La maquinaria del gobierno federal y gobiernos estatales afines, se mueve a todo vapor, es decir de forma defectuosa y torpe, salvo en algunos lugares de la CDMX, para vacunar al mayor número de votantes, aunque hay que decirlo, todo el proceso de vacunación contra el Covid-19, ha resultado un viacrucis y más ahora en la víspera de las elecciones del 6 de junio.
Todo lo hacen a tontas y locas pero con el objetivo trazado de vacunar al mayor número de personas antes de los comicios, ya después, seguramente dejarán que todos los estados y municipios, así como la iniciativa privada, se hagan cargo de la inoculación y quitarle esa lata al gobierno federal, quien resultó uno de los peores del mundo, tanto por el número de muertos, más de 500 mil, como la opacidad en el manejo de la adquisición y aplicación del antígeno.
Los criterios que se determinaron para vacunar respondieron a más a objetivos políticos que a atender a los sectores de la población más vulnerables.
El objetivo de que el gobierno mantuviera el monopolio de la vacunación que buscaba granjearse algunas voluntades a favor del presidente y su partido en estas elecciones, se logró a medias ya que en la mayoría, prevaleció la idea de que el gobierno no pudo con el paquete.
Los mensajes que nos atiborra el gobierno y Morena a toda hora, en cuanto a la vacunación rayan en el cinismo y la estupidez: “Que la vacunación es gratis”, como si en otros gobiernos no lo haya sido, o que fue “Gracias a la generosidad del presidente de México”, mentira tan cínica que es rebasada por la realidad, lo cierto es que se pagó con los impuestos de todos no con el dinero de AMLO.
Que todo el personal médico del sector público ya está vacunado, falacia que irrita ante la cruda realidad.
“Que ya se vacunaron todos los adultos mayores”, falso, todavía faltan muchos de ellos, que no han podido hacerlo porque sencillamente no saben como. Antes esperaban en sus casas o acudían a las clínicas a ponerse las vacunas, ahora tiene que pasar por un proceso burocrático que conlleva el registro con fines electorales.
Luego, que la población entre 50 y 59 y todos los maestros, Dejando fuera de ese universo al personal médico del sector privado, quienes no obstante estar en la primera línea de fuego contra el coronavirus, no tuvieron la consideración del señor presidente.
Y ahora, todos los mayores de 40 años; de hilaridad, ya que solo alcanzarán unos cuantos y cuando pase la elección, ya podrán participar los gobiernos estatales, los municipios y por supuesto, el sector privado.
Desde el Congreso y con el objetivo de hacer más eficiente el proceso de vacunación contra el SARS-CoV-2 en nuestro país, el diputado Sergio Armando Sisbeles Alvarado (PRI) presentó un punto de acuerdo a la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, para instar al Ejecutivo Federal a que deje a los gobiernos estatales, en coordinación con los municipales, la responsabilidad de organizar las jornadas de vacunación contra el Covid-19.
El legislador explicó que dicha organización deberá realizarse de acuerdo con la calendarización establecida, por lo que exhortó también a que se pongan a disposición las dosis, recursos y materiales necesarios y suficientes para dar cobertura total a la población a la que le corresponde ser vacunada.
Asimismo, expuso que la necesidad de darle participación a los gobiernos estatales y municipales surge debido a que en varios estados se pudo evidenciar la falta de planeación, en donde se privilegió un registro burocrático con falta de orden, pocos puntos de vacunación y fallas a la hora de informar a la población.
Sisbeles Alvarado ejemplificó la situación que se vivió en Coahuila durante la jornada de inmunización para personas de 50 a 59 años y embarazadas, en la que se ocasionó un caos en la ciudad de Saltillo, derivado de no tener una correcta organización, errónea estimación de las dosis a aplicar, así como nula coordinación entre la delegación de Bienestar del Gobierno Federal, el gobierno estatal y los municipios.
Dicha situación llevó al Subcomité Técnico Regional Covid-19 Sureste de esa entidad a solicitar al Ejército Mexicano su intervención “con el objetivo de terminar con el caos y brindar un proceso digno para las miles de personas que acudieron a ser vacunadas”.
El legislador coahuilense precisó que hoy más que nunca se necesita de la voluntad política y la coordinación entre las instituciones que integran el sector salud, para que los antígenos lleguen a cada rincón de nuestro país, y de este modo disminuir los contagios y muertes que han enlutado a miles de familias.
Otra arista del fenómeno de la vacunación es que nadie sabe a ciencia cierta cuantos mexicanos que viven en territorio nacional se fueron a vacunar a Estados Unidos, pero seguro han sido varios cientos de miles, y lo siguen llevando a cabo, basta darse una vuelta por el aeropuerto para ver los tumultos que se hacen para viajar a ese país a buscar el anhelado antígeno que allá se pone a cualquiera que lo solicite, incluso si no tiene la nacionalidad norteamericana.