La revista Nexos, que dirige Héctor Aguilar Camín, sufrió un duro golpe por parte de la Secretaría de la Función Pública del gobierno lopezobradorista, que muestra claramente el intento gubernamental de minar la fuerza y la capacidad de influencia de un medio crítico.
La SFP determinó que la revista Nexos violó la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público -la misma a la que este gobierno ha apelado para que el 74% de las compras gubernamentales se hayan realizado por asignaciones directas, es decir sin licitación de por medio-, “al presentar información falsa en una adjudicación directa del IMSS en 2018”. El Órgano Interno de Control en el IMSS resolvió sancionar a Nexos con inhabilitación por dos años y multa por 999 mil 440 pesos, “al acreditarse que dolosamente presentó información falsa para obtener el contrato público”.
La dependencia argumentó que “la resolución emerge de una investigación que condujo el OIC en el IMSS, a partir de una denuncia de la Coordinación Técnica de Planeación y Contratos del propio IMSS”.
El golpe fue económico y estigmatizador. Lo económico, al parecer está siendo atenuado por la importante solidaridad de quienes entienden esta acción del gobierno como un acto intimidatorio y se suscriben o refrendan su suscripción a una revista que ha sido fundamental en el análisis crítico de México desde hace más de 40 años.
Lo estigmatizante es más delicado. La Función Pública -léase el gobierno de Andrés Manuel López Obrador- señala con esta resolución a la revista, y la estigmatiza frente otros posibles anunciantes. En lo que va de esta administración, la revista no ha recibido un solo peso del gobierno federal, y con la decisión artera de la Función Pública tampoco lo hará en los siguientes dos años.
Fue artera porque, según señala la revista en un comunicado, “a espaldas de Nexos se tramitó una investigación a la cual nunca fuimos llamados, nunca se nos pidió información y nunca se nos hizo partícipes”. Además, “con una rapidez inusitada, el 18 de agosto de 2020 se notificó a Nexos el sentido condenatorio de la resolución, echando una nota por la puerta de la oficina desierta, a causa de que el personal de Nexos trabaja en casa por la pandemia”.
Todo este asunto data de 2018, cuando Nexos recibió la orden de publicar una plana con valor de 74 mil pesos IVA incluido, como parte de una campaña institucional del IMSS que ascendió a más de 74 millones de pesos. Es decir, a Nexos le correspondió el 0.1% del total de los recursos erogados por el IMSS en la campaña “Chécate, Mídete, Muévete”. El procedimiento por el cual Nexos accedió a esos recursos fue avalado por el propio OIC en el IMSS, un órgano dependiente de la Secretaría de la Función Pública.
Ahora, el mismo Órgano reabre el caso y sanciona a Nexos.
En este caso, la secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, que debiera ser imparcial, no oculta su aversión a Nexos. En su cuenta de Twitter escribió: “los editores de Nexos han sido de los más férreos propulsores y defensores del Estado mínimo. Hoy pueden seguir publicando libremente sus ideas sin depender del financiamiento del Estado”.
No sólo eso. Sandoval avala una sanción a Nexos totalmente desproporcionada que sólo se entiende con un fin intimidatorio para el resto de los medios críticos del gobierno. Nexos lo explica así: al exgobernador de Veracruz, Javier Duarte, se le sancionó con 58 mil pesos en medio de un proceso penal que lo acusa de una defraudación multimillonaria a su estado; mientras que a León Manuel Bartlett, hijo de Manuel Bartlett Díaz, la Función Pública le impuso una multa de 2 millones de pesos por sobreprecios detectados en un contrato de 32 millones con el mismo IMSS.
“Como se ve con el caso de Bartlett, la SFP tiene varas muy distintas para juzgar. No podemos entender su toma de posiciones frente a Nexos como la consecuencia de una indagación burocrática llevada por el ánimo de la transparencia, la proporcionalidad y la equidad”, apunta la revista.
En realidad, la decisión tomada por la Función Pública sólo tiene que ver con la aversión del gobierno y del presidente hacia los medios críticos. Nexos, como lo apuntó la propia secretaria, ha sido de los más férreos propulsores y defensores del Estado mínimo, un concepto totalmente opuesto al Estado totalitario que promueve el lopezobradorismo.
Combatir a las ideas diferentes con sanciones de Estado es propio de las dictaduras. Como lo señala Nexos, “todo en este episodio es desproporcionado y caprichoso, porque lo anima una visible hostilidad política manifiesta en los tuits de la secretaria y de sus funcionarios. No puede callar a la revista pero sí la puede hostilizar, multar, expulsar del trato con el gobierno”.
“Lo más preocupante es que en la hostilidad de la Secretaría vemos un episodio de algo mayor: la hostilidad que impera en el gobierno contra los medios que no le son afines, contra la prensa crítica, contra la pluralidad de opiniones y en última instancia: contra la libertad de expresión”, refirió.
Una vez más, el gobierno recurre a sus órganos sancionadores para amedrentar, hostigar, y veladamente amenazar a opositores. Es el uso faccioso de las instancias de gobierno con fines políticos. El tuit de Irma Eréndira Sandoval evidencia que la sanción a Nexos tiene más que ver con un tema político que con un tema administrativo. Los ataques cotidianos del presidente hacia la prensa han servido para envalentonar a sus seguidores, quienes a su vez han optado por secundar los ataques.
Es la nueva forma de buscar el control de los medios críticos. Para este gobierno, Nexos es un medio incómodo y la Secretaría de la Función Pública da un golpe que busca acabar con él. No lo logrará. Nexos ha subsistido los últimos dos años sin recibir un peso público y seguramente continuará igual.