El desprecio a las leyes ya no se oculta en Morena, ni en Palacio Nacional. Con descaro, el presidente Andrés Manuel López Obrador y distintos candidatos de Morena a cargos de elección popular violan leyes abiertamente, y además lo presumen.
¿Por qué lo hacen? Pues porque pueden, porque no hay quien les ponga un alto, y por tanto no hay quien los sancione.
Pero las violaciones a la ley tienen un objetivo muy claro: influir en los resultados de la elección del próximo 6 de junio.
El gobierno federal anunció en días recientes, con bombo y platillo, el regreso a clases presenciales para el próximo 7 de junio en la Ciudad de México. La pregunta lógica es: ¿para qué regresar a los alumnos a clases presenciales, exponiéndolos a contagios de COVID-19? La respuesta es muy sencilla: para justificar la vacunación de los maestros en todo el país.
¿Y por qué el gobierno decidió vacunar a los maestros del país? Pues porque busca quedar bien con los dos poderosos y numerosos sindicatos que congregan a los profesores en México, de cara a las elecciones intermedias de junio. De esta forma, el gobierno busca ganar el voto masivo del SNTE y de la CNTE, beneficiando a sus integrantes con la vacuna contra el coronavirus.
De esta forma, el gobierno federal vuelve a mostrar que en el combate a la pandemia no le importan las vidas, no le importan los contagios, sino cuidar su imagen y obtener los beneficios electorales que su actuación pueda derivar.
El descaro presidencial también se evidenció cuando en una conferencia mañanera dio a conocer documentos fiscales con información confidencial, según él para exhibir que la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) ha entregado recursos a la organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad para desestabilizar al gobierno mexicano. “Exhibir desde la tribuna del Presidente de la República documentos fiscales con datos sensibles es inconstitucional”, acusó Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad.
“El presidente ha acusado falsamente a MCCI en 61 ocasiones durante sus intervenciones matutinas”, recalcó la organización mexicana.
No sólo el presidente viola la ley. El senador Ricardo Monreal dio banderazo para que todos los senadores acudan a todas las actividades electorales que gusten. Según él, ya terminó la Legislatura, y este periodo de receso no los obliga a sus labores como legisladores. Sin embargo, el artículo 2° de la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos señala que “el ejercicio de las funciones de los diputados y los senadores durante tres años constituye una Legislatura. El año legislativo se computará del 1 de septiembre al 31 de agosto del año siguiente”. Todo sea por obtener los mejores resultados electorales posibles para Morena.
La cereza del pastel está en Guerrero. La candidata de Morena a la gubernatura de la entidad, Evelyn Salgado, hija de Félix Salgado Macedonio, realiza una campaña que más parece un casting de La Academia. Se ha dedicado a cantar y no ha presentado una sola propuesta de gobierno. Acompañada de su padre, quien en realidad gobernará el estado en caso de que Morena triunfe en la elección de junio, Evelyn acude a mítines que son una pachanga. Nada de propuestas, nada de atender demandas ciudadanas, nada de eso. Sabiendo que lleva una ventaja difícil de superar, Evelyn también se da el lujo de no acudir a debates entre los candidatos a la gubernatura, en los que no tendría nada qué decir.