No podemos sustraernos al rigor de las urgencias; “estamos enfrentando este año una severa sequía, que asociada al incremento en el precio de los granos presiona a productores de carne y leche negativamente en sus márgenes de rentabilidad, motivo por el cual insistimos en que se establezca un programa emergente que facilite el acceso a insumos de alimentación y se retomen los instrumentos de administración de riesgos y financiamiento que mitiguen el desequilibrio entre costos y precios al productor”, demandó el presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG), Oswaldo Cházaro Montalvo.
En el marco de la celebración de la LXXXV Asamblea General Ordinaria de la CNOG, el líder ganadero explicó que se lleva a cabo este evento, sin duda, en momentos sumamente complejos, derivados de acontecimientos nacionales e internacionales que han modificado los patrones de la economía, la sociedad y la política, imponiendo cambios profundos, algunos temporales y otros seguramente definitivos pero todos, planteando fuertes desafíos a la humanidad y con ello a las actividades productivas incluyendo las dedicadas a la producción de alimentos como es la pecuaria.
Informó que los fondos de aseguramiento de esta Confederación continúan operando con recursos propios, gratuitamente o con bajo costo al productor, instrumentos que protegen desde pérdidas catastróficas de animales y bienes productivos, así como el de vida a los titulares de LUPP y sus familiares y colaboradores, lamentando no abarcar ya el de sequía y enfermedades exóticas.
Mención especial merece, dijo, en este escenario el caso de los productores de leche, cuya crítica situación requiere una urgente revisión del precio de garantía y la sensibilidad de la industria privada, a manera de enfrentar el desequilibrio financiero que sufren en sus explotaciones.
En los bovinos de carne, la porcicultura y otras especies, se habrán de buscar nuevos espacios comerciales, conservando y haciendo valer los esquemas de sanidad, inocuidad y trazabilidad que tanto esfuerzo han costado.
Igualmente sugirió combatir las amenazas al acceso a mercados, como en su momento la Ley de Etiquetado de País de Origen en Estados Unidos (COOL), que sigue siendo tema latente con espíritu proteccionista en la esfera política de aquel país.
Cházaro Montalvo expresó que en congruencia con ello, al amparo del gran trabajo realizado en campañas zoosanitarias, exigió el reconocimiento a los hatos libres para la movilización nacional, así como un programa de visitas oportunas para la recertificación de regiones para la exportación de ganado bovino a Estados Unidos, al tenor de su nueva regla de Tuberculosis bovina (TB).
Por esta razón, se pronunció a favor del reconocimiento y al acuerdo de entendimiento suscrito por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) con el Ministerio de Agricultura de Guatemala, para la importación legal de ganado procedente de Centro América, bajo el entendido de que un intercambio comercial justo y sobre todo ordenado es práctica conveniente en la actualidad y se reiteró dispuesto a colaborar para su mejor implementación para facilitar el acceso a los usuarios.
En materia de fomento, explicó, sin desconocer la importancia de apoyar a los pequeños productores, insistió en incorporarlos al programa de Producción para el Bienestar, bajo esquemas institucionales para estimular el mejoramiento genético, capacitación y equipamiento, como elementos de productividad y desarrollo.
Subrayó que es ya incierto el entorno en el cual hoy se desempeñan las actividades pecuarias pues está claro, que a los problemas cíclicos y convencionales propios del sector, se le sumaron variantes que, de ser tendencias de largo plazo, se convirtieron en abrupta realidad motivada principalmente por la pandemia.
Puntualizó que los mercados hoy dinamizados por la tecnología, atienden a consumidores con actitud y hábitos muy diferentes en comparación a la época anterior, lo cual trasciende a la producción a través de los eslabones de sus respectivas cadenas; pero sí de algo podemos estar seguros, es que el agroalimentario es un sector en México que se ha impuesto con gran esfuerzo a ese desafío, cumpliendo cabalmente su función abastecedora de alimentos.
También se refirió a la asamblea, como cumplimiento a los ordenamientos que rigen a la CNOG como agrupación, sino también para hacer un recuento y tomar acuerdos sobre la manera de continuar en el camino del desarrollo y permanencia por la producción; “nos reconocemos como representantes de los productores pecuarios de casi todas las especies, razas, especialidades y sistemas producto, principalmente en el eslabón primario, la mayoría de ellos pequeños y medianos”, finalizó
Finalmente dijo es momento de continuar trabajando juntos por el bien de México haciendo lo que nos corresponde a cada quien; el sector agropecuario puede sentirse satisfecho de estar cumpliendo con ello y particularmente el gremio ganadero destaca por su entrega y compromiso.
Esta Confederación orgullosa de su membresía reitera su voluntad de trabajo en colaboración para garantizar la existencia suficiente y accesible de proteína animal en la mesa de los consumidores. Hacemos votos por que sigamos en este camino hacia un mejor porvenir.
Por su parte el titular de la SADER, Víctor Villalobos Arámbula envió un mensaje a los ganaderos del país; además, asistieron presidentes de diversas organizaciones, así como de Uniones Ganaderas regionales del país, diputados y funcionarios del Gobierno Federal.