Imprimir esta página

Desde San Lázaro. Pioneros en la lucha contra las armas nucleares. Por: Alejo Sánchez Cano Destacado

24 Ago 2020
280 veces

En el país del Sol Naciente se vivió una de las peores tragedias emanadas de la irracionalidad, la animalidad y la salvaje conquista del poder; Los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki, el 6 y 9 de agosto de 1945.

Con estos ataques nucleares quedó de manifiesto la vulnerabilidad y el riesgo de la existencia  del ser humano sobre la faz de la tierra.

Desde esa época, principalmente en Japón y luego en el resto del mundo, surgió el movimiento contra las armas nucleares y que hasta la fecha se ha consolidado en el orbe, sin embargo, no ha sido suficiente para convencer o presionar a las grandes potencias de que dejen atrás su carrera armamentista, en aras de preservar al género humano.

La organización Soka Kyoku Gakkai (Sociedad para la creación de valor) se logró consolidar en Japón en  la década de los años 50 con un suceso que quedará en los anales de la historia como  un hito  monumental en la historia de la lucha social por los derechos humanos.

Dice el maestro Roberto Ríos Ramírez  que fue una reunión, en un estadio repleto de jóvenes con el líder budista y segundo presidente de la Soka Kyoku Gakkai,  Josei Toda, en donde se  proclamó desde las filas de la ciudadanía, el 8 de septiembre de 1958, la abolición de las armas nucleares. A la muerte de Toda, Daisaku Ikeda, asume el liderazgo de esa organización laica del budismo,  el 3 de mayo de 1960 y de inmediato,  con el objeto de cumplir el legado de su mentor, el 2 de Octubre del mismo año, sale de Japón como un viajero de la paz, para llevar al mundo el mensaje de esperanza de Nichiren Daishonin  y de los Maestros fundadores (Tsunetsaburu Makiguchi y Josei Toda). En 1975 justo en el territorio donde concluyó la guerra,  se fundó la Soka Gakkai Internacional como una organización que pueda generar una sinergia entre los hombres y los pueblos en la gran tarea de construir una paz duradera. 

En un libro de la autoría del Dr. IKeda editado por el Fondo de Cultura Económica se incluye la conferencia denominada “ El Espíritu poético mexicano” y ahí se describen y alaban los esfuerzos latinoamericanos liderados por los representantes de varios países, destacando el trabajo del mexicano Don Antonio García Robles, quien en sus esfuerzos jurídicos y  diplomáticos  sentó las bases a favor del desarme  del continente, con la creación del  Tratado de Tlatelolco, como el instrumento ejemplar para avanzar en la renuncia al uso de la fuerza y la proscripción de las armas nucleares. El tratado se firmó el 14 de febrero de 1967 y entro en vigor  en junio de 1969,   consta de protocolos adicionales por todos los Estados del continente enfocados a la proscripción de las armas nucleares en América Latina.

A 53 años de la firma del Tratado de Tlatelolco, diplomáticos mexicanos y extranjeros conmemoraron  la adopción de este mecanismo para la proscripción de las armas nucleares en América Latina y el Caribe. Esta región del mundo es también pionera en la presión de  promover la paz en el mundo, sin armas nucleares. 

Daisaku Ikeda  dictó una conferencia en 1981 en  la Universidad de Guadalajara, en la que citó que “ Las armas nucleares constituyen una clase de arsenales mucho más devastadores y temibles que cualquiera otra arma conocida hasta el momento; no cabe imaginar atentado mayor contra espíritu de la humanidad. Recurrir a ellas podría significar efectivamente la aniquilación de todo el género humano. Por eso aprovecho cada oportunidad que se me presenta para exhortar a la abolición total de las armas nucleares. Una propuesta digna de estudiar es la que sugiere crear zonas francas nucleares. Podría llevarse a cabo bajo la coordinación de las Naciones Unidas, con miras a ir ampliando dichas regiones hasta que, por fin, el mundo entero quede a salvo de estos temibles arsenales. Estoy ampliamente agradecido con el pueblo mexicano por su iniciativa tenaz de crear una zona franca nuclear en el continente americano”.

Valora este artículo
(0 votos)