6/27/2017 A un año de la implementación del Nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio, Adversarial, el coordinador parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados, César Camacho, aseguró que “el reto cultural que entrañó la reforma, no se ha superado; es decir, el cambio de mentalidad, que es lo previo al cambio actitudinal, sigue siendo un pendiente entre nosotros”.
Al participar en la mesa temática Procuración y Administración de Justicia, que forma parte de la serie de encuentros de la Consulta Nacional sobre el Modelo de Procuración de Justicia, organizada por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, el diputado César Camacho dijo ser un convencido de las bondades que entraña la figura del Mando Único y que el nuevo sistema de justicia requiere ajustes en el ámbito de la Constitución, en las leyes y reglamentos, así como en las medidas que deben tomar los operadores.
El líder del PRI en San Lázaro señaló que desde la discusión de la reforma del sistema de justicia se advirtió que su implementación sería demandante y complicada; que llevaría años y recursos, en especial económicos y humanos, así como el involucramiento de instituciones especializadas, ejercicio de monitoreo, análisis y evaluación de la implementación, así como la búsqueda de la mejora continua.
César Camacho aseguró que se requiere de todos los involucrados en el nuevo sistema de justicia, “educarnos y reeducarnos en el contenido normativo y en el espíritu, la intención subyacente, que no es otra cosa que compatibilizar los derechos de las víctimas, por muchos años olvidados y hoy, en lo que hemos avanzado, insuficiente, sin atropellar los derechos de los imputados”.
Asimismo, descartó que la implementación del Nuevo Sistema de Justicia Penal sea la razón por la cual se haya incrementado la incidencia delictiva en el país.
Con la moderación de la mesa, por parte de Héctor Fix-Fierro, ex director del Instituto de Investigaciones Jurídicas, el legislador César Camacho aseveró que el Nuevo Sistema de Justicia Penal incluye la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa como una gran herramienta procesal.
Propuso continuar con la profesionalización de los jueces, ministerios públicos y los elementos políticos de los tres órdenes de gobierno; establecer un sistema de dignificación, formación y desarrollo profesional para los uniformados, dar autonomía a la policía de investigación para que deje de estar bajo el mando del Ministerio Público; lograr esquemas eficientes y eficaces de investigación; aplicar los acuerdos reparatorios, procedimientos abreviados antes de acudir al juez, solución de controversias, crear las unidades de medidas cautelares en el ámbito federal y las que faltan en las entidades federales, entre otros elementos.
En dicha mesa participaron académicos nacionales y extranjeros, funcionarios de instituciones de procuración de justicia, operadores del nuevo sistema judicial, consultores en temas de procuración y justicia penal, entre otros, para analizar las deficiencias e insuficiencias del actual mecanismo, en conclusión y hacer una propuesta para mejorarlo.
