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El apunte del director

El apunte del director (71)

ABRIL 2025

Apenas han pasado seis meses de la gestión de Claudia Sheinbaum y los futurólogos ya empiezan a vislumbrar a los candidatos de los diversos partidos políticos que contendrán a la presidencia de la República en el 2030, en el entendido que, también, emergerán nuevas franquicias políticas que jugarán en esa elección federal.

En estos momentos hay dos aspirantes que pudiéramos decir que ya tienen en la bolsa las candidaturas de Morena y Movimiento Ciudadano, respectivamente, estamos hablando de Andrés Manuel López Beltrán, “Andy”, por Morena y de Luis Donaldo Colosio Riojas, quien lleva una clara ventaja sobre su correligionario, Samuel García, gobernador de Nuevo León.

Ambos personajes se perfilan rumbo a suceder a la presidenta; Uno, con todo el apoyo del aparato del Estado y del gran poderío que tiene la Jefa del Ejecutivo Federal para alinear todos los órganos electorales para empujar el triunfo del abanderado de Morena y rémoras a quedarse en su lugar; otro, con la simpatía generalizada de la sociedad civil.

Los programas sociales que regalan dinero a algunos sectores de la sociedad, es la mayor ventaja que tiene el candidato oficial y aunque esos apoyos ya existen en la Constitución, es decir no depende del grupo en poder, la gente cree que es por el apoyo de la presidenta Sheinbaum, sin embargo, hay que considerar que con la recesión económica que se avecina, estará en riesgo el fondeo de algunos de esos programas de política asistencial con tintes electorales.

Por el lado de los emecistas, podríamos decir que su mayor activo político lo tienen en la persona del vástago de Luis Donaldo Colosio Murrieta (candidato priista asesinado en 1994) y de Ana Laura Riojas, quien falleció meses después del fallecimiento de su esposo a causa de una enfermedad terminal, dejando en completa orfandad a sus dos hijos.

Colosio Riojas se ha preparado para enfrentar el mayor reto de su vida y para ello, fue presidente municipal de Monterrey y ahora es senador, cargos de representación popular que le ha dado un gran bagaje de conocimientos, al tiempo de estar en la primera línea para “sensibilizarse” de los problemas que más aquejan a la población.

Su voz es escuchada en la Cámara Alta y se torna en un referente en el ámbito político nacional.

En cambio, Andy, tiene tan solo el mérito de ser hijo de ya saben quién y párele de contar, ya que su actual posición que tiene en la estructura de Morena, como Secretario de Organización, se la debe a su padre y no a méritos personales como es el caso de Donaldo.

A cinco años del destape de los candidatos a la presidencia, se puede afirmar con bastante certeza que estos dos personajes avanzan a pasos agigantados rumbo a ese objetivo, aunque su periplo no estará libre de escollos, ya que desde ahora buscarán sus correligionarios y adversarios políticos, descarrilarlos en sus aspiraciones presidenciales.

El Obradorato ya decidió que después de Claudia seguirá Andy y de ello no hay ninguna duda, sin embargo, en política no hay nada escrito y más cuando se trata de buscar la presidencia de la República, ya que hay una serie de imponderables que, incluso nadie tiene control, como la misma muerte.

Algunos incondicionales de la presidenta Sheinbaum, incrustados en el Congreso y en el partido oficial, además de algunos gobernadores, pugnan por crear un nuevo partido político totalmente afín al proyecto político de la doctora y si eso se cristaliza, seguramente, tendrán un candidato presidencial que no será Andy, ya que el surgimiento de esa nueva franquicia, implicaría el rompimiento con Andrés Manuel López Obrador.

Por parte de Acción Nacional, la caballada está tan flaca que no les queda otra opción que reciclar algunos de sus fusibles más quemados, como el mismo Ricardo Anaya, quien perdió en 2018 frente al propio tabasqueño y que ahora desde su posición en el senado, se ha convertido en una de las voces más críticas del sistema.

El cachorro del panismo, tiene dos características en su ADN, una inteligencia por encima de la media, y una proclividad a la traición.

Faltaría dilucidar quién sería el candidato del Partido del Trabajo que, en este momento, ha tenido una ruptura con el oficialismo por el caso de Cuauhtémoc Blanco, ya que sus diputadas y diputados votaron a favor de procesar el inicio del desafuero del deportista, empero, solo será cuestión de tiempo para que arreglen sus diferencias para volver al amasiato junto con el PVEM.

En cuanto a los nuevos partidos políticos, diremos que el Frente Cívico Nacional, podría tener posibilidades de jalar amplios sectores de la población a su causa, si escogen un candidato o candidata emanada justamente de la sociedad civil.

Del PRI, no hablamos porque en 2030 perderá sus prerrogativas como partido político a nivel nacional.

