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El apunte del Director

ENERO 2023

AÑO, NO APTO PARA CARDIACOS

Los mexicanos estamos hechos para resistir estoicamente la época de las vacas flacas y en este año las cosas no pintan bien, a pesar de que se esperaba que en el cuarto año del gobierno del presidente López Obrador, se iban a cristalizar las promesas de campaña que, no solo no se han cumplido, sino que las cosas están peor que antes.

Con una inflación galopante, sobre todo en el rubro de alimentos y con problemas en la mayoría de las dependencias de gobierno que, agobiadas con los recortes presupuestales, no cumplen a cabalidad con las tareas asignadas.

Veamos, por ejemplo, el caso del Metro en donde, por falta de presupuesto para dar el mantenimiento adecuado, ocurren accidentes todos los días, unos de gran envergadura como el ocurrido recientemente en la Línea Tres y otros que causan grandes molestias a los usuarios.

La Jefa del Gobierno Capitalino en lugar de asignar más dinero al mantenimiento, se le ocurre convencer al presidente de mandar a la Guardia Nacional para preservar el orden.

Es como si se le descompusiera su vehículo y para arreglarlo pide un policía para que lo acompañe como copiloto.

De ese tamaño es el nivel de las autoridades capitalinas.

A poco menos de dos años de que termine la actual administración, se esperaban grandes logros sobre todo en el combate a la pobreza, sin embargo, la población en estado de marginación y pobreza extrema ha aumentado con cuatro millones de personas y lo que es peor, seguirá incrementándose estas cifras. De hecho, AMLO ha reconocido que su modelo económico y político se sustenta en los pobres, quienes no exigen nada y se conforman con las migajas que les da el gobierno.

Tenemos a los causantes cautivos por el SAT, quienes con sus impuestos fondean los programas de política social con tintes electorales de AMLO y por otro, el ejército de pobres que muchos de ellos ya no quieren trabajar porque esperan sus apoyos producto del esfuerzo de los que trabajan y pagan impuestos.

Este círculo pernicioso afecta a las actuales generaciones y copta en muchos casos los deseos de superación que tienen los jóvenes.

Claro, no todos se cierran las puertas, porque las oportunidades existen para aquellos que con tesón, valentía y espíritu de desafió salen adelante.

2023, será un año para el olvido y por desgracia el 2024, será peor, así que, debemos volvernos muy creativos y reinventarnos para seguir siendo productivos para salir adelante y no esperar nada del gobierno, porque no está en sus planes ayudar por ejemplo a la clase media y a las pequeñas empresas, aunque estas sean la base de la economía mexicana y las que generan más empleos.

Ante las adversidades hay que crecerse y dejar atrás los lamentos y las quejas que no sirven de nada.

Dicen los entendidos que el sexenio de AMLO se perdió y otros especialistas aseveran que se tiraron a la borda instituciones, planes y programas públicos que tardan lustros en volver a reconstruirlos.

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