II/II
Esperanza se fue a estudiar a París, se certificó en lengua francesa y tomó cursos en La Sobornne, Universidad de Letras y Humanidades. “Para ganar algo de dinero en Paris trabajé de Aupair (cuidando dos pequeñas niñas de seis meses y tres años) para una familia aristócrata muy joven”.
A Nueva York llegó a trabajar, durante tres meses, en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Y en sus tiempos libres se iba a pintar y dibujar al Art Student League.
A su regreso a México participó en el Summit Norte-Sur en Cancún auspiciado por México. “En ese entonces no había nada en Cancún. me pidieron que contactara a Naciones Unidas para traer personal capacitado que haría las actas resumidas en tres idiomas español, inglés y francés simultáneamente, debido a que asistieron 22 países”.
En esa oportunidad, Esperanza Suárez-Anaya recogió en el aeropuerto a Indira Ghandi, “mujer pequeñita, con mucha luz, gran y especial energía”. Conoció también a Margaret Thatcher, al ministro de Minería de Nigeria, quien le hablaba de África y su país. En reunión de la Unesco en Acapulco sobre la libre comunicación en el Mundo conoció a Gabriel García Márquez y Carlos Fuentes.
Su traslado a Australia se frustró tras la devaluación de 1983. Sin embargo, se comunicó a Nueva York y preguntó si había oportunidad de trabajar de nuevo en la Asamblea General, la propuesta llegó dos semanas después. Ahí trabajó en las salas de logística. Cada reunión era diferente. “Un día se hablaba sobre el derecho del mar, otro sobre drogas y estupefacientes, derechos humanos, temas legales y todo ello me enriqueció muchísimo”. Al salir me iba a hacer grabados y dibujos”
Por su trabajo en la ONU viajó a Nicaragua, Jamaica, Cuba, España, Sudáfrica, China, Ecuador y Costa Rica. En cada lugar se adentró en trabajos artísticos y artesanales y no dejaba de trabajar en su obra que presentó por primera vez en Nueva York, en esta Gallery, con la asistencia del embajador Mario Moya Palencia.
Trabajó con Moya Palencia de 1987 a 1991. Antes de regresar a México, se fue a la India, lugar que le fascinó y plasmó en su obra homenaje a las niñas viudas de la India y otros trabajos.
Ya en México estuvo en el Taller del Bosque de Chapultepec, con el maestro Carlos García Estrada, durante tres años. Expuso “Cinco en la Gráfica” en el Museo del Chopo, expo que se presentó también en Guadalajara.
Durante los tres años en México trabajó en la Biblioteca personal del director del Museo Nacional de Antropología e Historia, Ignacio Bernal y García Pimentel, al fallecer, uno de sus hijos quien le encargó la bibliografía completa de la Biblioteca.
Durante dos años trabajó en Liberia. En ese tiempo su esposo trabajaba para el mantenimiento de La Paz en Sierra Leone y para estar cerca de él solicitó ir de misión a Liberia que está a un lado de Sierra Leone. El primero de enero de 2005 llegó a Monrovia y dos semanas más tarde se contagió de Malaria.
Más tarde, regresó a su antiguo trabajo en la ONU planeando reuniones bilaterales con Jefes de Estado. “El programa que desarrollé para las reuniones bilaterales se tomó como base para los actuales programas que se usan para programar todas las reuniones de Naciones Unidas hasta el día de día”.
En esa época solo trabajaba los fines de semana en sus grabados, obras que posteriormente expuso en la ONU, en el Consulado de México en Altlanta. También, mandaba sus trabajos a España para el Miniprint. A Cadaqués, Artslan y en See.me “fue seleccionado uno de mis grabados hechos en acetato y se presentó en las pantallas grandes de Times Square.
En los últimos años en Nueva York se remodeló el edificio e instalaciones de salas de conferencias de Naciones Unidas y el salón de la Asamblea General. “Me asignaron junto con otra colega a colaborar con el Capital Máster para la renovación de las salas de conferencias y el edificio provisional que se edificó en los jardines de Naciones Unidas.
Esperanza Suárez-Anaya está convencida que “las cosas no te llegan por sí solas ni por casualidad, las oportunidades se van presentando y debes decidir tomarlas o dejarlas pasar. No me equivoque al tomar decisiones y oportunidades que han contribuido a plasmar mis experiencias y mi sentir”.
“El ángel de la fama tiene sus alas hechas de papel… periódico”