Se deslizó por las noticias una que tiene que ver con el futuro y el presente de nuestro país y de la visión de ciudadanos del mundo para nuestros jóvenes. Una gran oportunidad para toda la economía del TMEC y que tiene que ver con la intención de Inglaterra de negociar un acuerdo comercial más amplio con los países integrados en este acuerdo de América del Norte: Canadá, EUA y México.
Las reacciones de manera virulenta no se hicieron esperar desde el oficialismo, diciendo que el T-MEC es excluyente y solo sirve para los tres países integrados en el mismo y que con Inglaterra no se podría ni pensar en su incorporación al acuerdo.
Si bien esto es real, nada impide que se pueda negociar con los ingleses un acuerdo comercial en bloque, que coadyuve a mejorar las condiciones de negociación de los tres países con uno de los países más poderosos del orbe y aliado histórico de los gringos.
Pero lo más importante es que es una puerta de entrada enorme, principalmente para nuestro país con la Commonwealth que es una asociación voluntaria de 53 países que comparten lazos históricos y culturales, originado por la época colonial de Inglaterra, y en muchos de ellos el inglés es lengua oficial.
Países como Australia, la India, Singapur Suráfrica y cincuenta países más incluyendo nuestros vecinos de Belice y también Jamaica entre otros muchos.
Esta oportunidad que nos da la salida de Inglaterra del mercado común europeo es única en la historia y que, de ser bien vista por nuestros otros dos socios comerciales, que hay que decirlo, Canadá que pertenece ya al acuerdo T-MEC y EUA que se independizó de la corona inglesa, peor que mantiene una relación profunda con el reino unido.
Pero por desgracia tenemos en el gobierno a una persona que reacciona con las vísceras y el romanticismo anticolonial de algunos países y apologistas del indigenismo autócrata y autonómico, y no en un mundo civilizado producto del mestizaje y la pluriculturalidad.
Un ejemplo de ello es el desarrollo armónico e incluyente de la Commonwealth que a pesar de ser producto del colonialismo no han superado y logran mantener una autonomía relativa con el resto de la mancomunidad de naciones.
En las pasadas olimpiadas pudimos observar cómo Japón combina los beneficios del desarrollo científico y tecnológico y las culturas ancestrales de los orígenes tribales del archipiélago japonés.
Sin embargo, nuestro país debe de aprovechar esta oportunidad y por lo menos en el Senado de la República deberíamos de convocar a los países miembros del T-MEC a conformar un grupo de trabajo para realizar y revisar las acciones necesarias para poder concretar la iniciativa de los ingleses y conformar un grupo de trabajo de los Senadores para poder explorar tan importante iniciativa o intención, y concretarla para el bienestar de toda nuestra población presente, pero más importante para el futuro.
Pero nuestro presidente y sus ideólogos no quieren ni ver al antiguo colonialismo como una oportunidad, todavía festinan la recuperación arqueológica de vestigios de nuestras culturas prehispánicas, que sin lugar a duda es importante, pero más importante es ver a nuestras culturas originarias como comunidades vivas y que en estas oportunidades podemos generar sinergias para poder tener más del mundo en nuestro país, pero lo más importantes más de México en el mundo.
Basta ver la posición intransigente de nuestro gobierno con el pasado colonial español y darnos cuente que AMLO lo que quiere es administrar la pobreza y cancelar toda posibilidad de desarrollo que brinda nuestro pasado y sus fortalezas, piensa que el desarrollo es plantar arbolitos y becar a jóvenes mientras les cancela la posibilidad de desarrollo de largo plazo.
Es imprescindible mandar a la banca a la ideología anticolonial Cepalina y el desarrollismo y bajo esta lógica, es muy posible que esté acuerdo si le dé viabilidad económica al trenecito maya, porque a las otras dos obras faraónicas de AMLO no caminan.
A menos que el aeropuerto de Santa Lucia o Felipe Ángeles se pueda renegociar y compartir el proyecto con la iniciativa privada para volver a ser un hub latinoamericano y no la terminal de microbuses que se está construyendo actualmente.
Con la posibilidad que se abriría con un acuerdo con Inglaterra se reposicionaría a México como el centro estratégico en expansión de Latinoamérica con una central aérea que pueda coexistir con la expansión de la actividad económica de nuestro país y como una conexión complementaria a las ya existente en los Estados Unidos de América.
La visión de un México moderno murió con la llegada de la administración de cuarta que tenemos y es muy probable que para poder avanzar u concretar esta oportunidad que se nos presenta tengamos que esperar a marzo del año entrante en donde podemos aprovechar la gran oportunidad de terminar de manera anticipada la actual administración, pero después de mucho daño causado en los primeros tres años, al votar por el sí para destituir a AMLO y evitar un mayor daño.
La visión de poder contar con un sistema logístico de conexión internacional requiere que se acepte el reto de creer que podemos avanzar en un mundo complementario y competitivo y que tenemos las herramientas necesarias para poder asumir el reto, pero por desgracia tenemos un gobierno que no entiende que no entiende y pretende hacer un mercado común con Latinoamérica, que en lo que coincidimos con ellos es que con las políticas actuales solamente somos expulsores de población y en hacer cada vez más pobres.
Sin duda estaríamos mejor sin Obrador.