Desde San Lázaro. Cuitláhuac, Cuauhémoc y Claudia. Por: Alejo Sánchez Cano. Destacado
04 Sep 2019
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Qué tienen en común estos tres gobernadores, aparte de su manifiesta incapacidad para gobernar, pues qué representaron una esperanzadora opción de cambio para los votantes y en eso no se equivocaron porque las cosas ahora están peor que antes.
Los tres gozan del irrestricto apoyo del presidente López Obrador y con todo el respaldo de su gabinete, pero, de poco o nada ha servido para brindar mejores condiciones de seguridad a los veracruzanos, morelenses y chilangos.
Cuando se pensaba que ya se había tocado fondo con Miguel Ángel Yunes, Miguel Ángel Mancera y Graco Ramírez, llamado por sus paisanos como el Gígolo Volador, pues llegaron los “tres magníficos” para poner contra el paredón a sus gobernados por no tener la capacidad para enfrentar al hampa. Tal vez, en descargo de ellos está el hecho de que existe una amnistía de facto desde el gobierno federal, amén de que la estrategia en la materia que aplica la 4t no existe, salvo lo que podría ser la Guardia Nacional y párele de contar. Las capacidades del Estado y los sistemas de inteligencia se distraen para perseguir adversarios políticos que en abatir los índices delincuenciales
Los lamentables sucesos de Coatzacoalcos, Cuernavaca y los secuestros, violaciones y feminicidios en la CDMX son pruebas irrefutables de que estos tres mandatarios estatales deben renunciar.
Otros gobernadores que son priistas o panistas, que no gozan de la simpatía presidencial y de los recursos presupuestales que tienen esos tres estados, presentan mejores resultados en el rubro de seguridad pública
En repetidas ocasiones AMLO ha entrado al quite para defender a los “tres magníficos” e incluso se atrevió a señalar que Cuitláhuac García es torpe pero leal.
Dirán algunos que tienen poco tiempo como titulares del Ejecutivo Estatal y así es, pero la tendencia inercial que llevan en torno al incremento exponencial de los indicadores delincuenciales en delitos como homicidio doloso, feminicidios, secuestros y extorsiones, será prácticamente un milagro que pudieran revertirlos. No tienen la capacidad, ni los colaboradores y mucho menos, carecen de las acciones de política pública emanadas de la Federación.
La participación de la ciudadanía es relevante en el combate a los malosos y esa tampoco la han gestionado los tres gobernantes, al contrario, han aniquilado los organismos de la sociedad civil que estaban involucrados en el tema. Vamos hasta las diversas mediciones que elaboran diversos entes privados, fueron desdeñados.
García, Blanco y Sheinbaum, han traicionado a sus coterráneos y se burlan de ellos al insistir que los culpables de la crisis están en el pasado.
Ya basta de echar culpas y eludir responsabilidades, esta postura lejos de granjear simpatías, provocan enojo e hilaridad.