MARZO 2025

La presidenta le restó importancia al desdén que le aplicaron varios miembros connotados de la 4T al ignorarla durante su arribo a la Asamblea Informativa celebrada el domingo 9 de marzo en el zócalo capitalino, por estar distraídos en asuntos más relevantes como el hecho de platicar y tomarse las selfies respectivas con Andrés Manuel López Beltrán, el famoso Andy.

El hecho pudiera haber quedado tan solo en el anecdoctario político, pero la afrenta a la Jefa del Ejecutivo Federal habla de las prioridades políticas que tienen, por ejemplo, los líderes parlamentarios de Morena en la Cámara de Senadores y el colegisladora. Tanto Adán Augusto López como Ricardo Monreal no solo estaban distraídos en el primer evento masivo de la compañera presidenta, sino que, toda su atención, se volcaba en complacer a Andy.

En los micrófonos se anunció el arribo de la presidenta Sheinbaum y de inmediato los asistentes al festival musical la vitorearon, al tiempo que toda la zona VIP expectante atisbaba el paso de la “Jefa”, pero para desgracia de un puñado de “próceres de la patria”, no se dieron cuenta de su presencia, hasta que se percataron de la grosería, pero ya era demasiado tarde.

En el grupo de “distraídos” estaba Luisa María Alcalde, dirigente nacional de Morena, el otro niño verde, Manuel Velasco y su correligionario Carlos Puente, además del senador morenista Alejandro Esquer, ex secretario particular de AMLO y por supuesto los antes mencionados.

Las disculpas expresadas más tarde en las redes sociales por los distraídos, solo sirvieron para alentar el morbo popular y para evidenciar la poca relevancia que tiene para ellos, la misma presidenta de la República.

Y bueno si fuera la primera vez, se justificaría, pero con el agandalle legislativo que hicieron Adán Augusto en el Senado y luego, Monreal en Diputados, con modificar la iniciativa presidencial en torno a la reforma de Nepotismo, al cambiar el texto de la iniciativa para  llevar hasta el 2030 la entrada en vigor de la prohibición  para que familiares directos o políticos, estén impedidos para heredar puestos políticos, en lugar de que fuera en las próximas elecciones intermedias de 2027, como era el deseo de la “jefa”,  quedó demostrado el poco respeto que tienen ambos sujetos a la investidura presidencial de su correligionaria.

Si recordamos que en el sexenio pasado, ningún legislador del oficialismo se atrevió a siquiera cambiarle una coma a las iniciativas de López Obrador, pues la afrenta es mayor ahora contra la primera mujer presidenta.

Ciertamente, en política la forma es fondo y si no pelan a la presidenta, no le rinden pleitesía y menos respetan sus deseos de incorporar al texto constitucional sus reformas, pues estamos ante un auténtico caso de valemadrismo al proyecto político de Claudia Sheinbaum.

Para nadie es un secreto que quien mueve el pandero en la 4T es Andrés Manuel López Obrador y en la lógica del obradorato para el 2030 sigue Andy, por ello, todos, absolutamente todos los miembros de este movimiento de transformación, deben plegarse a los designios de Obrador, so pena de caerles la guadaña tabasqueña.

Morena como partido político no ve a Claudia Sheinbaum como líder moral y menos como una pieza fundamental del proyecto político de la 4T a mediano plazo, digamos dentro de seis años, por eso, desde ahora los que se creen dueños de esta franquicia ya se acomodan para seguir mamando del presupuesto público.

Tal vez esta sea una de las razones, por las que algunos leales a la doctora hacen los amarres necesarios para constituir un nuevo partido político afín a ella, porque es un hecho que Morena se alinea hoy y mañana a la voluntad del nativo de Macuspana.

La lealtad de la presidenta a su mentor resiste toda prueba, aunque haya dejado atrás la política de abrazos, no balazos; o la exclusión del sector empresarial en los proyectos económicos prioritarios para su gobierno, pero esto es muy diferente, ya que intentar quitarle el control político de Morena y del proyecto que los aglutina, pues hay un mundo de diferencia.

Lo grave para la doctora es que ambas posiciones son incompatibles, ya que no se puede mantener la lealtad si los problemas más graves del país y la injerencia trumpista por acabar con los capos de la droga, exigen un rompimiento con AMLO.

La lógica política de los Adán Augusto, Monreal, Atayde y los “morenos puros”, les aconseja navegar como que le hacen caso a la doctora, pero en realidad sus corazoncitos apuntan al edén tabasqueño.

Si la mandataria le resta importancia al tipo de desdén padecido el domingo, pues dejará en claro que efectivamente la correa de mando de Palenque sigue controlando absolutamente todo.

