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Orbi 21. El gobierno mexicano no entiende el mundo actual. Por: Cristina Cardeño Gama Destacado

12 Mar 2020
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Seis países europeos, EEUU y Canadá se reunieron para platicar sobre sus crecientes preocupaciones por la política energética en México a partir de la administración de AMLO.

 

¿Qué puntos en específico se debatieron durante la plática? Ninguno de los diplomáticos ha querido pronunciarse al respecto, ni siquiera la Oficina de la Presidencia. Lo que se sabe, es que se puso sobre la mesa la incertidumbre sobre la participación de esos países en proyectos energéticos, previamente pactada en el sexenio Peñista, para dar continuidad a aquellos que requieran su inversión. El modelo que promueve López Obrador tiene que ver con un Estado más presente y dominante en temas que eran ya, desde hace un par de décadas, sólo un asunto de relaciones entre empresas privadas y capital Estatal, donde las primeras eran quienes acaparaban gran parte de la inversión en el sector energético.

 

Las discusiones diplomáticas entre representantes del Reino Unido, Italia, EEUU, Francia, Canadá, Alemania, Italia y España ponen en evidencia no sólo el abandono de la agenda multilateral y global del actual gobierno mexicano, sino una falta de comunicación certera entre estos países y el Estado Mexicano. El presidente López Obrador se ha pronunciado aclarando que no dará por terminados los contratos pero que se revisarán y renegociarán para un llegar a un acuerdo más justo para México, porque, en su opinión, los anteriores ya han dañado mucho al país.  Se empieza a cristalizar que el abandono del modelo neoliberal vigente hasta el sexenio pasado, se ha hecho para regresar al aislamiento de los años 60’s o 70’s en México. La gran diferencia entre aquellos años y el ahora, es el contexto global. Las responsabilidades internacionales que el país ha ido adquiriendo desde ese entonces, tienen que ser atendidas. Las relaciones que se han ido solidificado con los vecinos del norte, conllevan más presencia y fortaleza del Estado. Difícilmente un modelo aislacionista mejorará el posicionamiento del país en temas económicos o de cabildeo internacional. 

 

El Estado de Bienestar, benefactor y paternalista que el presidente pretende implementar, está fuera de foco. No hay un plan para migrar de las energías no renovables a unas sustentables, y mucho menos pensar siquiera en plantear la idea de una economía sostenible como diversas economías mundiales del calibre de México ya han echado a andar. No se propone colaborar multilateralmente con las principales partes interesadas en el sector para impulsar la economía del país, que hace un par de semanas el INEGI había confirmado en recesión.

 

Ya he mencionado antes que, en la actualidad, es complicado analizar sólo un tema como si fuera aislado por la compleja interdependencia que se ha dado gracias a la globalización. Si desde el ejecutivo no se entiende cómo funciona el mundo, entonces le será difícil entender al México de hoy. 

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