Para la sociedad, lo que parece, es. Para la masa que representa el ente social, generalmente no hay medias tintas. Por ello para los gobiernos resulta de vital importancia construir imágenes colectivas, y mientras más positivas sean, mejor.
¿Quién puede hoy, por ejemplo, afirmar que los gobiernos priístas no fueron corruptos? La percepción social lleva a la mayoría de los mexicanos a asegurar que sí fueron corruptos, porque la imagen colectiva que se ha creado alrededor del PRI es negativa.
Al gobierno de Andrés Manuel López Obrador le empieza a pesar la ineficiencia e ineficacia de su comunicación, al margen de que hay materias en las que al día de hoy, cuando se cumplen 10 meses de gobierno -y faltan sólo dos para cumplir el primer año-, el lopezobradorismo sale reprobado.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública 2019, que realiza el INEGI, la percepción de inseguridad en el país aumentó. Más de 67% de la población del país considera que la inseguridad es el problema que más aqueja al país, porcentaje mayor al registrado en 2018, cuando 64.5% de los mexicanos percibió a la inseguridad como el mayor problema en México.
Además, más del 70% de los encuestados entre marzo y abril de 2019 dijeron sentirse inseguros en su municipio, el nivel más alto desde 2013. Curiosamente, los estados en donde los mexicanos manifestaron sentirse más inseguros son Tabasco, la Ciudad de México, el Estado de México, Guanajuato y Morelos, todos ellos con porcentajes por arriba de del 88%, y en el caso específico de Tabasco con porcentaje de 90.2%. Con ello se prueba que la inseguridad no es un asunto de partidos, porque de estas cinco entidades tres son gobernadas por Morena, una por el PRI y una más por el PAN.
Pero el dato debería preocupar al morenismo, ya que tres de las seis entidades donde gobierna tienen una percepción de inseguridad alarmante, y una más, Veracruz, ronda los niveles más altos de inseguridad en el país.
En la Ciudad de México, la ENVIPE arrojó que 51.5% de los hogares tuvo al menos una víctima de delito. Es decir, en más de la mitad de los hogares alguno de sus integrantes fue víctima de algún delito, una tasa muy por encima del promedio nacional, donde 33.9% de los hogares registró al menos una víctima de delito.
El robo o asalto en calle o en transporte público fue el delito más referido en la Ciudad de México, de acuerdo con la ENVIPE. Este delito registró una tasa de 31 mil 045 por cada 100 mil habitantes. De hecho, en la capital del país el espacio donde la población de 18 años y más se siente más insegura es el transporte público, con 91.5%.
Debe tomarse en cuenta que esta Encuesta mide únicamente los delitos más representativos del fuero común, y que delitos como delincuencia organizada, narcotráfico, portación de armas exclusivas del Ejército, tráfico de indocumentados, entre otros, no son susceptibles de captarse en una encuesta de victimización como es la ENVIPE.
Entre las razones de las víctimas para no denunciar delitos ante las autoridades de la capital del país destacan la pérdida de tiempo con 35.2% y la desconfianza en la autoridad con 19.6%, dentro de las causas atribuibles a la autoridad. A nivel nacional, se estima que la principal razón por la que las víctimas no denuncian es la pérdida de tiempo con un 31.7%.
En la Ciudad de México las autoridades deben poner atención en el tema, pues un tema importante en la comunicación para el partido que gobierna es el combate a la corrupción. Al tema de la inseguridad le siguen en importancia la falta de castigo a los delincuentes con 37.6% y la corrupción con 29%.
Para el lopezobradorismo y el morenismo, la inseguridad empieza a convertirse en la piedra en el zapato que lastima al caminar. La población del país se siente insegura. Así lo manifiesta, y ello puede convertirse en una gran razón social para no ver al actual gobierno con buenos ojos y convertirse en el gran malestar social.
