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Desde San Lázaro. Fracaso de la política deportiva. Por: Alejo Sánchez Cano Destacado

19 Jul 2024
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Desde San Lázaro. Fracaso de la política deportiva. Por:  Alejo Sánchez Cano Imagen tomada de: https://twitter.com/AnaGabrielaGue

Partiendo del principio que el deporte contribuye cada vez más a hacer realidad el desarrollo y la paz promoviendo la tolerancia y el respeto y que respalda  el empoderamiento de mujeres y jóvenes, así como los objetivos en materia de salud, educación e inclusión social, debemos apuntar el fiasco del deporte como política de Estado del gobierno del presidente López Obrador.

Desde el pretendido adoctrinamiento en los libros de texto gratuito hasta la decepción de la política deportiva, son solo algunas muestras de la improvisación de funcionarios públicos que fueron nombrados al frente de la SEP y de la Conade y a quienes les ganó más la ambición personal y la ignorancia, en lugar de comprometerse en cumplir las tareas fundamentales de ambas dependencias en bien de la niñez  juventud y del país.

A unos días de que comiencen los juegos olímpicos de París, el 26 de julio,  quedó de manifiesto la indolencia presidencial por el deporte, visto este como una opción real para prevenir adicciones y violencia y como un catalizador social de superación y formación de buenos ciudadanos;  al nombrar a puros incompetentes en ambas carteras;  (SEP y Conade) que causaron entre otros daños:  la deserción escolar, el pésimo nivel educativo que tienen los estudiantes del nivel primaria y secundaria y el abandono de los atletas de alto rendimiento que carecieron del apoyo institucional del gobierno federal, por lo que salieron a las calles a buscar el patrocinio de la iniciativa privada y de particulares para llegar a los juegos olímpicos.

El principal escollo que tuvieron los atletas mexicanos que competirán en la principal gesta deportiva del orbe, no fueron superar a sus rivales o mejorar sus marcas personales, sino resistir el embate de Ana Guevara, quien se constituyó como una enemiga de ellos, en lugar de otorgarles los apoyos de la Conade para su superación.

Etiquetada como la funcionaria más corrupta de la 4T y vaya que la lucha estuvo cerrada, Ana Guevara se pavonea en los Champs Elyses con una bola de incondicionales  que desplazaron a  entrenadores, médicos y equipo de apoyo de los atletas,  quienes tuvieron que comprar sus boletos de avión y hospedaje.

Desde hace varios meses ha trascendido el despotismo y la belicosidad  de la ex campeona mundial de los 4oo metros planos contra diversos atletas mexicanos, como Eva Longoria o las nadadoras de nado sincronizado y de otros competidores que se ganaron su participación en la delegación mexicana con el esfuerzo propio, no solo en mejorar sus marcas, sino en una lucha contra el reloj para conseguir los recursos económicos para fondear su viaje y participación en la ciudad más relevante del mundo en el ámbito turístico.

Entre las primeras tareas que tendrá que hacer Mario Delgado, será precisamente poner orden en la Conade, porque este organismo está sectorizado a la SEP y aunque Claudia Sheinbaum designará a un nuevo titular que podría ser Moisés Muñoz el ex portero del América, la realidad es quien sea que llegue, tendrá que ir acompañada de Raquel Buenrostro, titular de la Función Pública en el próximo gobierno, además de los auditores de David Colmenares y de la propia Fiscalía General de la República, so pena de que si no lo hace, será el responsable de atender las observaciones y las acusaciones por desvió de recursos públicos que acarrea Guevara.

Un aspecto relevante del relevo de funcionarios al cambio de gobierno, aunque sean del mismo partido político, es precisamente la purga que se hace contra malos servidores públicos y este es el caso de varias joyitas de este sexenio como la misma Ana Guevara, Miguel Torruco, Manuel Bartlett y otros tantos que además de incompetentes fueron señalados por actos contrarios a la ley, por decirlo de manera elegante.

Cualquier política pública que se diseñe para combatir la inseguridad pública debe considerar aspectos preventivos, principalmente entre los niños y jóvenes para evitar adicciones o incluso inhibir su participación en hechos delictivos y es ahí, justamente cuando cobra  relevancia   la práctica de algún deporte.

No dude estimado lector, que en cuanto empiecen a caer las medallas para México, los primeros que saltarán a la palestra para festejarlas serán Ana Guevara y el mismo presidente que se regodearán por el éxito de las muchachas y muchachos, sin caer en cuenta que esos éxitos se lograron sin el apoyo gubernamental.

Esta es otra de las asignaturas pendientes que tendrá la primera mujer presidenta y que, no tenemos ninguna duda, pondrá orden en el sector y no tanto para colocar a mas mexicanos en el medallero olímpico, sino para brindarle a la juventud nuevos derroteros que les permitan abrir la puerta de la inclusión social y del éxito personal.

Cierto, el deporte es política y educación porque facilita la acción y la coexistencia de las personas, las enseña a convivir y las socializa.

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