La Agencia de Noticias del Estado Mexicano, NOTIMEX, atraviesa por una etapa difícil y oscura provocada por una directiva que parece no haber entendido cuál es el papel de una agencia de noticias estatal.
De acuerdo con la publicación “Las agencias de noticias en la era digital”, editada por la propia NOTIMEX, el 80% de la información que se difunde actualmente en todo el mundo es suministrado por las agencias de noticias. Ese solo dato ilustra sobre la importancia de las agencias de noticias en el mundo, y más si hablamos de agencias estatales.
Sanjuana Martínez Montemayor, actual directora de NOTIMEX, encabeza una agencia que tiene la mira desviada y ha perdido el foco de su papel como medio del Estado. Desde su llegada a la Agencia, Sanjuana Martínez enfiló sus baterías a un supuesto combate a la corrupción que pronto se desvió y derivó en despidos de gente supuestamente vinculada al anterior dirigente sindical, Conrado García. En ese rasero, hasta antes del inicio de la huelga fueron despedidos 241, muchos de ellos de manera injustificada.
La directiva de NOTIMEX ha hecho marrullería y media para evitar reconocer la huelga. Incluso pidieron a la Junta Local de Conciliación y Arbitraje un recuento de trabajadores a favor y en contra, en el que 81 personas votaron por el sí a la huelga y 60 por el no. El resultado del recuento tampoco fue suficiente para que la directiva de NOTIMEX reconociera la huelga, con todo que la propia JLCA la declaró legalmente establecida.
El 13 de mayo, la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje ordenó a NOTIMEX parar labores, lo que debió haber hecho la Agencia desde el 4 de marzo, cuando se reconoció legalmente existente la huelga, debido a que los argumentos presentados por la dirección para seguir operando carecen de firmeza jurídica y resultan improcedentes ante la existencia de la huelga. La Junta Federal apercibió a NOTIMEX “que de no suspender los trabajos y respetar el derecho de huelga, atendiendo a las consecuencias legales y afectación a los derechos de la sociedad que implicaría incumplir con dicha suspensión, se hará acreedora a una multa de hasta por el importe de 5 mil veces la Unidad de Medida y Actualización”. Hasta el momento, la Agencia sigue operando, en franco desafío a la autoridad laboral.
Pero además, la directiva de NOTIMEX también ha sido acusada de atacar periodistas y organizar campañas de desprestigio en redes sociales. El periodista Manuel Ortiz, exdirector de noticias internacionales de la Agencia, nombrado por la propia Sanjuana Martínez, reveló que la directora de NOTIMEX le ordenó que atacara a un grupo de mujeres periodistas, a lo que él siempre se negó. Signa_Lab del ITESO y Artículo 19 tienen en su poder información y testimonios que señalan que la directiva de la Agencia de Noticias del Estado Mexicano está realizando acciones coordinadas para acosar y agredir periodistas y extrabajadores a los que consideran “adversarios”, muy al estilo lopezobradorista.
Entre el 3 de abril y el 9 de mayo, Artículo 19 conversó con diez personas con conocimiento de lo que sucede al interior de la sala de redacción de NOTIMEX, que fueron contratadas y despedidas en la gestión de Sanjuana Martínez.
Desde noviembre pasado, la revista Proceso publicó un artículo en el que da cuenta de “despidos arbitrarios sin el finiquito correspondiente y renuncias por hartazgo ante el despotismo y acoso laboral”.
Las quejas han sido enviadas al presidente Andrés Manuel López Obrador, y hasta la fecha ni la Presidencia de la República, ni las Secretarías de Gobernación, y del Trabajo y Previsión Social, ni la CNDH, ni las Cámaras de Diputados y de Senadores, ni la Suprema Corte de Justicia de la Nación, todas ellas instituciones que forman parte del Estado Mexicano, se han pronunciado sobre el conflicto en NOTIMEX.
A la Agencia del Estado la ha dejado sola el Estado, a merced del humor revanchista, vengativo y de odio de su directora. Al no acatar la ley laboral, que le ha ordenado detener actividades, Sanjuana Martínez goza del padrinazgo del poder o simplemente muestra que la propia ley le importa un comino. Cualquiera de los dos casos son motivo suficiente para que Sanjuana Martínez renuncie.