FEBRERO 2025

LA PURGA

La llamada telefónica entre ambos mandatarios, Sheinbaum-Trump despresurizó por el momento el álgido momento por el que se transitó con la imposición arbitraria de 25% de aranceles a los productos de exportación de México hacia Estados Unidos y que auguraba una guerra comercial en donde todos perdían, aunque el impacto a la economía a nuestro país hubiera sido brutal.
La espada de Damocles seguirá pendiendo sobre la cabeza de México, mientras el gobierno mexicano no obtenga resultados tangibles en frenar los flujos de migrantes, el tráfico de fentanilo y otras drogas sintéticas, amén de combatir a fondo a los cárteles de la droga, quienes tienes están coludidos con políticos de alto nivel en diversas entidades del territorio nacional, como el caso de Sinaloa, Tamaulipas, Tabasco, Sonora, Guerrero, Veracruz, Michoacán y otros tantos estados, además de que está documentado por las agencias de inteligencia de Estados Unidos, la connivencia de Andrés Manuel López Obrador con algunos de esos capos.
La presidenta Sheinbaum tiene un mes para emprender la purga de funcionarios públicos que traicionaron la confianza los mexicanos, al coludirse con el crimen organizado para obtener pingues ganancias económicas y políticas, como ocurrió en 2021, en la elección para gobernador en Sinaloa, en donde ganó Rubén Rocha Moya, con el apoyo descarado del Cártel de Sinaloa y que a decir del exgobernador de esa entidad, Francisco Labastida, está catalogado como un narco gobierno.
Por desgracia, la estrategia desarrollada por el anterior gobierno de Abrazos no balazos, permitió el empoderamiento y control de los criminales en vastas regiones del país y que, para arrebatarles esos territorios y recobrar la paz y la seguridad pública, se van a requerir meses y meses de trabajo y más policías como Omar García Harfuch para mostrar resultados positivos tangibles para aquietar las aguas en la Casa Blanca.
En cualquiera de los casos, es loable el mes que ganó la mandataria mexicana en retrasar la imposición de aranceles, porque en ese tiempo se pueden establecer las meses de negociación entre ambos gobiernos para caminar juntos en una agenda bilateral enfocada a el trasiego de drogas, migrantes y armas; comerció y T-MEC y otros rubros que tienen que ver precisamente con el vulnerabilidad del estado de derecho que prevalece en México con la reforma judicial que se aprobó con mayorías calificadas artificiales en el Congreso.
La presidenta tiene un mes para quitarse la loza que carga desde el 1 de octubre y que está fraguada con personajes que gozan de la protección del anterior presidente, no obstante que son auténticos pájaros de cuenta.
El cordón umbilical debe ser cortado para que la doctora pueda desplegar sus capacidades, toda vez que tiene una visión muy diferente a su antecesor en temas como la seguridad pública, economía, sustentabilidad, educación, desarrollo tecnológico, salud y en la apertura al sector privado en sectores que estaban vetados por AMLO, como el energético y el de telecomunicaciones, tan solo por citar algunos.
La primera mujer presidenta tiene una enorme campo de oportunidades para revertir la crisis que le heredó su antecesor y para empezar a darle identidad propia a su gobierno debe deshacerse a la brevedad de esos impresentables que empañan su gestión como Rubén Rocha, Francisco Garduño, Adán Augusto López, Ricardo Monreal, Américo Villarreal, Feliz Salgado Macedonio y otros tantos angelitos de la 4T.
El enemigo principal de la presidenta y de México está en las filas de Morena y aliados, por ello debe aprovechar la coyuntura para sacudirse a esos parásitos que le enturbian su gestión.
Un triunfo para Claudia Sheinbaum en el affaire con Trump, aunque este sea pírrico.
Treinta días que servirán para apaciguar las aguas, aunque si se derrocha ese lapso en mentiras y simulaciones, en menudo lío estaremos a partir de marzo.
Donald Trump necesita como aliado a México y Canadá ante los reales enemigos comerciales de Estados Unidos como China y otras regiones del orbe, empero, el gobierno mexicano tiene que hacer la tarea para recobrar la confianza de las altas esferas políticas y económicas de la Unión Americana, so pena de pasar a la lista de enemigos de los norteamericanos.
No hay que perder de vista que independientemente de cómo se desarrollen las relaciones comerciales y diplomáticos entre México y Estados Unidos, la fraternidad que prevalece entre ambos pueblos no la podrá destruir ningún mandatario que pretenda usarlos como carne de cañón en sus pretensiones hegemónicas y expansionistas. 


