En reiteradas ocasiones, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha señalado que lo que más valora en un colaborador es la honestidad. No importa si el funcionario no tiene experiencia o capacidad. “Si hablamos en términos cuantitativos, 90% honestidad, 10% experiencia. ¿Cómo la ven?”, señaló en su conferencia de prensa mañanera del 29 de noviembre de 2019, luego de nombrar a Ángel Carrizales director de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente, cuando claramente no tenía la preparación para ocupar el cargo.
El combate a la corrupción fue, desde su campaña por la Presidencia, el estandarte esgrimido como eje de gobierno. se supondría que en estos seis años ningún acto de corrupción sería solapado, y mucho menos si esos actos eran cometidos por familiares, amigos o cercanos a López Obrador. Lamentablemente, no ha sido así.
En el primer tercio de gobierno han salido a la luz varias informaciones que han dejado claro que al lopezobradorismo simplemente no se le da el combate a la corrupción. Gustoso de las frases y lugares comunes, López Obrador repite que la corrupción y las escaleras se barren de arriba abajo. En su gobierno, ni siquiera se han barrido y la suciedad simplemente ha cambiado de un gobierno a otro, pues mientras en el sexenio de Enrique Peña Nieto algunos se esforzaron por idear una trama en lo que se denominó “La Estafa Maestra”, en el actual gobierno se ha regresado a lo burdo de obtener contratos del gobierno.
El presidente ordenó una investigación para que se aclare por qué le fueron otorgados a su prima Felipa Obrador contratos por 365 millones de pesos en PEMEX, y hasta el momento no se ha hablado de sanciones. Se anunció que los contratos a la empresa de Felipa Obrador serían rescindidos, pero no se habló de sanciones a la empresa que claramente debe ser inhabilitada y sancionada.
A la revista Nexos, por algo mucho menor, se le impuso una sanción de poco menos de un millón de pesos. La empresa de León Manuel Bartlett, hijo de Manuel Bartlett, director de la CFE, fue inhabilitada luego de que se le rescindió un contrato para dotar de respiradores mecánicos al IMSS, tras evidenciarse que Cyber Robotics Solutions había vendido los equipos médicos a sobreprecio y mediante falsedades.
Cuando Carlos Loret de Mola dio a conocer que PEMEX había otorgado contratos por 365 millones de pesos a Felipa Obrador en los últimos dos años, el presidente se burló. Después PEMEX confirmó que los contratos sí se habían otorgado a la prima del presidente, y éste salió a decir que simplemente se trataba de una confusión, que alguien en la petrolera no se había dado cuenta, y otros argumentos para tratar de minimizar el tema.
Pero el presidente también dijo que, después de que el año pasado se le había negado un contrato a la empresa de su prima, ésta se alió con otras empresas y participó en más licitaciones de PEMEX para obtener contratos, de manera dolosa, sabiendo plenamente que existía un conflicto de interés que previamente había sido manifestado y detectado.
Felipa actuó con dolo para obtener contratos que nunca debió recibir. Cualquier empresa que obra de esa manera merece, al menos, la inhabilitación y multa. Sin embargo, Litoral Laboratorios Industriales, la empresa de Felipa, no recibirá ninguna sanción.
La Secretaría de la Función Pública, que encabeza Irma Eréndira Sandoval, ha callado como momia en este tema. No se ha manifestado ni ha anunciado investigaciones.
Felipa se suma al grupo de familiares del presidente que han sido evidenciados cometiendo actos de corrupción. Primero fue el hermano de Andrés Manuel, Pío López Obrador, quien apareció en unos videos recibiendo dinero en efectivo proveniente del gobierno de Chiapas para la “el movimiento” encabezado por el hoy presidente.
Una investigación exprés de la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda determinó que no se encontraron elementos para sancionar a Pío, a pesar de que Santiago Nieto, titular de la Unidad, reconoció que en las cuentas bancarias del hermano del presidente hubo cuantiosos depósitos en efectivo en los que no se identifica el origen de los recursos. Hay irregularidades, pero nomás tantitas.
Felipa y Pío no serán sancionados. El apellido los protege, a pesar de los dichos de un presidente que ofreció combatir la corrupción y hasta ahora sólo la ha tolerado.