El apunte del director (71)
Xóchitl será la próxima presidenta
El solo hecho de considerar una contienda por la presidencia de la República, entre Xóchitl Gálvez y Claudia Sheinbaum, habla de un choque de trenes entre dos proyectos políticos; uno, el que encabeza el presidente López Obrador, quien con toda la fuerza del Estado intenta imponer a la ex Jefa de Gobierno de la CDMX sin considerar que existen mejores perfiles entre las corcholatas, como Marcelo Ebrard o el mismo Ricardo Monreal; el otro, el que representa el bloque opositor que está conformado por el PAN, PRI, PRD y eventualmente Movimiento Ciudadano.
Una llega por el dedazo de AMLO y la otra, por méritos propios, pasando por encima de propios y extraños para blandir la espada de la oposición para sacar a Morena de la presidencia.
Los méritos que tiene Sheinbaum se deben a la protección de López Obrador, ya que todos sus puestos que ha tenido son por decisión del tabasqueño, es decir, su único atributo es “mamar de la ubre del poder” representado por el tabasqueño.
Sus capacidades profesionales y políticas se midieron a cabalidad con el fracaso en la administración de la Ciudad de México, en donde la epítome de ello, fue el percance mortal de la Línea 12 del Metro y en el ámbito político, las elecciones intermedias del 2021, en las cuales perdió 10 de las 16 alcaldías, aunque luego recobró una de ellas en los tribunales.
En cambio, Xóchitl por ser de origen humilde ya que nació en una población rural de Tepatepec, Hidalgo, tuvo que abrirse camino a fuerza desde los golpes de la vida. Desde vender tamales, ser becaría por parte del gobierno, hasta llegar a convertirse en senadora y antes pasar por la industria privada, al emprender con éxito varias empresas de diversos giros y ello la ha formado como una mujer de carácter férreo y dispuesta a defender a los más pobres por haber padecido en carne propia esa misma “enfermedad”.
Estas dos mujeres, si no ocurre una desgracia, estarán como rivales en la boleta presidencial del próximo año y si el pueblo sale a votar se alcanzará la alternancia en el poder con el triunfo de Xóchitl y con ello se convertirá en la primera mujer presidenta de México.
Suena bonito que una mexicana tan humilde como Benito Juárez se encumbre hasta la presidencia desplazando al peor gobierno que haya tenido México en tiempos postrevolucionarios.
A muchos ilusos los asustan con el petate del muerto de que Xóchitl quitara los programas sociales de AMLO, a lo que ella misma ha dicho hasta el cansancio de que los defiende y que los fortalecerá, ya que ella es producto de esos programas que los gobiernos priistas, panistas y ahora de Morena, que han echado andar para ayudar a los más pobres.
Los programas sociales no desaparecerán con Xóchitl, al contrario recibirán más recursos en dinero y en programas de salud, vivienda educación y alimentación, ya que, por ejemplo, de que sirve que los adultos mayores tengan su pensión, si buena parte de ese dinero lo destinan para comprar medicinas y tener la atención médica que requieren, por eso ella terminará con el desabasto de medicamentos en los hospitales públicos y los mejorará para que ningún mexicano carezca de la atención médica.
Vamos por Xóchitl para la presidencia de la República.
JUNIO 2023
QUÉ SIGUE DESPUÉS DE LA ELECCIÓN DEL ESTADO DE MÉXICO Y COAHUILA
Si existe la creencia que luego de los comicios del Estado de México en Coahuila; el presidente de la República y el Congreso se avocarán a trabajar para resolver los problemas que más aquejan al país, pues es errónea esa expectativa, toda vez que vendrá en junio del 2024, la madre de todas las elecciones, la relativa a la sucesión presidencial con lo que, desde ahora, los partidos políticos y el autollamado gobierno de la Cuarta Transformación, aunque para algunos sea la Transformación de Cuarta, buscarán el poder a toda costa; unos, los de Morena y sus compinches del PT y PVEM, mantenerse para seguir “mamando” de la ubre; y otros, PAN, PRI, MC y PRD, buscar la alternancia.