Enero 2025

PLAN MÉXICO, CARTA DE NAVEGACIÓN A UNA NUEVA ERA

El Plan México tiene el sello distintivo de alguien que tiene una visión sustentable, humanista e inclusiva en las tareas de gobernar para romper el estancamiento económico que prevalece en el país.
Marcelo Ebrard citó durante la presentación del Plan, algunos puntos que esclarecen la visión de la presidenta Claudia Sheinbaum en la conformación de esta hoja de ruta económica para los próximos seis años
El titular de la Secretaria de Economía lanzó varios cuestionamientos en el acto respectivo; ¿Qué queremos hacer para llegar a buen puerto? ¿Quién lo va a hacer? ¿Cómo lo vamos a hacer? ¿Y cuáles son las metas específicas en tiempo que debemos cumplir? “De los 42 años que llevo yo en el servicio público, es el único instrumento que he visto así tan pronto, casi dictado por la Presidenta. Se recuerda todas las cifras, nos ha corregido la mayor parte de las metas, nos ha preguntado detalles que a veces ni siquiera nosotros hemos visto. Entonces ha sido una muy grata experiencia participar con ella en la elaboración de este documento”. 
La mano del sector privado nacional y los secretarios de desarrollo económico de las 32 entidades federativas, también participaron activamente en la conformación del documento final.
El Plan México no es una reacción reactiva para contener las amenazas vertidas por Donald Trump, sino una propuesta proactiva para incentivar la planta productiva nacional, generar empleos y captar grandes inversiones, entre otras metas.
Las comparaciones son odiosas y más cuando se trata de dos proyectos de gobierno muy similares. Mientras con el Plan México se busca reducir la pobreza y desigualdad, impulsar el crecimiento económico y fortalecer el bienestar de todos los mexicanos, todo ello en base un programa económico muy ambicioso que tiene como piedra angular la participación de la iniciativa privada; con AMLO se privilegió una visión estatista y retrograda
Las metas del Plan México son muy ambiciosas y no menos realistas, aunque, con que se concreten algunas de ellas, nos damos por bien servidos, luego del desastre heredado.
Marcelo Ebrard, Altagracia García y otros funcionarios, mostraron ingenio y creatividad en la conformación del Plan México, que, aunado a la voluntad política de la presidenta por sacar al buey de la barranca, han construido una alternativa muy diferente a la trazada por su antecesor.
Eso de entrar al grupo de las 10 economías más grandes del mundo, suena precioso, pero para lograrlo se requieren cuatro condiciones básicas como son: fortalecer el Estado de Derecho, asegurar la demanda energética que requiere la planta productiva; seguridad pública y por supuesto contar con la mano de obra calificada.
Mientras no se trabaje en estos cuatro ejes, será imposible concretar las metas que establece el documento. 
Otros elementos torales del Plan México son alcanzar 100 mil millones de dólares en inversión extranjera directa, por año; la creación de 1.5 millones de empleos adicionales en los sectores de manufactura especializada y en sectores estratégicos; garantizar que el 50 por ciento de la proveeduría y el consumo nacional sean hechos en México en los sectores textil, calzado, inmobiliario y juguetes.
Agregar el 15% de contenido nacional en las cadenas globales de valor; establecer que 50% de compras públicas sean de productos nacionales; la producción y envasado de vacunas en México.
Reducir la tramitología; acceso a planes de financiamiento, al menos 30 por ciento de pequeñas y medianas empresas; la formación de 150 mil profesionistas; impulsar la ciencia y la tecnología y aprovechar las energías limpias y acciones de impacto comunitario.
Esta relación de metas pasa más por la óptica “neoliberal” y no por la visión de un gobierno populista de izquierda.
En cualquiera de los casos, el Plan México establece una ruta perfectamente delineada para retomar el crecimiento y la inclusión social.
Veremos en los próximo años que tanto se alcanzaron las metas referidas y que es lo que se quedó en el tintero de la demagogia.
La precariedad de las finanzas públicas tiene muy restringido al nuevo gobierno en cuanto al establecimiento de nuevos programas que impulsen el crecimiento económico y social y que requieren recursos etiquetados que no vemos en el Presupuesto 2025.
Este año servirá para reducir el déficit y establecer un gobierno que funcione más como un facilitador que como un empresario, tal como se ha hecho con la creación de empresas públicas como Mexicana de Aviación, que es el prototipo del fracaso del gobierno en tareas empresariales.


