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El apunte del director

FEBRERO 2022

Los intereses de la población van en sentido contrario al de los políticos debido a que mientras la mayoría de los mexicanos transitamos por penurias económicas, los latigazos del Covid, el azote del hampa y el desabasto de medicamentos, entre otros muchos problemas; ellos se enfrascan en temas como la revocación de mandato, las elecciones, actos de corrupción   y la denostación que se hace en contra los periodistas desde Palacio Nacional.

En el Congreso, las agendas legislativas de los grupos partidistas, particularmente de Morena, PT y PVEM se concentran en aprobar los temas que le interesan al presidente López Obrador, en cambio los partidos de oposición intentan incorporar para el análisis y eventual aprobación, los asuntos que le interesan a la gente.

En este escenario acontece la vida pública en donde los actores políticos, salvo contadas excepciones, solo buscan llevar agua a su molino, olvidándose de la gente y la problemática que la aqueja.

En casi imposible que después de las elecciones en donde resultan electos nuevos representantes populares, desde el presidente, hasta un alcalde o un diputado local, se les cese por falta de buenos resultados, generalmente, salvo que cometan actos criminales, acaban su gestión sin que reciban castigo por su ineptitud e ineficiencia.

La democracia en general no ha cumplido con las expectativas que tiene la ciudadanía para mejorar su calidad de vida, empero, hasta el día de hoy no hay un mejor sistema político, por ello, ante la desilusión de la ciudadanía, surgen los dictadores que se sienten tocados por la divinidad para tomar decisiones que en su consideración, es lo mejor para todos, incluyendo, mantenerse en el poder ver más allá de su periodo constitucional.

Cierto, la sociedad es cada vez más demandante ante el gobierno, empero todavía no es suficiente para remover de sus cargos a esos malos funcionarios que no han cumplido con el mínimo de sus responsabilidades.

Por ello, es indispensable que en la medida de nuestras posibilidades nos involucremos con nuestros vecinos para incidir en las decisiones que afectan nuestras comunidades.

La apatía y la indiferencia ante los temas públicos dañan al pueblo y favorece a los malos funcionarios, por ello, debemos tratar de mantenernos informados a través de diversas fuentes para que, en su momento, tomar acertadas decisiones como ejercer el derecho al voto, para evolucionar como sociedad y hacer más efectiva la democracia.

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