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Desde San Lázaro. Gobernadores de oposición contra la pared. Por: Alejo Sánchez Cano Destacado

13 Ene 2020
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Vaya tiempos difíciles que les tocó lidiar a los gobernadores del PAN, PRI , PRD y MC con el nuevo gobierno federal, ya que por un lado tienen que enfrentarse a toda tipo de limitaciones económicas en aras de la austeridad franciscana que impulsa el gobierno federal con la finalidad de canalizar  recursos presupuestales a los nuevos programas asistenciales del nuevo gobierno y a sus macro obras –Santa Lucía, Dos Bocas y Tren Maya-; y por otro padecen a los vice gobernadores, léase, los  súper delegados, que tienen la misión  suprema de convertirse en candidatos de Morena a la gubernatura, en el próximo proceso electoral.

Cuando no es por temas de seguridad, son por asuntos de salud, como es ahora con la migración del Seguro Popular al Insabi,  pero lo cierto es que siempre están padeciendo los embates del gobierno central.

Y decimos que solo sufren los mandatarios estatales de oposición, porque los que pertenecen al partido de Morena y PES como Claudia Sheinbaum, Cuauhtémoc Blanco,  Cuitláhuac García,  Javier Bonilla y Adán Augusto López,  tienen todo tipo de apoyos desde el gobierno del presidente López Obrador, aunque por su incompetencia, son los gobernadores de todo el país,  peor evaluados por sus gobernados

Y si cree estimado lector que esto pudiera mejorarse en el corto plazo y más aún con la reunión que sostendrá el presidente con la Conago, el día de mañana, pues está equivocado, los cosas seguirán igual o peor en la medida que se acerquen las elecciones intermedias del 2021.

El ánimo que campea entre los gobernadores que no son de Morena, no obstante los múltiples problemas que enfrentan, es constructivo, ya que si bien es cierto que por ejemplo, en el tema del Insabi, se pronunciaron por mantener el Seguro Popular, mientras se definen las reglas de operación, de implementación y el presupuesto respectivo, también es una realidad que los mandatarios  decidieron trabajar en el mayor de los ánimos con el presidente de la república.

Sería prácticamente suicida para un gobernador aventarse un tiro con López Obrador, cuando todas las canicas las tiene el presidente, por ello y más por no perjudicar a sus paisanos, los mandatarios estatales han escogido el camino del dialogo, el entendimiento y la cooperación entre los tres niveles de gobierno, sin importar el origen partidista

Los gobernadores del PRI como Quirino Ordaz, de Sinaloa; Alfredo del Mazo, Edoméx, Juan Manuel Carreras de San Luis Potosí; Héctor Astudillo, de Guerrero; José Murat, de Oaxaca, Claudia Pavlovich, Sonora y Miguel Riquelme,  Coahuila, por mencionar algunos,  ante propios y extraños han manifestado su apoyo irrestricto al jefe del Ejecutivo Federal.

De igual manera, los panistas que tienen la responsabilidad sus Estados, mantienen ese ánimo de respeto y cooperación, ello sin menoscabo de expresar sus inconformidad ante señalamientos de no acudir a las reuniones de seguridad estatal o de no apoyar al Insabi, mientras este nuevo organismo no opere en condiciones “normales” en sus entidades.

Así las cosas, los gober de oposición  trabajan contra la pared y a contracorriente y aun así, dan excelentes resultados.

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