APUNTE DEL DIRECTOR
Diciembre 2024 

Por más que los panegíricos del régimen y la misma presidenta de la República se desgañiten en ensalzar las virtudes de su reforma judicial construida con mayorías artificiales en el Congreso, en la realidad y en los hechos resultó un fracaso, simplemente porque es una ocurrencia ideada por AMLO para ocultar sus afanes de venganza contra el Poder Judicial y en particular con la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
La “gran idea” de elegir por voto directo de la ciudadanía a los juzgadores, resultó más complicada de instrumentar que lo que preveían los más optimistas del oficialismo.
Vamos, ni siquiera el INE de Taddei puede con el paquete, cuantimás si les piensan etiquetar menos recursos de los 14 mil millones de pesos que, dicen, va a costar el proceso electoral.
Si la presidenta Claudia Sheinbaum en verdad quiere apoyar a los menos pobres y en el escenario que el gobierno carece de los ingresos suficientes para cubrir el creciente gasto exponencial que representa fondear todos los programas asistenciales y las obras que dejo inconclusas Andrés Manuel López y que muchas de ellas solo han servido para seguir sangrando el erario público; debería mejor ahorrarse el costo de la elección de jueces, magistrados y ministros y canalizarlos para apoyar, por ejemplo, a las minipymes en su desarrollo para producir todos los productos que importamos de China y con ello generar más empleos y pagar más impuestos.
Los verdaderos juristas y auténticos expertos en el tema apuntan que la selección de los juzgadores evidencia una fractura institucional que amenaza la independencia judicial.
Se constituyeron tres comités, Ejecutivo, Legislativo y Judicial y resultó que se rigen por tres estándares diferentes, ya que mientras el Poder Judicial evalúa con rigor técnico y exámenes escritos, el Congreso y Ejecutivo inflan el padrón de postulantes con filtros light y bajo el crisol del cuatismo. Que es aquel que está plagado de discrecionalidad.
Esos filtros del oficialismo no impiden que los nuevos jueces provengan de los malosos o de grupos contrarios a los intereses de México.
Cuando el Ejecutivo puede estimar a quien sea idóneo, sin exámenes ni criterios claros, abre la puerta a favoritismos y la subordinación del Poder Judicial. Esto no solo pone en riego la autonomía de los jueces, sino compromete el acceso ciudadano a una justicia imparcial.
La insaculación, disfrazada de imparcialidad, permite que los menos preparados lleguen a cargos más altos, mientras que los mejores perfiles quedan relegados.
En un país con 95% de impunidad, no podemos darnos el lujo de elegir a jueces sin experiencia o lealtad al estado de derecho.
Eso afecta directamente a los ciudadanos: jueces sin preparación decidirán sobre nuestras vidas, libertades y derechos. Un sistema judicial cooptado o ineficiente se traduce en corrupción, impunidad y debilitamiento de la democracia.
El análisis del listado que presentaron el Ejecutivo y el Legislativo arroja resultados que dan risa y obvia preocupación, como el hecho del registro de personas que carecen de los mínimos conocimientos ya no digamos para ser impartidores de justicia, sino para aprobar la carrera de abogado. Vamos hay nombres triplicados y no dude estimado lector que debe haber uno que otro neófito en la materia.
Al fiel estilo de la 4T en donde todo es mentira y simulación y lo más grave de ello, es que tiran recursos públicos millonarios al bote de la basura.
Si es tanto el odio y el temor de contar con un Poder Judicial independiente y autónomo que incluso llame a cuentas al anterior presidente y secuaces, por qué mejor, no hacen una lista jueces afines y con ello se ahorrarían los recursos públicos y la vergüenza de cargar con una elección desastrosa. 
Ahora, para ser juez se requiere una suerte de los mil diablos para salir sorteado, si un interesado carece de ella, tan solo basta ser cuate de alguien de la 4T con poder y listo su tema ya está arreglado, aunque a la hora de hacer valer el orden constitucional carezca de los conocimientos y la experiencia para cumplir con la alta encomienda.
En manos de esos pelafustanes estará el destino de los ciudadanos que tengan necesidad de dirimir sus diferencias ante un juez.
Tanto la instancia del amparo como el acudir a buscar la protección de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, están bajo los designios del régimen autocrático, entonces, cómo se defenderá el ciudadano de pie ante una injusticia o el atropello del poder público.
Y luego se quejan de los amagos de nuestros principales socios comerciales por dejar a México al margen del T-MEC o de desconfiar del nuevo sistema judicial propio de una dictadura.

Noviembre 2024
¿VIVIMOS UN RÉGIMEN DEMOCRÁTICO?

