El presidente insiste en hablar de que va a barrer las escaleras de arriba hacia abajo y con ello propone establecer un principio de transparencia y claridad en las cifras, datos y realidad del gobierno federal mexicano.
La alternancia política, es como los cambios de administración, una oportunidad de lograr entender con claridad todos los datos y cifras de lo que en responsabilidad le hemos asignado al gobierno federal y que tiene en custodia durante su gestión, es decir, en los próximos cinco años o año y medio si no logra mejorar sus cifras de aceptación y termina siendo el primer mandatario que se le revoque su mandato al medio tiempo.
En la permanente exposición de datos de la mañanera, por su naturaleza coyuntural y espontánea, no se tiene el rigor sistemático para aclarar esta información que necesitamos todos conocer y en el informe que presentó al Congreso de la Unión no habla de cómo recibió el gobierno, ni en lo general y mucho menos en los detalles que necesitamos y si habló mucho de lo que piensa hacer y que a la fecha no da ningún resultado favorable.
La deuda interna y externa, la política monetaria, las finanzas públicas generales y al detalle, el Fobaproa, sus razones y el porqué de su continuidad presupuestal y legal y como estos datos muchos que tienen que ver con la operación del gobierno federal.
Muchos datos se han validado en los criterios generales de política económica que han servido de base para el presupuesto de egresos de 2019 y 2020, en donde existe en muchos rubros su permanecía y por lo mismo se validad y se reconocen por la presente administración.
Datos relacionados con la realidad del sector petrolero, en donde también se validad los datos de la producción diaria de petróleo en 1 millón, 670 mil barriles diarios, las reservas probables, posibles y probables y con ello datos reales para establecer un horizonte real de producción y valorización de nuestro potencial petrolero, mismo que merma cada día en la medida del agotamiento natural de los pozos en producción y con ello la necesidad de ver alternativas energéticas para el futuro mediato de nuestro país y que se dijo hasta el agotamiento por anteriores administraciones.
En ello se especuló hasta el cansancio, en donde se dijo que se subestimaba la producción y se incrementaban de manera artificial la producción diaria y los costos de operación de PEMEX para volarse la lana de las empresas improductivas del estado, incluyendo la CFE y que todos los días la Jefa de Gobierno responsabiliza de manera indirecta por los incendios recurrentes de los mercados en la Ciudad de México, que, a decir de Claudia, es la falta de supervisión de la Comisión de las instalaciones eléctricas la razón de los incendios.
Los activos del Gobierno Federal, de los que se está deshaciendo de manera irracional el actual Comandante Supremo de la Cuarta T, incluyendo el avión presidencial, que, aunque lo repita hasta el hartazgo, no es un problema de los mexicanos, es un activo de los mexicanos administrado en este momento por el actual encargado del despacho presidencial, que al decir de muchos no se ve ni se oye y que no existe una sola razón para que lo malbarate y menos cuando en la mañanera dijo que sobre este tema está dispuesto a abordarlo.
Casi el 60% de los mexicanos estaríamos a favor de que lo abordara, pero para viajar en él y disminuir el presupuesto que gastan sus alfiles en las giras presidenciales y que seguramente es más barato de lo que gastan en los vuelos comerciales, que, aunque el Comandante de la Cuatroté no vuela al extranjero, si lo hacen sus jarrones chinos que tiene en el gabinete. Que lo use Marcelo, aunque sea para pasear a Evo Morales.
Sin ninguna duda, la declaración del mandatario de barrer la casa es importante, pero mucho más importante es saber que encontró, cuanto encontró y como lo encontró, y consolidar cifras de todo lo que tiene en encomienda y no tirar todo por la borda sin ninguna relación y sin consultar al pueblo como de manera reiterada lo pregona.
Saber cuál es la nómina del gobierno federal y cuanto nos cuesta a todos los mexicanos pagarlo, qué hacen y a qué se dedican y, lo más importante, si son rentables o si se siguen haciendo los que trabajan para poder seguir cobrando.
Barrer la casa para informar al pueblo y sentar las bases de esta nueva realidad que ellos plantean y que está tirando año y medio de crecimiento económico y desarrollo de todos los mexicanos,
Barrer la casa y las escaleras es indispensable, pero no se vale que después de barrer se esconda la basura bajo la alfombra o tendrá miedo de reconocer que lo que se hizo en administraciones anteriores tenía la posibilidad de dar mejores resultados para todos los mexicanos que lo que hasta ahora han dejado de hacer él y la “cuatroté”.