La alternancia en la capital del país está resultando un fiasco y salvo una que otra alcaldía, en las demás la situación está para llorar, y ya no digamos las áreas centrales que comanda Claudia Sheinbaum en donde la ineptitud y la carencia de sensibilidad política y social son su principal característica.
Cuando se esperaba que los nuevos alcaldes, la mayoría de Morena, iban, por lo menos a ser sensibles ante los principales reclamos de los vecinos, pues, nada, al contrario parece ser que estuvieran coludidos con los infractores de las leyes.
La inseguridad, carencia de agua en diversas colonias y él crecimiento desmedido del ambulantaje unieron a colonos y comerciantes para protestar por la ingobernabilidad en que se encuentra la alcaldía de Tlalpan, porque Patricia Aceves Pastrana y sus colaboradores sólo trabajan para sus fines muy particulares y partidistas, alejados de los ciudadanos.
Los vecinos de Arboledas del Sur, San Lorenzo Huipulco, San Miguel Topilejo, el Centro de Tlalpan y la ex Hacienda San Juan de Dios hicieron un frente junto con la Asociación Comerciantes Unidos La Esperanza, para tratar de ser escuchados por una alcaldesa que simplemente los ignora.
“Ante los feminicidios en la alcaldía le hemos pedido a Patricia Aceves Pastrana que nos diga cuál es su plan porque queremos seguridad para nuestras familias, pero simplemente se encierra en su oficina y nadie la puede ver”, acotó Isabel Torres Varela, vecina de San Lorenzo Huipulco, quien dijo que si la alcaldesa no sabe o no puede hacer su trabajo, “que se retire porque hay gente sin los títulos como tiene ella, pero que seguramente tienen mayor capacidad para resolver los problemas”.
La molestia de los vecinos se traduce ya en acciones como la del pasado miércoles 22 de mayo, cuando los vecinos de San Andrés Totoltepec cerraron la carretera libre a Cuernavaca de las 4 a las 10 PM, por el desabasto de agua que sufren, porque les surten por pipas y ya van más de dos meses que no les llegan.
En el caso de la Picacho Ajusco, que es por tandeo, no les llega nada de agua desde el pasado mes de abril y sólo les ponen un poco cuando llegan a realizar manifestaciones.
Sobre el asunto de la inseguridad, afirman los vecinos que tanto ellos como los pasajeros de los autobuses que circulan por la confluencia de Tlalpan y Periférico y en la Picacho-Ajusco, diariamente sufren asaltos por pandillas que actúan impunes por la desatención de los funcionarios que sólo están buscando dónde conseguir recursos económicos ilegales, aprovechando su labor como funcionarios públicos.
Por su parte, María de los Ángeles García Grimaldo, dirigente de los Comerciantes Unidos La Esperanza, expresó que “se burlaron de nosotros, tenemos más años que ellos haciendo nuestra labor y con un trabajo honesto; esperamos que luego no se arrepientan porque los vecinos no nos pararemos; en dos semanas estaremos nuevamente en la calle”, destacó.
La dirigente expresó que existen malos manejos del director de Gobierno Alberto de Jesús Lara Ghenno, así como del Jefe de Tianguis y Vía Pública, Gabriel Quevedo Tovar, mientras el director general de Jurídico y Gobierno, José Raymundo Patiño Cruz Manjarrez, junto con la alcaldesa Patricia Aceves solapan sus actos corruptos.
Cada nuevo puesto tolerado que es instalado en la demarcación tiene un precio de 6 mil pesos que va a parar a las arcas personales de los funcionarios o algún otro lugar, así como el entre semanal para que estos comerciantes sin permiso ni registro, puedan vender.
Sin embargo, a pesar de las denuncias ciudadanas y las mesas de trabajo acordadas el pasado 3 de mayo, José Raymundo Patiño Cruz Manjarrez, segundo de a bordo de la alcaldía, nada hace por poner un alto a la corrupción, así como tampoco cumplir los acuerdos pactados con los vecinos.