Por instrucciones del Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, el presidente Andrés Manuel López Obrador, el secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval, reveló el nombre del comandante del Grupo de Análisis de Información del Narcotráfico (GAIN), teniente coronel Juan José Verde Montes, responsable del operativo fallido para detener con fines de extradición a Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, realizado el pasado 17 de octubre en Culiacán, Sinaloa.
Irresponsablemente, el presidente López Obrador le dio la indicación al secretario para que mencionara el nombre del responsable del operativo. Con ello, la identidad del militar encargado de dar seguimiento a las actividades y movimientos de los grupos delictivos dedicados al narcotráfico quedó expuesta. Ahora, los delincuentes sólo tienen que ubicar al teniente coronel y a su familia y cobrarles todas las que les debe.
Actuar y hablar a bote pronto no es lo mejor para un mandatario, y es evidente que el error cometido por López Obrador en la conferencia de prensa de la mañana de este jueves se debió a la calentura que le provocaron diversas preguntas incómodas sobre el operativo realizado en Culiacán. La misma calentura lo llevó a agredir verbalmente a distintos medios de comunicación en específico, y a asestar duras frases contra los medios en general. “Muerden la mano que les quitó el bozal”, les recetó. “Tienen que cuidarse, porque el que se excede se exhibe”, también les dijo. “Todos tenemos que autolimitarnos”, añadió, como si él mismo fuera cuidadoso con sus palabras.
El operativo fallido de Culiacán sigue siendo el episodio que más ha costado al gobierno federal en términos de imagen y credibilidad, y sigue ocasionando enredos en las distintas versiones que se han ofrecido para intentar explicarlo. El secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo, informó ante los diputados que no renunciará, y el general secretario de la Defensa Nacional se hunde más dentro de la crisis que vive al interior el Ejército mexicano. Recientemente, el general Carlos Gaytán Ochoa, de larga trayectoria en el Ejército Mexicano, expresó ante el propio titular de la SEDENA que los militares “nos sentimos agraviados como mexicanos y ofendidos como soldados”.
Ante militares de alto rango, incluido el secretario de la Defensa Nacional, el general Gaytán Ochoa expresó “algunas preocupaciones que, en virtud de la situación actual, sin duda, compartimos todos los aquí presentes”. Entre ellas, mencionó que en México la sociedad “está polarizada políticamente porque la ideología dominante, que no mayoritaria”, se basa en corrientes “pretendidamente de izquierda” que acumularon durante años “gran resentimiento”. Destacó que los militares mexicanos “fuimos formados con valores axiológicos sólidos que chocan con la forma con que hoy se conduce al país”.
El propio expresidente Felipe Calderón señaló que “el comandante del GAIN cuyo nombre fue irresponsablemente revelado esta mañana debe ser protegido de inmediato, junto con toda su familia. Incluso valórese el nombrarlo agregado militar en otro país. Lo que pase a él y a los suyos es ya responsabilidad de quien ordenó exponerlo”.
Efectivamente, el teniente coronel Verde fue expuesto por quien debería protegerlo. Las acciones y los dichos del Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas afectan en el ánimo de los militares. No están contentos, y por el contrario, hoy se sienten desprotegidos y traicionados. Por el bien de todos, desde el gobierno federal se debe trazar una estrategia para apoyar a los militares, quienes no merecen hoy ser tratados como si fueran el mismo Ejército de hace décadas. El presidente no le perdona al Ejército distintas acciones que se cometieron en el pasado, pero que no reflejan lo que es el Ejército de hoy.
El Ejército no merece el trato que está recibiendo de su Comandante Supremo.
