La promesa presidencial de crear dos millones -sí, dos millones- de empleos formales en México durante el periodo abril-diciembre de este año parece quedar muy lejos de la realidad.
El Banco de México, una institución que mantiene su seriedad -a pesar de la 4T-, dio a conocer que la economía mexicana perdió hasta abril 700 mil empleos formales en medio de la incertidumbre de la crisis del coronavirus y de “la falta de confianza” derivada de las políticas públicas. De ser así, la histórica promesa del presidente Andrés Manuel López Obrador, con la que buscó atenuar la enorme incertidumbre que el coronavirus ha creado en muchas pequeñas, medianas y microempresas que no son consideradas por los apoyos gubernamentales, está cada vez más lejos. Un cuento, una mentira vil, demagogia y desprecio por el mexicano común y corriente que se ubica en la cada vez menor clase media.
Una de las medidas gubernamentales para “proteger” el empleo en México fue la “restricción” a las empresas de despedir a sus empleados. Sin embargo, el mismo gobierno se ha negado sistemáticamente a apoyar a las empresas para transitar de mejor manera la crisis. El presidente López Obrador apela al buen corazón de los pequeños empresarios para mantener su nómina intacta.
En México, 96% de las empresas son micro y pequeñas, y de ellas dependen entre 17 y 18 millones de empleos en el país. Usted dirá si con esas cifras ese sector merece ser apoyado para no sucumbir en la peor crisis del siglo. ¿Cómo pretende el gobierno de México evitar la pérdida de empleos formales? Al término del sexenio anterior, el IMSS contabilizaba poco más de 20 millones de trabajadores formales y alrededor de cinco millones de unidades económicas en el país.
El propio presidente ha expresado a los empresarios que no habrá concesiones en lo fiscal.
El presidente López Obrador no le apuesta a la preservación de los empleos formales. La apuesta del mandatario está en el sector informal, al menos en el corto plazo, sin darse cuenta del problema que ello representa a la recaudación en el país.
En la informalidad se ubica el 55% de los empleos en México. Es un sector resiliente en tiempos difíciles y es también una válvula de escape para quienes pierden su empleo en la formalidad.
La crisis por el coronavirus también le impone retos al sector informal, pues no puede operar como lo hace normalmente. En la informalidad también habrá pérdida de empleos durante la crisis, aunque será un sector que vivirá un boom cuando regrese la normalidad a la vida de los mexicanos.
Los efectos económicos del coronavirus empezarán a verse pronto. El tamaño del desastre en la economía del país dependerá de cuánto dure la situación de emergencia y de la eficacia de las medidas económicas del gobierno. Se puede prever que pocas micro y pequeñas empresas aguantarán más allá de cuatro semanas de situación de emergencia, sin ventas y sin apoyos.
La incertidumbre se está llevando entre las patas a muchas pequeñas y microempresas, que no saben qué pasará con ellas si la situación de emergencia se prolonga más allá de mayo.
En el reporte del Banco de México, uno de los miembros de la Junta Directiva señaló que la producción automotriz en México cayó 24% a tasa anual en marzo, lo que anticipa una contracción de hasta 34% anual en la actividad manufacturera del segundo trimestre, además de “un severo debilitamiento en el sector de servicios”.
La Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo en Pequeño (CANACOPE) reportó que en abril, a un mes de que los negocios de este sector bajaran sus cortinas por las medidas sanitarias, 88 mil 909 negocios en la Ciudad de México reportaron que no volverán a abrir sus puertas una vez que pase la cuarentena y despedirán a más de un millón de personas, ante la falta de recursos que les ha arrojado la crisis económica y sanitaria por el coronavirus.
La CANACOPE registra 445 mil negocios en la capital del país, de los cuales 20% ha señalado que ya no abrirá de nuevo por carecer de recursos para pagar a sus empleados, los impuestos y la renta de sus locales. La cifra se agudizará en mayo, irremediablemente.
Cuando la crisis pase, el panorama será crítico. No es correcto que el gobierno no actúe, y lo peor de todo, que mienta para generar cierta falsa esperanza.