Seguimos escribiendo historia, pero cada quien por su lado. Mientras la sociedad y la economía escriben algunos actos heroicos, el gobierno federal sigue haciendo el oso a nivel nacional e internacional, tristemente para nosotros los peores escenarios se están confirmando con el paso del tiempo.
En este momento, después del chasco en la OPEP frente a los esfuerzos para contener la caída de los precios del petróleo por la saturación de las capacidades de almacenamiento por la caída del consumo que desplomó los precios, nuestra Secretaria de Energía defendía las estrategias y la necesidad imperiosa de los recursos públicos producto del petróleo que requiere la Cuarta para sus programas clientelares, por mucho menos que esto ya la hubieran despedido, pero la coraza del presidente sigue siendo el único escudo para el gabinete.
Ante los muy malos resultados en el control de la pandemia del Covid 19, se empieza a dibujar una historia exculpatoria del “pop rockstar” Gatell. La comorbilidad y la nutrición de los mexicanos y que hacen hincapié de que es producto de muchos años de mala alimentación, nada más falso.
En el tratamiento del Covid 19 y las condiciones oportunistas asociadas a la enfermedad primaria y su tratamiento básicamente con antivirales y antiinflamatorios, que si se usan de manera prolongada destruyen el hígado y el páncreas de los pacientes, es ello lo que reta la condición del paciente, muchas veces hemos oído el dicho de sale más cara la cura que la enfermedad, y este es el caso, y que hay que decirlo, no existe actualmente un tratamiento optimo contra de este virus, por ello surge en el mundo una propuesta que crece rápidamente, desde Estados Unidos y Suecia, de que hay que aprender a vivir con el coronavirus 19.
El problema de la hipótesis de Gatell, de que es el consumo de alimentos chatarra que provoca la obesidad es errónea, ya que no existen alimentos malos, ni siquiera los considerados chatarra, la obesidad es un síndrome causado por multiplicidad de factores que se refleja en un desbalance energético que permite o propicia la acumulación de reservas energéticas por el cuerpo, lo que ocasiona un aumento de la masa corporal de tejido adiposo y patologías asociadas al fenómeno como obesidad, obesidad mórbida y problemas de hipertensión, diabetes, problemas articulares y cardiopatías centrales y periféricas.
El problema de que en México seamos el país con la tasa más alta de mortalidad, casi el 10% de los pacientes confirmados, tiene que ver con el pésimo manejo que se hizo en el inicio de la pandemia, principalmente con el acarreo sistemático que los Siervos de la Cuarta hacen de los viejecitos que son usados para masificar los actos públicos de AMLO, llegando al exceso de que los apoyos monetarios se los dan en efectivo y pasando la respectiva lista, igualito que en Venezuela y Cuba, en las tiendas de raya de la revolución.
Esto fue un acto irresponsable y con la tendencia observada, muchas de las victimas serán personas de sesenta y más que fueron a recoger sus recursos a las delegaciones de Bienestar en greña, por mucho menos que esto tanto el Coordinador de Delegaciones del Bienestar como la Secretaría deberían de estar indiciados por irresponsabilidad criminal por aglomerar en momentos de emergencia sanitaria a la población más vulnerable ante el Covid 19, pero aquí se busca rápidamente la historia exculpatoria que permita culpar al pasado de los malos resultados que estamos viendo.
Siempre se dijo que AMLO era un peligro para México, cada día se confirma el dicho de que estaríamos mejor sin López Obrador. Como dice Luis Enrique en su canción Así es la vida, no es lo mismo llamar al demonio que verlo llegar, hoy podemos confirmar que si era un peligro.