Gran parte de los resultados tan malos de la actual administración son, desde mi muy personal punto de vista, por un pésimo diagnóstico de lo que está y estaba pasando en nuestro país y como lo hemos visto a lo largo de este primer tramo de la “Cuatrote”, los resultados son solo satisfactorios para el Gobierno de la Cuarta T y en la medida que avanza el tiempo se queda cada vez más solo en temas como economía, seguridad y liderazgo.
Suponer que la pobreza y falta de oportunidades es la razón de la delincuencia es un diagnóstico muy errado, criminalizar la pobreza es algo que nunca ha logrado sentar las bases de una política pública que pueda lograr pacificar cualquier sociedad, solamente crea condiciones de neo-corporativismo clientelar de la sociedad y más aún cuando el Comandante Supremo de la T de cuarta criminaliza al consumidor de drogas y los vuelve a vincular, como lo ha hecho el PAN a lo largo de sus historia a los actos criminales.
La prohibición del consumo de estupefacientes genera el mercado negro, que al no estar regulado la mayoría de las disputas de este mercado real se dirimen bajo los criterios de la selva, en donde si no pagas, no puedes recurrir a las instituciones para interponer una denuncia y que a través de estas instancias se pueda resolver la controversia comercial, tienen que recurrir a actos de fuerza para poder cobrar, que va desde el secuestro de un familiar o su ejecución como mensaje definitivo para poder cobrar.
Para poder generar el intercambio de la mercancía prohibida, no puedes mandarla por estafeta o DHL, Amazon o cualquier medio legal y legítimo, tienes que recurrir al trasiego ilegal: submarinos, aviones y avionetas y pistas clandestinas, indocumentados como mulas y que ponen en altísimo riesgo a todos los que participan en este comercio ilegal.
El empaque de las mercancías prohibida no puedes contratar a extensionistas del programa Sembrando Vidas o apadrinar a Jóvenes Construyendo el Futuro y mucho menos puedes darlos de alta en la seguridad social, es decir, tampoco los das de alta en el IMSS, y seguramente no les pagan en salarios mínimos, aunque existan aumentos de 20% que nunca llegan a este sector de la economía, los delincuentes recurren a los levantones y secuestros, muy parecido a la verdad histórica de los 43 de Ayotzinapa, que lejos de establecer una relacional laboral normal, suelen terminar en campos o en cementerios clandestinos y olvidados hasta por sus familiares, según Gobernación en México se encuentran más de cuarenta mil personas desaparecidas, cuántas de ellas tuvieron que empacar droga para el narco.
Y que decir para el cobro de facturas y el equilibrio y competencia en los mercados, no existen campañas publicitarias, o de precios o mercado seccionados por acuerdos comerciales para evitar las competencias ruinosas, los mercados se defienden a balzos y los mercados se expanden enganchando a los niños al estilo del payaso sangriento “IT”, Pennywise, que para enganchar a los niños trae barquitos de papel o globos y dulces o hasta helados. El narco ofrece dulces, paletas y hasta brownies de chocolate con mariguana, anfetaminas o ácidos.
No existe nada ilegal en la compra venta y consumo de las sustancias prohibidas, mientras el mercado fluye dentro de los acuerdos “normales” no se aprecia el problema, sin lugar a duda, muchos de nuestros cercanos han consumido o consumen este tipo de sustancias, es más, hasta la Jefa de Gobierno y un ex secretario de Gobernación se fumaron sus churros y se metieron alguna sustancia prohibida y que a la luz del tiempo no se evidencia de mucho mayor daño, que no está preparada para ser jefa de gobierno, no tiene nada que ver con sus libertad de poder disfrutar de algún enervante, que actualmente solamente pueden ser ilegales y recurrir al mercado informal con todos los riesgos y peligros que esto implica.
Es decir, un diagnostico errado te lleva irremediablemente ha resultado muy pobres y a no poder resolver el verdadero problema, ya lo había dicho en reiteradas ocasiones la Secretaria de Gobernación y que en su paso por la Cámara de Diputados le regalaron un muy buen churro de mariguana, que dice que no se fumó, pero que le recordaron su planteamiento sobre regular el consumo de drogas y regular su mercado.
Cuando nos equivocamos en el diagnóstico confundimos el objeto con los medios y hasta con los resultados e instrumentos que utilizamos, un caso particular tiene que ver con la campaña “Voz de las Empresas” del organismo de la iniciativa privada sin fines de lucro, concebido como una forma de participación social de los empresarios, en donde equivocan el fin con los medios, donde señalan que “Soy de las que no doy mordida y pago mis multas”, es decir, la definen como una infractora sistemática de los reglamentos, pero que paga sus multas, cuando debería decir, Yo no tengo multas, porque respeto los reglamentos.
Esperemos que corrijamos pronto el diagnóstico, si no, los resultados seguirán siendo muy malos.