Estamos a un mes de que el presidente López Obrador destape a su corcholata que se convertirá en el candidato presidencial de Morena para intentar mantener el poder en una elección de Estado en donde no se escatimará ningún recurso para que ello ocurra.
No obstante los esfuerzos que hace AMLO para disfrazar el dedazo que hará en favor de Claudia Sheinbaum, la nomenclatura de los oficialistas son tan descarados que no solo con recursos económicos exorbitados, sino también con la cargada operada por la mayoría de los gobernadores, apoyan con todo a la ex Jefa del Gobierno capitalino.
Todo está listo para destaparla, aunque solo falta un pequeñísimo detalle por cubrir, ¿qué pasará con Marcelo Ebrard?, sobre todo si se cumple el vaticinio de ocho casas encuestadoras que, en promedio, lo dan como ganador en sus estudios demoscópicos con 31.3 %, seguido por Sheinbaum con 29.2% y en un lejísimo tercer lugar aparece Adán Augusto López con 11.9%.
Estos porcentajes deberían marchar en concordancia con el dinero invertido sobre todo en espectaculares, bardas, publicidad itinerante, brigadistas, redes sociales, etc, pero no es así, ya que quien le ha metido más billete en estos rubros es la ex delegada de Tlalpan, seguida por el ex titular de Gobernación.
Es decir, los miles de millones gastados provenientes de quien sabe dónde, ( el senador Emilio Álvarez Icaza lanzó la pregunta al aire; ¿serán recursos públicos desviados? ¿Son contratos anticipados o pago de favores a empresarios? ¿Es el narco? O provienen de estas tres fuentes) no lograron su propósito de empoderar a Claudia por encima de las otras corcholatas. Es más, si por ejemplo, Ricardo Monreal hubiera tenido ese apoyo de recursos económicos y de las cuadrillas de los servidores de la Nación a su disposición, estaríamos hablando de que el senador estaría compitiendo con Marcelo por la nominación oficialista.
Así que, por recursos de todo tipo destinados a levantar a la exjefa de Gobierno, no ha parado, el problema es que trae los mismos números que dejó cuando ostentaba ese cargo y ello, de suyo, han prendido las alarmas en Palacio Nacional, sobre todo, por la irrupción de Xóchitl Gálvez en el firmamento político.
Hemos dicho hasta el cansancio que ya se le hizo bolas el engrudo al presidente ya que su corcholata favorita no creció en las encuestas, mientras que el carnal Marcelo mantiene una inercia ganadora, es decir mientras más pasen los días seguirá esa ruta ascendente hasta que sea imposible maquinar un fraude a través de encuestas cuchareadas.
AMLO quiso ser diferente a sus predecesores, quienes aunque eran del PRI, inventaron el destape y lo implementaron a la perfección, ahora con el tabasqueño, pretendió disfrazarlo con un sesgo democrático vía las encuestas, pero la jugada no le salió porque su gallina quedó en polluela.
La disyuntiva para Marcelo Ebrard Causabon (MEC) se analiza desde ahora ante el incumplimiento de la palabra presidencial sobre el piso parejo y la imparcialidad del proceso de selección.
¿Se quedará MEC en las filas de Morena ante el destape de Sheinbaum o tendrá un poco de dignidad y se retirará de la política? o más aún, se cambiará de camiseta política ante la traición.
Eso se verá en 28 días, mientras tanto diremos que a pregunta expresa al canciller sobre si dejará Morena si ocurre un chanchuyo en el manejo de las encuestas, contundentemente asevera que no, ya que confía plenamente en la palabra empeñada por el presidente del partido, perdón, por el presidente de la República.
A tan solo un mes del parto de los montes, la guerra sucia provocada por los misiles que salen del cuartel de Claudia se intensifica contra MEC y Adán Augusto López, no sea que de último momento y para evitar que la polarización destruya a Morena, lo escoja López Obrador.
Los gatilleros incrustados en algunos medios de comunicación y el periódico oficial del régimen son “aceitados” por gente de Sheinbaum y desde la oficina de Comunicación Social de la presidencia para sonarle al carnal con todo y no dude estimado lector que, en la víspera de conocer los resultados finales de encuestas de Morena para definir a su candidato, salga una bomba mediática en contra de MEC
Esto lo sabe Marcelo y está preparado para resistir los embates como lo viene haciendo desde por lo menos, hace tres años.
El conoce bien los nombres de esos operadores de Claudia que despachan en el primer círculo de colaboradores del presidente y que presionan a gobernadores y legisladores para apoyarla con todo, por eso están rezando a su santo tabasqueño para que no sea MEC el bueno.
En tanto, en el cuartel de enfrente, en el war room de Xóchitl se relamen los bigotes porque sea Sheinbaum la “elegida por el señor”, ya que la observan mucho menos competitiva que Ebrard.