Síguenos en:

Se tenía que decir… Buen humor social, sólo en pequeños grupos. Por: Santiago Cárdenas. Destacado

14 Ago 2019
399 veces

En 2016, el entonces presidente Enrique Peña Nieto aseguró, para hacer énfasis en que su gobierno marchaba bien, que en México había avances en distintos ámbitos pero que el “mal humor social” no permitía apreciarlos.

 

En México, ese llamado “mal humor” permanece, y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) lo mide periódicamente.

 

El estado de ánimo de una sociedad puede ser influido de manera positiva por eventos que convoquen a la festividad colectiva. Por ejemplo, si a la Selección Nacional le va bien en un Mundial o en un torneo internacional, el ánimo colectivo estará de buenas. Por el contrario, si al Tri le va mal el “mal humor” se exacerba.

 

Los eventos deportivos son un catalizador del ánimo social, y de igual forma si a los atletas nacionales les va bien en unos Juegos Olímpicos -o como en este caso en unos Juegos Panamericanos- el ánimo social estará al alza.

 

Además, los eventos deportivos históricamente han sido usados como distractor social. ¿Quién no recuerda cuántas veces han coincidido partidos de la Selección Nacional con elecciones federales?

 

Todo esto es bien sabido. Por ello, no extraña que el presidente Andrés Manuel López Obrador quiera colgarse del exitoso papel que desempeñó la delegación mexicana en los Juegos Panamericanos de Lima, y quiera hacer parecer como un logro de su gobierno el gran desempeño de nuestros atletas. El pasado 10 de agosto comentamos en esta columna que “ahora, la estrategia a seguir es colgarse las medallas que otros han ganado con el sudor de su trabajo y entrenamiento diarios para aparecer como el gobierno que más ha apoyado a los deportistas nacionales en la historia del país”.

 

Incluso, López Obrador aseguró que en el país ya no existe el mal humor social, o se limita a “pequeños grupos”. Agregó que en el país hay alegría y entusiasmo y que los mexicanos están celebrando el “cambio verdadero” y la “transformación”.

 

Nada más falso. En la medición más reciente del Bienestar Autorreportado (BIARE), que es la designación en términos operacionales de todo sondeo o exploración estadística que realiza el INEGI de los conceptos constitutivos del estudio del Bienestar Subjetivo de la población, los mexicanos reportaron no estar satisfechos en ninguno de los rubros medidos. Es decir, tienen todos los motivos para mantener un “mal humor” social.

 

La medición, realizada en enero de este año, es decir ya en el gobierno lopezobradorista, arrojó que la seguridad ciudadana sigue siendo la principal causa de preocupación para los mexicanos, pues sólo 9.05% se manifestó satisfecho con su situación personal en rubro. Además, apenas el 19.35% dijo sentirse satisfecho con la situación que hoy vive el país, y 28.37% de los mexicanos se siente satisfecho con la situación que se vive en su ciudad. El estudio es levantado en áreas urbanas de las 32 entidades federativas.

 

Siendo así, la afirmación del presidente López Obrador no tiene nada que ver con la realidad. Es falsa, pues.

 

Los “pequeños grupos” que permanecerían con “mal humor” social, como él dijo, equivalen a 90% de la población en el rubro de seguridad ciudadana, a 8 de cada 10 mexicanos inconformes con la situación actual del país, y a 7 de cada 10 que no están conformes con la situación que viven en sus ciudades. Además, cerca del 50% de los mexicanos no se manifiestan conformes con el panorama a futuro.

 

De manera burda, miente para hacer parecer que la euforia que pudieron haber generado los éxitos de los deportistas mexicanos en Lima tiene que ver con su gestión de gobierno. Es querer ocultar, en todo caso, que al lopezobradorismo no le importaron los deportistas mexicanos sino hasta que triunfaron en Lima, y una vez ocurrido esto, lo que sigue es colgarse de las medallas.

 

Además, Ana Gabriela Guevara, responsable institucional del deporte mexicano, se montó en la ola fácil del halago y el elogio a su jefe, y políticamente desaseada prefirió la autocomplacencia.

 

Como deportista sabe que la preparación de un atleta para participar en unos Panamericanos no empieza meses atrás. Guevara pudo haberse evitado tantas críticas que ha recibido por la zalamera forma en que “premió” con una medalla a su jefe, si hubiese reconocido el esfuerzo que los deportistas llevaron a cabo casi de manera solitaria al no contar con apoyos gubernamentales previos a la justa en Lima. Los deportistas panamericanos de México triunfaron a pesar de que el gobierno no los apoyó, les canceló becas y les retiró recursos con el pretexto de la austeridad republicana, que hoy queda en el olvido para abrir la chequera que premie a estos deportistas.

 

Para el presidente López Obrador, en México ya no hay “mal humor” social. Pero al menos 7 de cada 10 mexicanos tienen otros datos.

Valora este artículo
(0 votos)