A que democracia tan a la mexicana en donde los partidos de oposición al gobierno brillan por su ausencia tanto en el debate público, como por su trabajo en campo, al lado de la gente.
Así López Obrador, camina campante rumbo a su primer Informe de Gobierno y más allá a mantener la supremacía de Morena en la Cámara de Diputados en el 2021 y por supuesto cristalizar su aspiración de gobernar al país por lo menos otro sexenio al que hoy le corresponde.
Fuera de algunas acciones aisladas que contrasten con la postura oficial o que sirvan de contrapeso al poder hegemónico, el PAN, PRI, PRD y MC pierden el tiempo en recomponer sus equilibrios de poder en su interior, con luchas intestinas que solo logran ahondar las diferencias y pulverizar cualquier posibilidad de éxito rumbo a las siguientes elecciones.
No han podido capitalizar la desastrosa gestión de AMLO, ya por la crisis de inseguridad que se vive en el país, ya por el nulo crecimiento económico, solo atisban dar algunos golpes que se los lleva el aire.
El anuncio sobre la nueva agrupación política denominada Futuro 21, que tomará los bártulos de lo que queda del PRD e invitar a quienes podrían ser sus nuevos integrantes, trae más interrogantes que certezas sobre la conformación una auténtica opción competitiva rumbo a las elecciones intermedias.
Aunque es el esfuerzo es loable en virtud de que la democracia se debilita al no existir siquiera una oposición articulada o por lo menos con una narrativa diferente al poderoso presidente de la república, no es suficiente para incidir en la agenda nacional
De igual forma, las agrupaciones que buscan el registro del INE para conformar un nuevo partido político, están en un periplo azotado por vendavales, escollos y tifones que a buena parte de ellas, les será imposible llegar al puerto anhelado.
En ese paquete está el proyecto que abanderan Margarita Zavala y Felipe Calderón quienes merced a los groseros ataques que se hacen desde el púlpito de Palacio Nacional, han recobrado presencia mediática y entre la ciudadanía que busca desde ahora, hacer ver su inconformidad en las urnas.
De hecho, se habla de que en la revocación de mandato Obrador, también vaya en la boleta la opción de elegir, quien podrá ser su sustituto, en donde el nombre de Felipe Calderón toma relevancia.
Dirán algunos que esta postura es anticonstitucional, empero la revocación también lo es en virtud de que no está contemplada actualmente en el texto constitucional.
Viene empujando el proyecto político de Elba Esther “Redes Sociales Progresistas” que mediante el billete, la cooptación al magisterio y apoyo de algún que otro gobernador, mantiene el paso requerido rumbo al registro como partido político.
De igual manera, los restos de que fuera el PES y el PANAL hacen su luchita y merced a esa base dura de adeptos que mantienen, pueden estar en la lista final de aprobados por el INE.
En cualquiera de los casos, en estos momentos no hay nadie que le haga sombra a López Obrador en el target en donde las bases populares se conforman con las migajas que les dan desde el poder.
Con eso es suficiente para mantenerse en el poder y por eso el enfoque de los spots que con motivo del Informe se transmiten a todas horas.
Una democracia fuerte requiere de una oposición robusta, al no haberlo surgen otros regímenes u otras formas de gobernar más acercadas al totalitarismo.
