Sin gobierno del lado de la gente que está sufriendo por la pérdida de vidas humanas y por los enfermos y sin empatía y apoyo para salvar a millones de mexicanos que han perdido sus empleos, tan solo en abril fueron 12.5 millones de mexicanos, pues el horizonte es más negro que la noche más oscura que presagia tormenta.
Mientras la oposición se desgañita en hacer llamados al gobierno, tanto en propuestas como en reclamos, el presidente hace mutis y tan solo los llama conservadores y los ataca por estar del lado equivocado de la historia.
La Coordinadora del PRD en la Cámara de Diputados, Verónica Juárez Piña, advirtió que la supuesta existencia de un Bloque Opositor Amplio (BOA), no es más que una estrategia del presidente que con campañas y acusaciones busca ocultar los malos resultados de su gobierno en la gestión de la pandemia y los graves problemas del país, como la inseguridad y la violencia.
“Busca, además, generar las condiciones para que AMLO y su partido tengan una justificación para enfocarse en los temas del proceso electoral de 2021”
Por desgracia, a nuestro México le depara un destino ominoso, por lo menos en los próximos doce meses, hasta el día de las elecciones intermedias, en donde se podrá reflejar en las urnas ese malestar social que prevalece en el grueso de la población, particularmente aquellos que no están recibiendo las limosnas de los programas políticos asistenciales.
AMLO confía plenamente en su estrategia de ampliar su base electoral, mediante el recurso público canalizado a través de la política asistencial.
Por ello, el presupuesto y la contratación de más deuda, no serán destinados a aliviar la crisis por el Covid-19, sino para avanzar en las tres obras que nacerán muertas por su inoperancia y utilidad; y para mantener a cada vez mayor número de personas improductivas
En contraparte, la oposición está gradualmente despertando ante el autoritarismo y la pretensión del regreso de la dictadura perfecta.
EL virus de odio y del poder se conjugan con los delirios de persecución para tender cortinas de humo, por un lado, al alertar sobre un posible golpe de estado que solo está en la mente de un hombre y por otro; efectivamente, en contrasentido, se está construyendo un frente no contra López Obrador, sino a favor de México.
La disyuntiva no es si están a favor o no de un personaje, sino atender la creciente demanda de salud y de empleo y resolver los problemas más acuciantes que padecemos, como la inseguridad pública y la ingobernabilidad.
En el Congreso, todos los días se suceden encuentros entre los representantes de diversos partidos de oposición, PAN, PRI, PRD y MC para valorar la conveniencia de construir alianzas que sirvan para paliar la crisis.
Más allá de invenciones perversas en torno a panfletos golpistas que se hacen en la secretaria de Gobernación, producto de mentes calenturientas del equipo cercano a Olga Sánchez Cordero, el país se va como agua entre las manos y no hay poder humano que pueda revertir esta situación en el corto y mediano plazo.