La autocracia es la forma de gobierno en la cual la voluntad de una sola persona es la suprema ley.
La escritora Anne Aplebaum en su texto denominado Autocracia S.A. (Autocracia Inc.) apunta que los autócratas modernos han evolucionado y se han adaptado a los desafíos del siglo XXI. Creando un sistema global interconectado a través de autocracias regionales. Operan como una especie de “sindicato” global apoyándose mutuamente en aspectos económicos, políticos y tecnológicos. Esta red de colaboración trasciende las diferencias ideológicas como el comunismo soviético o el fascismo, en su lugar nos enfrentamos a un pragmatismo descarado, cuyo único fin es la preservación del poder.
Karolina Gilas escribió en la edición de octubre de la revista Proceso un espléndido artículo relativo al libro de Aplebaum, en donde menciona que las autocracias avanzan en el mundo y por todos los síntomas que tiene el paciente, eso lo digo yo, el gobierno de la presidenta Sheinbaum construye el segundo piso de la autocracia en México.
Se dice que el control de la información es otro pilar de estas autocracias modernas. En la era de la información, quien controla la narrativa, controla la realidad.
El control de la información va más allá de los medios tradicionales. Las redes sociales y las plataformas digitales se han convertido en un nuevo campo de batalla. Los regímenes autocráticos han aprendido a utilizar estas herramientas para manipular a la opinión pública.
Así ocurre en Hungría, China, Venezuela y en México, entre otros tantos países.
La cooptación de las élites es otro elemento clave para consolidar el poder. Los cultivan a través de beneficios que crean una clase de oligarcas y empresarios cuya prosperidad está íntimamente ligada a la continuidad del régimen.
Los fondos públicos se utilizan para enriquecer a los leales al régimen, quienes nadan en un mar de corrupción alentado por el propio régimen que se ha vuelto como un supra protector del manto de la corrupción. Se crea un círculo vicioso en el que aquellos que se benefician del sistema corrupto tienen un interés directo en mantenerlo en funcionamiento.
También, la cooptación de los organismos electorales es una piedra fundamental para simular elecciones y asegurar sus resultados.
Desde luego, no puede existir una autocracia sin el respaldo totalitario de las fuerzas armadas. Veamos el caso, otra vez, de Vladimir Putin, Maduro Xi Jinping y ahora México.
Existe una alianza informal entre los gobiernos autocráticos basada en intereses comunes que derivan, incluso en apoyos económicos, respaldo diplomático en foros internacionales e intercambio de tácticas para suprimir a la disidencia.
Se defienden entre si contra las presiones democráticas, tanto internas como externas.
Los demócratas no se enfrentan contra un solo gobierno autocrático, sino a toda una red que presenta un bloque cohesionado y muy poderoso a nivel mundial
Aplebaum plantea una serie de recomendaciones para combatir a los gobiernos autocráticos que van desde fortalecer las instituciones mediante un sistema robusto de rendición de cuentas. Esto requiere proteger la independencia de los medios, Promover el Estado de Derecho y asegurar que la sociedad civil mantenga su capacidad crítica y resistencia.
En segundo lugar, las democracias deben mejorar su capacidad para contrarrestar las campañas de desinformación y manipulación mediática.
Alerta Karolina Gilas que se debe evitar el crepúsculo de la democracia que Aplebaum teme, para dar paso a una larga noche autoritaria.
El manual de las autocracias lo sigue a pie de la letra el gobierno autodenominado de la 4T, con cooptar o desparecer los contrapesos al Ejecutivo; militarizar y controlar los mandos castrenses, tomar el control del INE y del TEPJF, someter a los Poderes Legislativo y Judicial, perseguir y someter a periodistas y medios de comunicación independientes y darle sus cucharadas a la población del México irreal amenazado por enemigos imaginarios que se construyen desde las mañaneras.
No se alerte estimado lector, cualquier similitud con los regímenes autocráticos, no es mera coincidencia. Todo está perfectamente planificado, articulado y ahora llevado a la práctica. 
Veremos qué opina el próximo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al observar con profunda preocupación que en su “patio trasero” crece de forma apresurada un enemigo de las democracias del mundo.
Si los mercados están nerviosos o que nuestros principales socios comerciales se muestran preocupados con la destrucción del orden constitucional, eso no tiene ninguna relevancia si de mantener el poder para las próximas décadas, se trata. 

OCTUBRE 2024

CLAUDIA SHEINBAUM, LA PRIMERA MUJER PRESIDENTA.

Desde este espacio celebramos y hacemos votos porque a la primera mujer que es presidenta de México, tenga una gestión positiva en bien de todos los mexicanos, en particular de los sectores más desprotegidos.

Claudia Sheinbaum está ante la oportunidad dorada de convertirse en una gran mandataria porque trae consigo un gran respaldo ciudadano y un voto de confianza expresado en las urnas por cerca de 36 millones de ciudadanos. Ese capital político y el ostentar un gran poder, merced a la mayoría artificial que alcanzaron en el Congreso le da total margen de maniobra para aterrizar sus promesas vertidas en la campaña.

Desde luego, no todo es miel sobre hojuelas, ya que recibe un país en pedazos por las cifras inéditas que presentan los principales indicadores delictivos, en los cuales el homicidio, las extorsiones, feminicidios, robos con violencia, entre otros fueron superiores a otros sexenios.

Existen crisis en el sector de salud, educación, sustentabilidad, agua potable, finanzas públicas, economía, entre otros tantos sectores que conforme vaya levantando la alfombra la presidenta, se dará cuenta de “los cadáveres que están bajo el tapete”.

Así que 2025 servirá para recomponer el rumbo y párele de contar, porque una cosa son los buenos deseos y otro, es que se tenga el dinero suficiente para hacerlos realidad

Hay que recordar que las promesas de los políticos sin presupuesto etiquetado, se queda en pura demagogia.

 La labor es titánica y por ende se requiere la participación de todos, en especial de la iniciativa privada y de los inversionistas que consideren invertir en el país y con ello se crea un círculo virtuoso de la productividad que genera, riqueza, empleos, impuestos e incluso apuntala el fortalecimiento de la seguridad pública.

No desperdicie esta oportunidad dorada presidenta.

El propio gobierno tiene que apretarse el cinturón con la reducción del gasto público y ordenar las finanzas públicas y ello será la base para crecer en los próximos años.

El combate a la corrupción y a la impunidad son elementos fundamentales del ejercicio gubernamental, es este sentido, es menester aplicarse a fondo para combatir ambos flagelos.

