En Huatusco, Veracruz, Andrés Manuel después de concluir el mitin donde participaba y al despedirse de sus simpatizantes recibió un huevazo en la cabeza que lo dejó perplejo y atolondrado. La noticia corrió como reguero de pólvora, unos criticando el hecho, otros martirizando al Peje y los más, como el gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yuñes, señalando que el propio López Obrador simuló la agresión para desviar los actos de corrupción en los que se han visto varios militantes de Morena recibiendo la billetiza, entre ellos, la diputada Eva Cadena.
El hecho, tiene varias lecturas, la primera es que de ninguna manera debe permitirse que la polarización que existe entre algunos sectores de la población, llegue a extremos de violencia física, si bien es cierto que el líder de Morena tiene por costumbre agredir verbalmente a quien no está con él, también es una realidad que no existe justificación alguna para proceder violentamente contra ningún político.
Desde que Felipe Calderón tomó posesión como presidente de México, fue objeto en todos sus eventos públicos de agresiones verbales y en algunos de ellos hasta físicas y si no es por el Estado Mayor, hubiera tenido heridas incluso hasta graves. Los agresores eran simpatizantes de López Obrador.
Cuando vuelve a perder el Peje en el 2012 contra Peña Nieto, de igual manera continuaron las agresiones, en menor medida, pero seguían, particularmente en el primer año del sexenio.
Y ahora por una extraña coincidencia en donde se observa en videos los ríos de dinero que, se van a las arcas de dirigentes de Morena, por no decir del propio Andrés Manuel, surge esta cortina de humo, como la llama el gobernador de Veracruz, para desviar la atención de los actos de corrupción que incurren miembros de ese partido.
Las dos mujeres que lanzaron los huevos en Huatusco, salieron por su propio pie y nadie hizo nada para alcanzarlas.
Desde luego las autoridades de Veracruz ya investigan como también las electorales y hasta la Secretaria de Gobernación ya tomó cartas en el asunto.