Lo que es un hecho es que la crisis económica, de salud, educación, pobreza, marginación, inflación, inseguridad pública, desabasto de medicamentos, vacunas e insumos médicos, militarización y corrupción, se recrudecerán conforme avance el último tercio de la administración de AMLO para dejar registrado en la historia contemporánea como uno de los peores presidentes que haya tenido México.
Claro, para los adeptos del tabasqueño, esos que no ven noticias ni se toman la molestia de informarse porque “todos dicen mentiras menos el presidente”, México va requetebien debido a que así lo dispone todas las mañanas el principal huésped de Palacio Nacional.
Ese mandatario que se martiriza con la falacia de que es el presidente más atacado o que la Suprema Corte de Justicia dela Nación pretende darle un “Golpe de Estado Técnico”; cuando en la realidad lo que ha estado haciendo la Corte que preside la ministra presidenta, Norma Piña, es hacer valer el ESTADO DE DERECHO y el pleno respeto al ORDEN CONSTITUCIONAL.
Un país en donde la leyes se las pasa por el arco del triunfo su presidente, aquí y en China se llama dictadura y eso es precisamente lo que quiere AMLO que se instaure en México, bajo el completo dominio de él por encima de los otros poderes de la Federación y de los organismos autónomos como el INE, el INAI, la CNDH, entre otros.
Así que señores, seguiremos con la letanía matinal del presidente, atacando e insultando a los que él considera como sus enemigos, mientras seguirá construyendo una realidad alterna plagada de mentiras y de datos falsos que, con el paso del tiempo, y con la evidencia cotidiana se desvanece como agua en las manos.
Con las dádivas que reciben los “amlovers” pretenden tapar el sol con un dedo, porque ellos, han sido afectados por la inflación, la marginación y la pobreza, por la inseguridad y seguramente, tuvieron algún familiar que falleció con motivo de la incapacidad del gobierno para atender la pandemia por Covid-19
El presidente se ha encargado de dividir a las familias y a México, porque así conviene a los regímenes totalitarios de la región, como Cuba, Venezuela o Nicaragua, entre otros.
Esta es la receta diaria que nos va a seguir imponiendo AMLO hasta el último día de su administración, el 30 de septiembre del 2024, aunque, a diferencia de lo que ha dicho, (a un mentiroso hay que creerle lo contrario), seguirá imponiendo su voluntad a través del próximo presidente, ya que según sus deseos será de Morena.
Depende de la gente informada y responsable de lo que ocurra para las actuales y próximas generaciones, si este proyecto político del Obradorato se mantendrá en el poder; o de plano, sumarse a la sociedad activa que ha marchado en su contra en defensa de la democracia y del Poder Judicial y por supuesto, acudir a las urnas para rechazar a los candidatos de Morena, PT y PVEM.
USTED TIENE LA ÚLTIMA PALABRA.
MAYO 2023
El tercer contagio por Covid-19 del presidente López Obrador desnudo la incapacidad de dos de sus principales colaboradores, el secretario de Gobernación, Adán Augusto López y su vocero, Jesús Ramírez, quienes sin la menor vergüenza mintieron, incluso con versiones contradictorias, y evidenció que a pesar de que la salud del Jefe del Ejecutivo Federal va en franco deterioro, no existe un plan de crisis para enfrentar sus recaídas y contagios.
Por lo menos deberían establecer en Palacio Nacional un protocolo para establecer un manual sobre lo que se tiene que hacer, en caso de que el presidente tenga un contratiempo que le impida estar al frente del gobierno.
Si el problema es de salud, debería informar su doctor de cabecera mediante un reporte médico serio sobre el real estado civil del presidente y no como lo hizo, en esta ocasión, el secretario de Salud, Jorge Alcocer, que apenas alcanzó a balbucear algunas frases con un contenido propio de un estudiante de medicina y no un facultativo encargado de la salud del tabasqueño.