En lo personal nos conformamos en regresar la paz y la seguridad a los mexicanos, a apoyar a las madres buscadoras en su causa dolorosa y pugnar a que los miles de desplazados por el crimen organizado, regresen a sus hogares.

Que tanto poder no obnubile la mente de la doctora y le permite nunca perder el suelo y sentirse un Tlatoani o un Mesías. 

SEPTIEMBRE 2024

EL ENEMIGO ESTÁ EN CASA

El principal escollo que tendrá la primera mujer presidenta de México no está en factores exógenos, en el ámbito internacional y menos de lo que queda de la oposición, el verdadero enemigo de Claudia Sheinbaum se llama Andrés Manuel López Obrador.

No obstante que la presidenta electa tendrá un poder similar a sus pares priistas del pasado, el arranque de su administración será muy complicado debido, quien lo dijera, a los yerros y arranques revanchistas de Andrés Manuel López Obrador, quien con un ánimo vengador y nostálgico de la pérdida inminente del poder, ha pretendido dar un golpe de timón para someter al Poder Judicial y de paso, aniquilar a los organismos autónomos que tanto le estorbaron durante su administración.

Estas medidas provocaron la devaluación del peso, al tiempo de alejar a los inversionistas y provocar una turbulencia financiera y de credibilidad que ha puesto bajo la lupa de las calificadoras internacionales al país,  que ya consideran la degradación como una alternativa real.

La condena de nuestros principales socios comerciales, Estados Unidos y Canadá, son consecuencias naturales de los arranques totalitarios del tabasqueño.

AMLO ha reaccionado como si hubiera ganado Xóchitl Gálvez la elección presidencial porque desde el 3 de junio se dedicó a impulsar la reforma judicial, sin importarle las consecuencias que están a la vista y que pone en serio predicamento el accionar de su sucesora, que tendrá que remar a contracorriente para estabilizar un barco que está a la deriva.

De que le sirve tener el control total en ambas Cámaras legislativas federales a la doctora, si de suyo, ello no alcanza para detener el deterioro de los principales indicadores macroeconómicos, de la devaluación y de la inflación, a menos de que detenga la reforma judicial, en los términos que está redactada y cuya piedra angular es la elección directa de los jueces, magistrados y ministros.

A un mes de que se vaya AMLO a su finca de Tabasco, pensarían algunos conservadores que sería mejor que ya le cediera  los bártulos a Claudia Sheinbaum para que recomponga el rumbo, sin embargo, esta postura está muy lejos de que se haga realidad, toda vez que no cederá ni un ápice, ni un día, esa facultad constitucional que le permite ejercer el poder hasta el último segundo del 30 de septiembre.

Es decir, para aquellos que han visto ciertas señales en la mayoría legislativa  morenista y aliados de que la reforma judicial podría sufrir un impasse, mientras se aclaran las cosas, pues les diremos que están equivocados, porque el presidente va con todo para que aprueben al vapor la reforma judicial que tendrá uno de sus principales damnificados a la propia presidenta de México, ya que no es lo mismo arrancar su sexenio sin grandes obstáculos que resolver de inmediato; que con una crisis económica y riesgos de que se  desvanezca la gobernabilidad entre sus manos.

La creciente protesta de los estudiantes de derecho de diversas universidades públicas y privadas y de los trabajadores del poder judicial,  son tan solo  la punta del iceberg que refleja el malestar en diversos sectores de la población que se han visto afectados por el pésimo gobierno de López Obrador.

El espejismo que representa haber ganado con el apoyo popular de 36 millones de mexicanos, confunde a los nuevos gobernantes en la toma de decisiones, porque no consideran que 74 millones de personas no votaron por Claudia Sheinbaum, además de que, per se, las mayorías no tienen la razón por el simple hecho de serlo.

EL derroche del capital político de la primera mujer presidenta, ya inició al respaldar la reforma judicial e impulsar la imposición de una sobrerrepresentación en ambas cámaras por arriba de los que dispone la Constitución. Ya que una cosa es la abyecta sumisión de los consejeros del INE y de los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y otra, el espíritu del constitucionalista que buscó darle voz a las minorías con el  ocho por ciento de sobrerrepresentación máxima que debe tener una coalición.

Flaco favor le hicieron los magistrados electorales a la presidenta, porque impidieron que por la vía institucional las minorías tengan espacios para manifestar sus inconformidades y canalizar sus descontentos. Ahora, solo tendrán la calle como tribuna, para sus  protestas, plantones y todo tipo de manifestaciones que pondrán en serios aprietos al nuevo gobierno.

Gracias a AMLO, la presidenta enfrenta serios escollos no solo para iniciar su administración, sino para establecer las bases de la transformación que, por cierto,  no se puede edificar sobre cimientos que están podridos por la ineptitud,  la corrupción y la impunidad; por lo que ella deberá dar un nuevo rumbo al país, con la redirección de todas las políticas públicas que tienen que ver con la seguridad pública, salud, educación, economía, inflación, sustentabilidad, independencia energética y alimentaria, finanzas públicas, entre otras tantas.

