lo menos hasta el 2024.

El villano favorito de la 4T es el expresidente ya que por todos lados le buscan no solo entorpecer la creación de su partido político, sino de plano llevarlo ante los tribunales.

El caso de Genaro García Luna en México  ha dado para convertir algunas informaciones, en acusaciones  a grado tal de inculparlo y por supuesto con ello desacreditar a su exjefe, Felipe Calderón y así abortar el proyecto de convertir a la agrupación México Libre en un nuevo Instituto político, ante el rechazo de la opinión pública por “corrupto”.

En las altas esferas del poder se piensa que la punta de la madeja de la corrupción y el contubernio con los capos de la droga en tiempos del sexenio de Calderón, es precisamente el ex secretario de Seguridad Pública y por ello y en virtud de que en política no hay coincidencias, la reunión de hace algunos días entre el Fiscal General de Estados Unidos y López Obrador, sirvió para que en la negociación hecha entre ambos gobiernos se pusiera en la mesa por parte de los norteamericanos la cabeza de García Luna.

“Dan a García Luna millones de Segob” o “Destapan transa de la Segob de Calderón con García Luna”, son algunas de las cabezas publicadas en el día de ayer en medios de comunicación de circulación nacional, aunque al ahondar en la nota, resultan más datos sesgados  de la Unidad de Inteligencia Financiera que pruebas sobre actos de corrupción en donde estuviera involucrado García Luna.

Independientemente del sentido en que apunten las pesquisas de la investigación y sus resultados, ya se linchó mediáticamente a los dos exfuncionarios y con ello se cobraría en parte la afrenta de haberle “robado la presidencia” a AMLO en 2006.

De otra manera, no se entiende ese odio jarocho, más bien tabasqueño contra el expresidente ya que lo ha acusado de todo, desde inculpar a su hijo de manejar las redes sociales en su contra, hasta de la crisis que actualmente vive México, pues señaló que “su gobierno provocó mucho daño al país”.

Y aunque “su fuerte no es la venganza”, en los hechos demuestra lo contrario.

Ante los ataques de Obrador, Calderón ha señalado que no le molesta que el presidente hable de él, pero le hizo la sugerencia que mejor se preocupe por su país y deje de echarle la culpa a los demás por la crisis que está viviendo su gobierno.

No dude, estimado lector que el affaire AMLO-Calderón se recrudecerá el próximo año, sobre todo en el primer semestre, ya el 1 de julio el INE dará a conocer cuales agrupaciones alcanzaron el status de partidos políticos y como están las cosas la de Margarita Zavala y Felipe Calderón, lo conseguirán.

Valora este artículo
(0 votos)