Imprimir esta página

Se tenía que decir… Los riesgos de una economía de rifas. Por: Santiago Cárdenas. Destacado

17 Feb 2020
326 veces

Nuevamente los datos oficiales, esos que son de a deveras y que muestran la realidad verdadera de lo que ocurre en el país, prenden los focos de alarma en la economía mexicana: mientras la generación de empleo registró en enero de este año una caída de 27% en comparación con el mismo mes de 2019, en el primer mes de 2020 los retiros parciales de las Afores por desempleo ascendieron a mil 335.50 millones de pesos, un incremento de 41.44% también respecto a enero de 2019.

 

Información oficial de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro señala que las disposiciones o retiros parciales que los trabajadores que tienen una cuenta individual de fondo para el retiro, las llamadas Afores, por desempleo, alcanzaron en enero de 2020 un monto sin precedente para un primer mes de año desde que esta Comisión comenzó a difundir estos datos en 2005.

 

Al mismo tiempo, este año arrancó con un menor ritmo en la generación de empleos formales como resultado del debilitamiento en la actividad económica. De acuerdo con información del IMSS, en enero de este año se crearon 68 mil 955 nuevos puestos de trabajo, la cifra más baja para un mismo mes desde 2015. La creación de empleo acumulada en los últimos 12 meses fue de 316 mil 386 nuevos empleos, la cifra más baja desde 2010.

 

A pesar de ello, y de que los propios datos oficiales muestran que no se están creando empleos, lo que obliga a los cuentahabientes a retirar parte de su dinero de las Afores por desempleo, el director general del IMSS afirma que “el empleo viene bien, con más de 68 mil nuevos empleos”.

 

El gobierno de Andrés Manuel López Obrador no ha entendido que la generación de empleos reales y formales es fundamental para el crecimiento de la economía. Una familia sin ingresos es una familia condenada a la informalidad o la pobreza, o a ambas.

 

Tampoco ha entendido que quienes generan empleos, los empresarios, requieren de condiciones de certeza legal, jurídica y económica. Un empresario extorsionado y obligado a pagar 20 millones de pesos para una supuesta rifa de un supuesto avión, simplemente deja de realizar inversiones productivas y deja de generar empleos.

 

Ningún empresario pone en riesgo su dinero si no tiene certeza legal, económica y jurídica en el país. Si la cancelación del aeropuerto en Texcoco fue una muy mala señal para los inversionistas, la extorsión disfrazada de donativo que se llevó a cabo en la cena de la semana anterior fue peor.

 

López Obrador, anclado al pasado setentero, no ha dimensionado el enorme error cometido al exigir a los empresarios aportar dinero de esa manera. Los empresarios no invertirán en el país porque se sentirán acosados. Esperarán, simplemente a que este sexenio acabe para rehabilitar sus inversiones productivas, antes que arriesgarlas con el temor de que un capricho o una mala decisión de quien tiene el control político total los lleve a pérdidas millonarias.

 

El riesgo que se avecina es que la economía del país siga en picada, con falta de inversiones productivas por parte del sector privado, con un desempleo creciente que obliga a los trabajadores a retirar dinero de sus cuentas de Afore. Mal empieza este año, y no se ven señales de que las cosas vayan a mejorar.

Valora este artículo
(0 votos)