El tema del impeachment al Presidente Donald Trump nuevamente está en boga, pues este martes comenzó el proceso. Es el tercer presidente de los Estados Unidos de América que lo enfrentará. En caso de ser exitoso, como he mencionado en ocasiones anteriores, será un knockout para el mismo Trump y el Partido Republicano. Es cierto también que el Presidente no tiene todo perdido, aún existen piezas que puede mover a su favor para ganar las partidas electorales que se presentarán en noviembre de este año. Esto quiere decir que las distintas situaciones internacionales actuales pueden tornarse favorecedoras al contexto estadounidense: la tensa situación con Irán, la Caravana 2020 de migrantes en la frontera sur de México con Guatemala y la reciente firma del nuevo Tratado Comercial con China.
Mientras que al interior del país norteamericano todo parece ir en contra de Donald Trump, en el ámbito exterior parece ir viento en popa. Las tensiones con Irán se han disipado en estos últimos días a pesar de los continuos ataques a sus respectivas bases, lo que ha relegado el tema mediáticamente, y al mismo tiempo ha tomado fuerza la situación en la frontera sur de su país vecino, México. La numerosa caravana que se avecinaba a cruzar a través del Río Suchiate en Chiapas, fue detenida por la Guardia Nacional mexicana de forma violenta, dispersando a los migrantes con gas lacrimógeno. Esto deja ver que lo acordado en Junio del 2019 entre el gobierno mexicano y el estadounidense se está haciendo cumplir cabalmente. México efectivamente está fungiendo como el Muro de Trump para detener la migración. Es inminente que esto deja bien parado al mismo Donald Trump con miras a la elección presidencial del 3 de noviembre. Lo mismo sucede con el Acuerdo Comercial firmado con China la semana pasada. Si bien anteriormente se hablaba de una guerra comercial entre ambas potencias, ahora el enfrentamiento ha quedado en el olvido. EEUU ha tomado un papel conciliador en este caso y se ha colgado significativos logros en materia comercial con diferentes países; así lo dejó claro el presidente en el Foro de Davos el martes y no hay que olvidar que recientemente el Senado estadounidense aprobó el T-MEC. Sin duda alguna, el correcto manejo de aquellas situaciones logrará posicionar ventajosamente al partido Republicano y a su líder en el camino hacia las elecciones presidenciales donde Donald Trump buscará la reelección. Es poco probable que dichos acontecimientos resulten perjudiciales para la situación estadounidense ya que al menos en dos de los casos los mandatarios de Estado se han visto realmente comprometidos en seguir lo dictado por Washington. No así para el caso de Irán, que es un conflicto que se prolongará por suficiente tiempo y no cederá fácilmente a las presiones/sanciones de EEUU. El conflicto en Medio Oriente conlleva muchas más implicaciones geopolíticas que sólo un juego en beneficio interno de los Estados Unidos. Este podrá ser uno de los grandes retos a librar para esta administración y que podrá afectar gravemente en sus intereses de reelección.
Finalmente, el impeachment es el asunto urgente a tratar que los republicanos tendrán que sortear con inteligencia y utilizarlo a su favor para ganar aún más poder. Los Demócratas por su parte, tienen en sus manos una poderosa herramienta para retomar el Capitolio y minar a la administración trumpista.
