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Se tenía que decir… 528 días. Por: Santiago Cárdenas Destacado

29 Mar 2022
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Federico Gertz Manero falleció en un hospital privado en septiembre de 2015 a causa de una “congestión visceral generalizada” producto de una neumonía y un infarto, de acuerdo con el parte médico. Ahí empezó una historia de terror para Laura Morán, pareja sentimental de Federico, y su hija Alejandra Cuevas Morán. Ambas fueron acusadas de provocar la muerte del hermano de Alejandro Gertz Manero, hoy fiscal General de la República.

 

Las dos mujeres fueron acusadas de no darle los cuidados necesarios a Federico Gertz, y en un principio la acusación de Alejandro Gertz Manero en contra de Laura Morán y Alejandra Cuevas Morán no tuvo eco en el Poder Judicial de la Ciudad de México, y el Ministerio Público desestimó la acusación por falta de pruebas. La demanda fue archivada en un par de ocasiones por la justicia de la Ciudad de México.

 

Sin embargo, una vez que Alejandro Gertz Manero asumió como fiscal General de la República, en diciembre de 2018, el caso fue retomado y tomó vuelo. En julio de 2020 un agente adscrito a la Fiscalía General de la República, que ya encabezaba Gertz Manero, solicitó la orden de aprehensión contra Cuevas y Morán. Tres meses después, el 16 de octubre de 2020, Alejandra Cuevas Morán fue detenida y encarcelada.

 

Para ese momento, la Juez Sexagésimo Séptimo Penal de la Ciudad de México ya argumentaba que había elementos suficientes que comprobaban una supuesta participación de Alejandra Cuevas en los hechos, asegurando que ella acudía a diario a casa de Federico Gertz, que se hacía cargo de llevarlo a sus citas médicas y de suministrarle los medicamentos, entre otros. Con base en ello fue que se dictó el auto de formal prisión en contra de Cuevas Morán.

 

Alejandra Cuevas, encarcelada desde 2020, también fue acusada por Alejandro Gertz Manero de “comisión de omisión accesoria”, una figura inexistente en la legislación mexicana.

 

¿Por qué Alejandro Gertz Manero movió todas sus poderosas influencias y se ensañó con un par de mujeres de la tercera edad? La respuesta, o parte de ella, pudiera encontrarse en las exigencias que el fiscal hizo para desistirse de sus acusaciones.

 

Previamente, el 21 de septiembre de 2020, después de cinco años representándolas, repentinamente Alfonso Jiménez O’Farrill, abogado de Laura Morán y sus hijas, renunció al caso argumentando que recibió amenazas en contra de él y de su familia. Entregó el caso a Alejandra Cuevas Morán y a sus hijos. El 25 de septiembre se ejerció acción penal y el 2 de octubre se libró la orden de aprehensión en contra de Laura Morán y su hija Alejandra Cuevas.

 

La fuerza y la poderosa influencia de Alejandro Gertz Manero se empezaba a sentir. Gertz Manero exigió, para retirar los cargos, que le fueran devueltas varias obras de arte que pertenecieron a su hermano. Esa petición se cumplió.

 

Gertz Manero también exigió que le devolvieran 3.5 millones de pesos que Laura Morán había transferido de sus cuentas mancomunadas con Federico hacia las de su hija Alejandra Cuevas, a fin de no quedarse desamparada tras la inmediata acusación de homicidio lanzada por el fiscal. Como complemento, Alejandro Gertz Manero exigió también que quien fue pareja de su hermano renunciara a la pensión mensual que éste le había asignado, y que ascendía a unos 80 mil pesos.

 

El caso de Alejandra Cuevas Morán, quien finalmente fue liberada este 28 de marzo, después de 528 días encarcelada injustamente, muestra cómo Gertz Manero utilizó la Fiscalía como su despacho propio, para atender sus intereses personales, y desde ahí presionar a la Suprema Corte, al Tribunal de Justicia de la Ciudad de México, a Ministerios Públicos y a otros actores.

 

Esta no es la Fiscalía que se pretendía al otorgarle autonomía. Ahora, lo correcto sería que el fiscal Gertz Manero presentara su renuncia y atendiera las acusaciones que en su contra surgirán. La salida de Gertz es inminente, y no se prevé que sea en buenos términos.

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