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Orbi 21. El Acuerdo que ni Obama consiguió. Por: Cristina Cardeño Destacado

17 Ago 2020
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El jueves 13 de agosto se hizo el oportuno anuncio del supuesto “Acuerdo del Siglo” entre los Emiratos Árabes Unidos e Israel, mediado por los Estados Unidos. Más que a la pacificación del conflicto histórico árabe-israelí, se puede decir que Los Acuerdos de Abraham, ayudan particularmente a dos importantes momentos políticos en dos regiones.

 

Por un lado está la tan esperada elección estadounidense del 3 de noviembre a la que Donald Trump se enfrenta con un panorama más favorecedor a su contraparte demócrata, mientras que del otro lado del mundo, específicamente en el mundo árabe/islámico, se encuentra el Primer Ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, sumido en una débil gobernanza enfrentando acusaciones en su contra por supuestos actos de corrupción, y con un país sumamente golpeado por la pandemia de Covid-19. De este anuncio surgen preguntas tales como: ¿Por qué ayuda políticamente a estos dos países?, ¿Realmente significa que Donald Trump pudo lograr lo que ni Obama en la región?, ¿Qué busca los Emiratos Árabes Unidos al destapar sus lazos con Israel?, ¿Qué hay de Palestina?

 

Una vez más, la lectura es amplia. No existen acontecimientos que se estudien aisladamente en casos específicos como este. Los actores esta vez en cuestión son relevantes, aunque se dice que el Acuerdo anunciado no cambia el balance del poder en la región pues las relaciones entres los EAU e Israel datan de muchos años atrás, aunque se manejaban de manera mucho más discreta. Como se mencionó en líneas anteriores, la mediación estadounidense para que se diera el Acuerdo, es la bandera electoral de Donald Trump que lo muestra como el presidente capaz de negociar y de cumplir sus promesas y logra despejar la atención de la reciente anunciada dupla Joe Biden-Kamal Harris. Sin embargo, el Acuerdo no significa que realmente se haya resuelto el enquistado conflicto árabe-israelí.

 

No se logra pacificar el conflicto porque no está así formulado en los Acuerdos de Abraham. Sólo implica la suspensión temporal de la anexión de asentamientos israelíes en Cisjordania, pues el propio Primer Ministro Benjamín Netanyahu declaró que la anexión sigue sobre la mesa, así como el acercamiento de un país árabe de la Península Arábiga con el Estado de mayoría judía de la región para cooperar en los sectores de inteligencia, económicos y tecnológicos, además de que les une el enemigo regional en común, Irán. Lo que sí define bien es el espaldarazo al Estado de Palestina por parte del tercer país árabe que se acerca a Israel a pesar de no compartir ni antecedentes bélicos ni fronteras como sí lo es en los casos de Jordania y Egipto que le preceden al establecer relaciones con el país. Además, de esta manera los Emiratos Árabes Unidos robustece su influencia regional como lo ha venido haciendo en las guerra subsidiarias de Libia y Siria.

 

Más importante aún, los palestinos fueron desestimados para un Acuerdo como tal, por lo que las autoridades palestinas rechazaron como acto seguido y debido el “Acuerdo pacificador” pues tampoco se plantea ni crear o reconocer la posibilidad de  Dos Estados. Al contrario, se favorece a que Israel mantenga un sistema de segregación racial en contra de los palestinos.

 

A la normalización de las relaciones de los Emiratos Árabes con Israel, se teme que le sigan en efecto dominó países como Omán y Bahrein, creando un tipo de presión a Palestina ya que reciben apoyo económico proveniente del Golfo por lo que se pone en duda el seguimiento de este apoyo o una posible reducción.

 

El Acuerdo es una victoria diplomática tripartita pero una traición más a los palestinos que han visto la extinción de la hermandad árabe desde hace ya décadas atrás. Ignorar la situación palestina de acecho cotidiano por parte de Israel es favorecer al sistema de segregación racial, por lo que el apoyo hacia la causa palestina que clama se haga justicia para que haya paz en el Medio Oriente, sigue siendo imperativa a 72 años de la olvidada situación de injusticia.

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