Es decir, para la otra, que no salga Alcocer y si en cambio un médico militar o alguien que si sea especialista en los males que aquejan al presidente.
Está visto que en la 4T trabajan una bola de improvisados y mentirosos, como es el caso de Adán Augusto, Jesús Ramírez y Jorge Alcocer, funcionarios que manejaron diversas versiones que no coincidieron con lo que relató el presidente a propósito de su vahído: “Me quede como dormido, Fue una especie de váguido”.
“Como el jefe miente, porque nosotros no lo vamos hacer”, fue la regla de oro que usaron sus tres colaboradores y ello provocó más incertidumbre entre la ciudadanía y dio pie a versiones perversas de todo tipo.
La improvisación, la mentira y la incapacidad quedaron al descubierto de tres colaboradores cercanos del presidente, tras su contagio por tercera vez por Covid-19.
Por el bien de la Nación, sería conveniente que para la próxima, esperemos que no suceda, estén mejor preparados los colaboradores del presidente que van a dar el parte oficial del eventual percance.
Tenemos un presidente que lo aquejan diversos males, por lo que requiere vigilancia permanente de los médicos y aunque se ha exigido un reporte médico sobre la salud del presidente, al día de hoy no se ha hecho.
Mientras que en otros países como Estados Unidos, es una obligación moral e institucional informar sobre el estado de salud del presidente, tal como aconteció en el mes de abril en donde se dio a conocer un reporte médico de 5 páginas sobre el estado de salud de Joe Biden.
En cambio aquí, solo por filtraciones y el robo de información de los “Guacamayos”, ha trascendido que López Obrador padece de gota, hipertensión, males cardiacos y lesiones cervicales, además de las secuelas que han dejado en su cuerpo, tres contagios por el coronavirus.
Si consideramos que es un hombre enfermo, de casi 70 años y con una carga de estrés descomunal, entonces las posibilidades de una recaída son altas, por ello, sus colaboradores deben estar preparados ante cualquier eventualidad.
MARZO 2023
POR EL RESPETO AL INE Y A LA DEMOCRACIA
El talante autoritario del presidente pretende acabar con el régimen democrático con la imposición de la reforma electoral en su modalidad de Plan B para destazar al INE.
Los diputados y senadores del bloque oficialista conformado por Morena, PT y PVEM, aprobaron por mayoría simple una serie de leyes que atentan contra el orden constitucional y que, por desgracia, están vigentes, a lo que los partidos políticos opositores, PAN, MC, PRI y PRD y otras instancias, están promoviendo ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, acciones de inconstitucionalidad para impedir que siga en vigor.
Las marchas ciudadanas del 13 de noviembre y del 26 de febrero de este año, han sido un parteaguas en la participación activa de la ciudadanía y en el rechazo al totalitarismo que impulsa el presidente de la República.
Los insultos, descalificaciones y diatribas de AMLO contra los manifestantes, lejos de amedrentarlos los impulso a salir a las calles para defender al INE, el voto y por ende a la democracia y el orden constitucional.
No serán las últimas marchas que se lleven a cabo por parte de los opositores contra el Jefe del Ejecutivo Federal, antes de las elecciones presidenciales del 2024, seguramente vendrán otras y más multitudinarias y la mayor manifestación será en las urnas el próximo año, en donde será vencida la abstención y el gobierno de la autollamada 4T.
Los mexicanos ya salieron del letargo, el conformismo y la pasividad, que muchos resumían como temor ante el gobierno y ello quedó demostrado en las marchas citadas.
En esas manifestaciones observamos personas de todas las edades, clases sociales y género quienes, hombro a hombro, entonaron el himno nacional que cimbró el corazón político de México, el zócalo de la CDMX y en más de 100 ciudades de México y otros países del mundo.
Ya despertó el tigre, pero no ese que es violento, sino el que es demandante y que, por la vía pacífica defiende la democracia, la instituciones y su voto, al tiempo de mostrar su respeto irrestricto al orden constitucional.
