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Desde San Lázaro. Sanciones a corcholatas por actos anticipados de campaña. Por: Alejo Sánchez Cano Destacado

14 Mar 2023
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Desde San Lázaro. Sanciones a corcholatas por actos anticipados de campaña. Por: Alejo Sánchez Cano Imagen tomada de: www.elfinanciero.com.mx

Mientras que Marcelo Ebrard y Claudia Sheinbaum arrecían sus actos proselitistas en aras de consolidar su candidatura presidencial por Morena (el fin de semana, el primero estuvo en Acapulco en acto multitudinario y la segunda en Mexicali),  el secretario de Gobernación, Adán Augusto López se mantiene en un tercer lugar agazapado y sabedor que su destino político estará en las canchas legislativas.

Los dos finalistas se mueven entre la legalidad e ilegalidad por transitar en un camino que está dividido por una línea muy fina, que impide a los funcionarios públicos realizar actos anticipados de campaña e incluso con recursos públicos.

Lo legal, sería que ambos, Sheinbaum y Ebrard, renunciaran a sus cargos para alejarse del sospechosismo de aprovechar las bondades que dan sus cargos para disponer de los recursos públicos que tienen a su disposición.

En la percepción de los capitalinos, predomina la idea de que la Jefa de Gobierno utiliza los recursos públicos que tiene a su disposición para autopromoverse.

De hecho, el propio canciller lleva insistiendo durante los últimos meses,  de que Morena emita la convocatoria respectiva para contender por abanderar a ese partido en la contienda por la presidencia de la República y para ello, deben renunciar a sus cargos los suspirantes, además de celebrar los debates que sean necesarios entre ellos para que la militancia evalúen sus capacidades y fortalezas.

A esta propuesta, la Jefa del Gobierno de la CDMX se opuso a renunciar, porque, argumenta, que fue elegida para el cargo y por ello no debe dimitir (sic) y menos llevar a cabo los debates.

Lo cierto es  que nada se moverá si el presidente no lo dispone y hasta el momento solo ha señalado que  serán las encuestas las que definan al ganador y estas se aplicarán a finales del año.

Ante esta línea de acción, a los dos finalistas solo les queda arreciar sus actividades públicas que les permitan granjearse la voluntad de la gente, sin que ello implique violar el marco legal electoral por emprender campañas anticipadas.

Quien más se mueve en esa línea fina y que podría sacarla incluso de la boleta en el 2024, es precisamente la ex delegada de Tlalpan, en virtud de que son demasiado evidentes los recursos monetarios que se mueven en torno a ella con la pinta de bardas, espectaculares, giras al interior de la República, eventos, entre otros.

Los equipos jurídicos de la oposición están más que atentos para denunciar  ante el INE y el Tribunal Electoral, las violaciones fragantes que está haciendo la Jefa de gobierno, de hecho, existe toda una estrategia de monitoreo de sus actividades tanto en la CDMX como al interior del país, sobre su activismo político.

Para dejar atrás las simulaciones, debería el presidente conminarlos a renunciar a sus cargos para que en una contienda en igualdad de condiciones puedan desplegar sus actividades proselitistas sujetas a lo que señalan las leyes electorales.

Y si de plano, AMLO desea que se mantengan en sus cargos, entonces no lanzarlos al matadero para que paralelamente a las responsabilidades que exigen sus cargos cumplir, hagan campañas soterradas.

El presidente le quiere dar su toque personal al destape que tiene su génesis en tiempos  del poderoso PRI, en donde el presidente en turno mantenía en el imaginario colectivo a un grupo plagado de pléyades tricolores de donde saldría el elegido, no sin antes mantener engañado al respetable con un supuesto preferido, para luego darle vuelta al sartén y revelar la identidad del tapado

Ahora no se llaman tapados, sino corcholatas y a diferencia de antes en donde quedaban al final por los menos una quinteta de candidatos del partido en el poder, ahora solo quedan dos, quienes para darle un disfraz democrático al proceso de selección se hará mediante encuestas que operará Morena en el sigilo más extremo para compartirlos con el presidente, para, con su visto bueno, hacer pública la decisión de quien será el candidato de Morena para la “grande”.

Se han quedado en el camino Adán Augusto López y por supuesto Ricardo Monreal, quien juega a despistar, pero que en la realidad, sus aspiraciones para seguir en el candelabro político se circunscriben a competir por la jefatura de gobierno de la CDMX y en el peor de los casos a mantenerse en el senado.

Desde luego, en ese reacomodo de corcholatas se verá de forma ineludible las alianzas políticas que deberán hacer entre ellos,  para, en función de lo que ordene el presidente, seguir apoyando en el futuro desde posiciones privilegiadas, el proyecto de transformación que emprende.

Así que, hagan sus apuestas señores en torno a  ver si las autoridades electorales sancionarán a Claudia Sheinbaum por llevar a cabo actos anticipados de campaña con recursos públicos.

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