Muy apurado, Evo Morales salió de México rumbo a Cuba. El canciller mexicano, Marcelo Ebrard, dejó ver en una entrevista en televisión que no tiene claro si el expresidente boliviano regresará o no a nuestro país. “Yo creo que si se hubiese ido de manera definitiva, se habría despedido no sólo del gobierno sino del pueblo de México”, respondió a una pregunta sobre si sabía si la salida de Morales era temporal.
Hay dos o tres versiones del por qué Evo Morales salió de México y sobre si regresará a no. El gobierno mexicano no ha precisado esta información y estaría en la obligación de hacerlo, tal y como explicó los motivos por los que se le otorgaba asilo al salir de Bolivia.
Una de las versiones más fuertes, y que encuentra argumentos sólidos, es la que señala que Evo Morales salió de México por una exigencia de Estados Unidos -de las varias que hizo- para retrasar la designación de los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas. Tras el anuncio del presidente Donald Trump de aplazar esa designación, el expresidente boliviano se subió a un avión y voló a La Habana.
El canciller Ebrard se subió al tren de la soberbia y declaró que hasta los chinos se preguntan cómo le hace México para alcanzar acuerdos con Estados Unidos. “El presidente López Obrador es el que ha logrado los acuerdos mejores, si lo comparas. Ve cómo le ha ido a Trudeau, o a Macron, o a otros presidentes del mundo, y son países más poderosos”, presumió.
Al hacer esta declaración, al canciller se le escapa que los “acuerdos” que este gobierno mexicano ha alcanzado con el presidente Donald Trump han estado basados en la sumisión de México. Se evitó que el gobierno de Estados Unidos impusiera aranceles a los productos mexicanos, mandando a la Guardia Nacional a evitar el ingreso de centroamericanos por la frontera sur. Esa fue la exigencia de Trump, y México se la concedió e instaló un muro para evitar el paso de los indocumentados que buscan llegar a Estados Unidos. Antes de ello, el gobierno mexicano había ofrecido hacer de México un país de brazos abiertos para la inmigración centroamericana.
Ahora, ante una nueva amenaza de Trump, el gobierno mexicano vuelve a ceder. Seguramente en breve nos enteraremos a plenitud de cuáles fueron las exigencias de Trump para aplazar la designación de los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas. Por lo pronto, casualmente, Evo Morales salió de prisa del suelo mexicano y el gobierno de nuestro país calla sobre el tema.
Las agencias de inteligencia de Estados Unidos siempre han tenido interés en incrementar su presencia en México. Principalmente la DEA, por el tema del narcotráfico, las agencias mantienen vivo su apetito de tener más agentes en nuestro país.
Quizás en un futuro cercano tendremos la noticia de que México ha cedido y ha permitido mayor presencia de los agentes estadunidenses en nuestro territorio. Cooperación y entendimiento, le llaman en el gobierno de México.
