Ya nadie los puede parar, así haya mediación del principal huésped de Bucareli; están incontenibles en sus ansias de novillero, postura que va en detrimento de las responsabilidades que tienen asignadas, principalmente la Jefa de Gobierno de la CDMX, Claudia Sheinbaum.
Dime con quién andas y te diré como eres, reza el dicho popular y pues los llamados puros o rudos de Morena, los radicales de los más radicales, están con ella y a esos, no se les puede pedir en plena contienda, que le bajen de intensidad.
Martí Batres, Carlos Alberto Ulloa, José Luis Rodríguez Díaz y Rafael Gregorio Gómez, son algunos de esos operadores, quienes son lindas personas en comparación con aquellas que apoyan a Sheinbaum, desde el gobierno federal, como Jesús Ramírez.
En un evento prematuro, el 13 de julio, el presidente López Obrador, destapó a sus corcholatas rumbo a la sucesión presidencial, en esa lista ni estuvieron todos los que son y están personajes que ni en sueños tienen esa posibilidad.
Desde esa fecha, las hostilidades entre los suspirantes han subido de tono a grado tal que ya empezaron hacer ruido innecesario en temas susceptibles de gobernabilidad en la capital del país y en el Congreso, en donde la rebelión que existe en las filas de Morena y aliados, no solo ha encontrado una nueva expresión en la cámara de senadores, con la conformación de un nuevo grupo parlamentario constituido por cinco senadores, sino que en San Lázaro se aprestan otros diputados de Morena, el Verde y PT, a buscar espacios propios de desarrollo político, en virtud de que Ignacio Mier, pastor de los morenistas, no deja que crezcan los enanos del tapanco.
Todo lo que se emprende en la arena política, tiene tras bambalinas la sucesión presidencial.
Si uno analiza los hechos que ocurren en las diferentes pistas, debe hacerlo bajó el crisol de la sucesión presidencial, sobre todo en la cancha del partido en el poder y en Palacio Nacional.
También reza el dicho que cuando la perra es brava hasta los de la casa muerde y así ocurre con “los canes” que tiene Claudia Sheinbaum, quienes no se contendrán a pesar de las órdenes expresas del morenista número uno del país, transmitidas a través del secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández.
Primero, fueron llamados, la Jefa del Gobierno Capitalino y el senador Ricardo Monreal al Palacio de Covían, luego vendrán otros para sellar el abrazo de Bucareli, sin embargo, serán vanos los intentos, porque la maquinaria que genera la guerra sucia ya se echó a andar.
Basta ver las granjas de trolls, que como máquinas generadoras de fake news, mantienen presencia permanente para golpear a los adversarios de quienes los contrataron.
Este ejército, si bien tiene líneas de mando y supervisión de contenidos, en la realidad, muchos de ellos ya se van por la libre, y otros se alinean a los más radicales, porque allí hay más billete.
Qué sucede cuando los aspirantes a suceder a AMLO se distraen con mandar y recibir misiles, pues dejan a un lado sus tareas principales, por lo que sería sano para la República que renunciarán a sus cargos y entonces si a ver a cómo les toca, sobre todo ante la ausencia de recursos públicos.
Claro, dirán algunos, por las tablas que tienen, por ejemplo, Marcelo Ebrard o Ricardo Monreal, le comen el mandado a los bisoños, quienes se dejan manipular por sus segundos para radicalizar su postura, sin considerar que muchos de los obuses que mandan pegan en la línea de flotación del proyecto de la 4T.
No hay poder humano que los frene a los suspirantes y en la próximas semanas seremos testigos de ello. La guerra sucia en el seno de Morena y aliados y por supuesto en el gabinete del presidente, cobrará otras dimisiones de un equipo que tendrá de todo menos, unidad, institucionalidad, lealtad y disciplina.