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“La economía mexicana en terapia intensiva” Por Miguel Vargas Mendoza. Destacado

03 Ago 2020
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Ciudad de México a 3 de Agosto de 2020.  “Un desplome histórico”, así han catalogado los especialistas a la contracción de la actividad económica nacional que acumula cinco trimestres a la baja.

Durante quince meses consecutivos, la actividad económica nacional ha mostrado tendencias negativas en su crecimiento y su comportamiento, acumulando en este trimestre, el segundo del año, una contracción del 18.9% según  estimaciones del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI), cifras dadas a conocer públicamente en uno de los momentos más críticos de la pandemia de Covid 19 y, bajo el esquema de la “nueva normalidad”.

El segundo trimestre del año, comprende los meses abril, mayo y junio, meses en los que los mexicanos vivíamos con crudeza la expansión de la pandemia, la caída de las actividades económicas, el cierre de empresas no esenciales, la disminución de la prestación de servicios y, el confinamiento que durante el periodo mencionado, tendrían como resultado una baja considerable en la actividad económica nacional, es decir, no sorprende el resultado, ya lo esperábamos, quizá no de tal magnitud, pero se esperaban cifras de impacto considerable en la afectación de la economía mexicana.

Acumular cinco trimestres, de manera consecutiva con tendencias a la baja, es lo preocupante, hace quince meses no figuraba en el contexto internacional el fenómeno del Covid 19. Durante todo el 2019, la tendencia económica nacional fue a la baja, con cifras que oscilaban entre el -0.2 y el -1.8%, es decir la actividad económica antes del Covid, ya mostraba signos de alarma y, el Banco de México, hacía hincapié en fortalecer esquemas de políticas económicas que permitieran resistir una contracción gradual de las actividades. Los especialistas alertaban con anticipación, que México podría entrar en una recesión que contrajera el PIB nacional y con ello, poner en predicamentos a la 4T si no se implementaban planes emergentes para contener estas disminuciones de la actividad económica.

El 2020 se convirtió en un año atípico, todo el planeta ha resentido esta crisis. Los impactos han sido negativos en todas las economías del mundo, México, con el lastre del decrecimiento acumulado de 2019 y, con este tercer trimestre, aún entrampado en la amenaza de la pandemia, acumulará seis trimestres consecutivos a la baja y, muy probablemente sean más.

El Ejecutivo Federal, encabezado por Andrés Manuel López Obrador, tiene un reto monumental; frenar la caída de la economía sin poner en riesgo la salud y vida de los mexicanos, evitar las pérdidas masivas de empleos, el crecimiento desmedido de la informalidad, la mortandad de empresas, incentivar y alentar la creación de fuentes de empleo digno y, ahora sí, luchar en contra de un crecimiento exponencial de la pobreza.

El reto es mayúsculo y, tendrán, el Presidente y el Gabinete, que asumir con firmeza y una buena estrategia, el futuro de México, pues hasta el momento, el golpe a la economía ha sido cruel y, el futuro seguirá siendo incierto hasta que no se encuentre una salida a la pandemia.

Es momento quizá, de replantear las estrategias, por lo pronto, la economía mexicana; en terapia intensiva. 

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