Legisladores del grupo parlamentario de Morena, en la Cámara de Diputados, perdieron el piso y ya hasta olvidaron que hace apenas unos años defendían, en cuanto foro se les presentaba, la oportunidad de participar en la política y lo hacían entre gritos y manotazos, donde pedían –entre otras cosas- ser incorporados en la toma de decisiones de los órganos de gobierno del recinto legislativo de San Lázaro, pero como ganaron la presidencial y una amplia mayoría en la LXIV Legislatura, hoy se sienten con el derecho de pisotear, ningunear y mayoritear a quienes no son sus aliados o porque simplemente son opositores a su bancada y por ende al gobierno en turno.
La diputada Morenista, Dolores Padierna Luna, anunció en la tribuna parlamentaria que su grupo propondrá una reforma al artículo 17 de la Ley Orgánica del Congreso para que la fuerza política que tenga mayoría absoluta, por sí misma, pueda quedarse con la presidencia de la Mesa Directiva durante los tres años de una Legislatura, bajo el argumento de que, desde hace 25 años, ningún partido político había alcanzado la mayoría absoluta en las cámaras y por ese motivo era necesaria la rotación para lograr los acuerdos.
Lo que intenta Padierna Luna no es otra cosa más que tratar de confeccionar un traje a la medida y gusto político para que su grupo parlamentario se adueñe de la conducción por tres años de la Mesa Directiva y esa acción se asemeja mucho a la decisión que hace unas semanas legisladores locales de Baja California acordaron para prolongar el mandato del gobernador electo de Baja California, Jaime Bonilla Valdez, quien ganó en la urnas un gobierno de dos años y luego el legislativo decidió que es mejor que permanezca cinco años, así, sin más miramiento en la legalidad.
La ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos es muy clara, en su capítulo referente a la integración, duración y elección de la Mesa Directiva, artículo 17, especifica que “La elección de los integrantes de la Mesa Directiva para el segundo y tercer año de ejercicio de la Legislatura, se llevará a cabo durante la sesión preparatoria del año de ejercicio que corresponda, garantizando que la presidencia de la Mesa Directiva para tales ejercicios recaiga, en orden decreciente, en un integrante de los dos grupos parlamentarios con mayor número de diputados que no la hayan ejercido…”
“Hay que modificar la Ley, porque se modificó la realidad”, dice en su argumentación la señora Dolores Padierna y por supuesto que compartimos la idea de que las leyes deben ser revisadas y actualizadas a la realidad política, económica y social del país, en eso estamos de acuerdo, pero no compartimos el argumento cuando de hacer trajes a la medida por conveniencia política de un grupo se trata, porque aunque tengan mayoría absoluta la medida no corresponde a los tiempos de la democracia, esa democracia que mucho años ha tardado en crecer y fortalecerse, y la mejor prueba de ello es Morena misma ¿o acaso ya olvidaron su lucha por darle voz a los sin voz, a las minorías, a los otros?
En todo caso si la diputada Padierna quiere que haya modificaciones al artículo 17, como ella lo plantea, se puede lograr con los consensos necesarios de toda la sociedad y no de un solo grupo parlamentario, y lo que es más que su aplicación sea a futuro y no un traje a la medida de quienes actualmente detentan una mayoría, en eso estamos de acuerdo, lo otro es como querer buscarle mangas al chaleco o hacer leyes al estilo legislativo del congreso de Baja California. Digo.