Mientras que AMLO gobernó con mentiras, solo basta escudriñar en  su discurso de 1 de septiembre, Claudia enfrentará la cruda realidad que se ha complicado más por los arranques caprichosos y revanchistas de un presidente que no midió las consecuencias de sus actos en el nuevo gobierno.

Agosto 2024

Con un gabinete de transición, la presidenta electa se prepara para enfrentar el mayor reto de su vida a partir del 1 de octubre y para ello la respalda una enorme legitimidad, producto de más de 35 millones de votos obtenidos en las elecciones del 2 de junio.
A partir de esa fecha se observará paulatinamente la forma personal de gobernar para cumplir con las promesas de campaña y sobre todo, trazar la ruta para los próximos años con “la construcción del segundo piso de la transformación”, aunque los cimientos estén podridos, por la ineficiencia y la corrupción.
Por lo menos se requieren seis condiciones básicas para vislumbrar un futuro prometedor en el sexenio de la primera mujer presidenta y si se cumplen seguramente en el corto y mediano plazo se verán resultados positivos, lo cual sería notable en el entendido que tendrá que recomponer mucho de lo que deja Andrés Manuel López Obrador.
La primera condición versa sobre el liderazgo y autonomía que debe asumir la doctora, en el entendido que este se gana y no solo se alcanza por al mero nombramiento y al formalismo. Los reflectores estarán sobre ella, ya por su alta envestidura, ya por ser mujer, ya por el estado que guarda el gobierno que recibe; pero, más allá de esto, la Jefa del Ejecutivo Federal debe ejercer total y plenamente, el poder que le confiere la Constitución 
Si se aprecia que la cadena de transmisión del mando viene de Palenque, entonces se perderá ese capital político personal que tiene en estos momentos Claudia Sheinbaum.
La segunda condicionante para el éxito es precisamente la voluntad política que debe prevalecer para la solución de los problemas más acuciantes por los que transita el país.
La tercera condición es implementar las estrategias y políticas públicas correctas para alcanzar con los objetivos trazados. Ya vimos, verbigracia, que cuando se opta por estrategias fallidas como la de “Abrazos, no balazos” en materia de seguridad pública, pues se va al fracaso y en este caso a empoderar a los criminales.
La cuarta condición es precisamente la asignación presupuestal al gabinete formal y ampliado, así como a todos los capítulos del presupuesto que tienen que ver con asignaturas como la seguridad pública, salud, educación, energía, sustentabilidad, combate a la pobreza, etc.
No es posible que con la supuesta austeridad franciscana que se ejerció en la administración de AMLO, en donde se desviaron recursos de programas e instituciones públicas para la construcción de las tres obras insignia, Dos Bocas, AIFA y Tren Maya, así como para fondear los programas de política asistencial con tintes electoreros; se cancelaron fideicomisos y desaparecieron organismos e instituciones, así como programas de comprobada eficiencia y eficacia.  
Recordemos que cualquier promesa de campaña que no tenga presupuesto etiquetado, pues es pura demagogia.
Como quinta condición, está el nivel de los integrantes que componen el gabinete formal y ampliado y en este aspecto, se ha logrado conjuntar un equipo bastante experimentado, con los conocimientos necesarios, lealtad y capacidad para afrontar el compromiso adquirido y salvo dos o tres excepciones, todos los nombrados hasta ahora, cumplen con las expectativas y aunque es un gabinete de transición que se renovará conforme pasa el tiempo para incrustar a personajes afines totalmente a la presidenta, podremos decir que en el arranque pinta bien.
Desde luego, faltan los nombramientos principalmente en Pemex y CFE y si estos cumplen con los requisitos que se requieren para rescatar a ambas empresas productivas del Estado, del atolladero en que se encuentran, pues entonces, sin duda, se arrancará con el pie derecho.
No es exagerado decir que la política del estatismo y de apostarle a los combustibles fósiles, que llevó a cabo el presidente con sus dos escuderos Oropeza y Bartlett, pusieron a ambas empresas en una situación crítica
La sexta condición es precisamente la cohesión como equipo que deben tener los colaboradores de la presidenta, ya que una cosa es la aparente camaradería que prevalece entre ellos y otra, la grilla palaciega que busca desplazar a los enemigos.
No hay que olvidar que el gabinete formal y ampliado hay cuentas pendientes entre los integrantes y si se dedican a cobrarlas, en lugar de cumplir con las tareas encomendadas, pues estamos ante el inminente fracaso.
Estas seis condiciones mínimas para lograr el éxito son solo algunas de todo un entramado de acciones para darles una mejor calidad de vida a todos los mexicanos, ya que no es posible que la mitad de ellos, vivan en la pobreza y la marginación.