Oswaldo Cházaro Montalvo, presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG), reconoció el altísimo valor que merece el Programa de Sanidad Animal que sigue respetándose en el Presupuesto de Egresos de la Federación para el 2021, sin embargo hay otros factores que motivan incertidumbre a los ganaderos y aun así, por vocación y compromiso le apuestan a la superación, mediante el esfuerzo diario e individual de ellos y de sus organizaciones, la nacional, las Uniones Ganaderas Regionales y las Asociaciones Ganaderas Locales.
En el marco de la LXXXIV Asamblea General Ordinaria de esta Confederación, realizada de manera virtual y presencial, el líder ganadero destacó que durante este año, sin recursos federales han funcionado los sistemas del Padrón Ganadero Nacional (PNG), del Sistema Nacional de Identificación Individual de Ganado (SINIIGA) y el Registro Electrónico de Movilización (REEMO), con cargo al productor, asumiendo la organización parte de los costos operativos y políticos, en razón de los ajustes obligados.
Igualmente, el mejoramiento genético, sobre todo la adquisición de sementales para pequeños productores se basa en el acuerdo entre productores y el apoyo de algunos gobiernos estatales; el seguro ganadero que en sus diferentes productos ha indemnizado a casi 5,300 beneficiarios por un monto cercano a los 100 millones de pesos sin desembolso para el pago de la prima, la cual fue pagada al 100% de las reservas de los Fondos de Aseguramiento de la organización.
A pesar de ello los ganaderos organizados de México refrendan el compromiso de continuar trabajando juntos, coordinando esfuerzos dentro de normas y con visión de desarrollo; reiteró la propuesta de que, en la definición de reglas de operación, se dediquen de la partida integral de Fomento a la Agricultura, Ganadería, Pesca y Acuicultura, recursos y actividades tendientes a la atención al mejoramiento genético, capacitación e infraestructuras de bien común del sector pecuario.
De la misma forma, considerar la incorporación de los pequeños ganaderos al Bienestar para el Desarrollo y buscar reasignación de recursos que permitan en el futuro fortalecer los esquemas de administración de riesgos, que la misma naturaleza está demostrando es indispensable contemplar en el quehacer público.
Convocó a autoridades y ganaderos a cerrar filas en torno a las necesidades del país y de su gente; parte de ello es su alimentación, desarrollo y bienestar que en el caso del sector pecuario, “refrendamos nuestro compromiso por el trabajo que supere adversidades y nos brinde un mejor futuro”, dijo.
Expuso que a pesar de que el informe de actividades de la Asamblea comprende información correspondiente al periodo legal 2019- 2020, lo cierto es que las circunstancias se imponen a esa temporalidad de un balance histórico a raíz de los cambios que la humanidad enfrenta, profundizados por la pandemia que pone a prueba a la sociedad, la economía y la política mundial.
A pesar de ello México respondió a los desafíos que ya en ese momento se visualizaban, pues aparte del creciente índice de contagios y lamentables fallecimientos, se entró en el umbral de la entrada en vigor del T MEC con la consecuente vinculación de la economía a Norteamérica, ya impactada por el COVID, además de un cambio profundo en la visión sobre políticas y gasto público hacia el sector agropecuario, por parte del Ejecutivo Federal.
En este entorno se ha vivido prácticamente todo este año que está por concluir y se vislumbra que se prolongará y en algunos casos los cambios se volverán permanentes; sin duda, se vive el inicio de una nueva era; es obligado entonces como país y como sector a revisar la situación para orientar acciones, que en el caso de la CNOG y sus organismos serán siempre privilegiando la colaboración con las instituciones.
Como actividad esencial, la ganadería por su vocación y sentido del deber nunca detuvo su producción, aun cuando en el primer trimestre se vivió una drástica caída en los precios de sus productos y el encarecimiento de muchos de sus insumos derivado principalmente de la depreciación del peso frente al dólar; igualmente se han enfrentado contingencias climatológicas que ha puesto a prueba a los productores en diferentes regiones y el cierre de reuniones y espectáculos ha afectado la ganadería de registro y especializada.
Con todo y ello, el abasto nacional de productos pecuarios, entonces y ahora ha estado garantizado; hoy se puede decir que la ganadería mexicana ha cumplido su compromiso, pero también que ha respondido a necesidades y oportunidades que los mercados plantean y por ello es que varios de sus productos abonan a esa condición superávitaria del sector agroalimentario.
Finalmente dijo que prueba de ello en este año los bovinos de carne reportan cifras récord en su balanza comercial con un millón 244 mil 167 cabezas de ganado en pie, 269 mil toneladas de carne, exportadas, contra 121 mil importadas.
Con información de: Especial