- El escenario cambió completamente dentro de la Cámara de diputados; Morena ocupó ya 247 curules, más los de sus aliados el PT y PES.
Con festejos y protestas, la nueva Cámara de Diputados quedó conformada ayer, bajo una creciente ola guinda que cubrió casi la mitad de las curules.
En medio del estruendoso lema de campaña: “¡Es un honor estar con Obrador!”, Morena celebró el triunfo, pero también exigió justicia para los desaparecidos de Ayotzinapa.
Los de Morena pudieron gritar y celebrar a sus anchas. Contaron a gritos del 1 al 43 y pidieron “¡jus-ti-cia!, ¡jus-ti-cia!” para los normalistas desaparecidos.
Con el micrófono abierto, desde lo alto de la tribuna de la vicepresidencia, Oscar González Yáñez, del PT, criticó las manifestaciones de Morena: “¿Pero eso qué? Eso no”.
El menguado PAN también se estrenó con una protesta, con pancartas y todo, para reclamar “¡justicia en Monterrey y Guadalupe!” “¡No al fraude electoral!”
Felices, los “morenos” colmaron el salón de plenos, acapararon curules y arrinconaron al PRI, al PAN y al PRD, por un lado del recinto.
Acompañados de sus familias, de bebés, de abuelitas, hermanos, hermanas, esposos, esposas, los 247 “morenos” hicieron suya la Cámara de Diputados; aunque pronto supieron que el fuero constitucional no aplicaba para convencer al personal de seguridad, a fin de que les dejara ingresar a todos sus invitados.
Al grito de “¡Viva México!”, de Porfirio Muñoz Ledo, el nuevo presidente del Palacio Legislativo, la nueva mayoría sintió suyo el poder a plenitud.
Incluso la cúpula del grupo parlamentario –Mario Delgado, Tatiana Clouthier, Dolores Padierna, Horacio Duarte, Alfonso Ramírez Cuéllar, Gabriela Cuevas, entre otros– se colocó en las curules que, por décadas, ocupó la otrora mayoría del PRI, quienes fueron liderados por priistas como Manlio Fabio Beltrones, Emilio Gamboa, César Camacho, Francisco Rojas, María de los Ángeles Moreno, entre muchos más.
Un abrazo en lo más alto de la tribuna, entre Dulce María Sauri y Pablo Gómez –como integrantes de la Mesa de Decanos que recibió el mando de la nueva Cámara–, selló la tersa transición y la buena relación que, se supone, habrá en el futuro trabajo parlamentario.
Tan es así, que a los priistas les dieron siempre su lugar y respeto en la Mesa Directiva y en la Mesa de Decanos. “No queremos ser aprovechados”, dijo González Yáñez. Y de parte del PRI “no habrá revanchismos”, prometió el líder priista René Juárez.
El escenario cambió completamente dentro de San Lázaro. Morena ocupó ya 247 curules, más los de sus aliados el PT y PES. Y aunque aún no están numeradas ni asignadas las curules, al PRI lo acomodaron por un lado, junto al PVEM, y el PAN estará acompañado por el PRD y MC, a pesar de que ya anunciaron que las alianzas se acabaron, por lo menos entre curules seguirán juntos.
A las puertas del Palacio Legislativo la escena fue la misma que en otras legislaturas: grandes camionetas y autos de lujo, elegantes trajes, vestidos y bolsas de marca, joyas. La austeridad aún no llega.
Al final, la mayoría de los representantes populares pudieron presumir a sus familiares y simpatizantes que llegaron a una curul, y se repitieron los abrazos, besos, fotografías, tanto en la tribuna, como en las curules y en el vestíbulo.
Llegaron 499 de los 500. Sólo faltó el morenista Roger Hervé Aguilar, del distrito III de Yucatán, que se encuentra hospitalizado.
Aunque no se sabía nada de él, Jorge Emilio González, del PVEM, por fin apareció y se incorporó a su curul.
Fuente: El Financiero
